The Crazy Gang’s Years

Si en los artículos sobre Eric Cantona y los primeros años de la Premiere League han servido para inaugurar el blog contando los cambios que se produjeron en el fútbol inglés a través de la figura del francés y del juego del United, el Wimbledon FC y sus años de la Crazy Gang significan todo lo contrario. El fútbol inglés en su más pura expresión combatiendo y tuteando a los paladines del nuevo credo continental que se extendía por las islas. Patadón y tentetieso. Brega, entrega, disputa, macarradas varias y goles de estrategia fueron los principales ingredientes del particular estilo que el Wimbledon FC mostró durante las 14 temporadas que estuvo en la élite.

Wimbledon FC posando en Wembley con la Copa de 1988.

S

eguramente todos los aficionados al fútbol alguna vez han soñado con que el club de su ciudad, de su pueblo o de su barrio, un día se codee con los grandes equipos que ve a diario en la televisión. Medir fuerzas en la Copa, dar algún susto, ir subiendo desde la base de la pirámide del fútbol para acercarse a la cúspide. Algo parecido fue lo que le sucedió al Wimbledon FC durante las décadas de los años 80 y 90. En una década pasó de estar fuera del fútbol profesional a ganar una final de la FA Cup al todopoderoso Liverpool. Durante los diez años siguientes se convirtió en uno de los equipos ingleses más británicos que recuerde. En plena transición de la Premiere League, en la que desembarcaban los talentos y las ideas continentales, el Wimbledon FC tiró de la esencia del fútbol de las islas para firmar grandes temporadas en las que finalizó por delante de históricos como Liverpool, Everton, Tottenham Hotspur o Arsenal. Durante estas dos décadas gloriosas para el Wimbledon FC, el juego del equipo gozó del espíritu de la llamada Crazy Gang –pandilla loca-, como en los años 80 denominó Wally Dones al plantel londinense en el que, además de él mismo, jugaban otros ilustres del club de tacañón [Andrés Montes dixit] como Vinnie Jones, Lawrie Sánchez, Dennis Wise o John Fashanu.El Wimbledon FC campeón de la Souther League de 1976.
WELCOME TO 1975.
Después de superar cuatro eliminatorias previas y otras dos del torneo de Copa, el Wimbledon FC saltó a la primera línea informativa nacional gracias a que, en los primeros días de 1975 y en la tercera ronda, eliminó al Burnley de la First División, convirtiéndose en el primer equipo no profesional en eliminar a todo un Primera División en el siglo XX. En la siguiente ronda, el cuadro londinense tuvo el honor de medirse con el campeón de Liga, el Leeds United. El Wimbledon logró un 0-0 en Ellan Road pero en la vuelta, que se disputó en el campo del Crystal Palace [Selhurst Park] ante 40.000 espectadores, perdió por 0-1.
En aquella participación copera, el Wimbledon ya demostró esa tenacidad y esa lucha hasta el final de la que haría gala en sus años más gloriosos.

El conjunto londinense no logró entrar en las categorías del fútbol profesional hasta 1977 [Fourth División], después de varios intentos y tras ganar tres títulos consecutivos de la Southern League. Ascenso a Third Division (78-79), descenso a Fourth Division (79-80), nuevo ascenso a Third [80-81], otro descenso a Fourth [81-82] y ascenso con campeonato en la 82-83. Entre ascenso y descenso, en la campaña 79-80, el Wimbledon se hace con los servicios de Wally Downes, que podría ser algo anecdótico de no haberse sido él el que acuño el apodo ‘crazy gang’ [en honor a un grupo de cómicos de la década de los 40] para denominar al plantel de los dons. Nadie mejor que él para personificar ese espíritu de lucha que caracterizó al Wimbledon.   

Nigel Winterburn corriendo la banda durante su estancia en el Wimbledon FC.

En 1984, el club londinense en lugar de cumplir con el habitual descenso de Tercera a Cuarta, logró el ascenso a Segunda al finalizar en segunda posición tras el Oxford, del que en esa misma temporada había incorporado a un lateral izquierdo que posteriormente triunfaría en el Arsenal: Nigel Winterburn. En las filas del Wimbledon alcanzó internacionalidad con la selección sub-21. Otro de los jugadores destacados del equipo londinense era su guardameta David Beasant, que había llegado al club en el verano de 1980 con 20 años de edad. A los Winterburn y Beasant se les unió un delantero de origen ecuatoriano que quedará en la memoria de los seguidores dons: Lawrie Sánchez. Hizo el gol del ascenso a First División y el tanto que dio la Copa de 1988 al Wimbledon FC. Antes del ascenso, en el mes de marzo, el club londinense contrató a un interior zurdo del Southampton. Un  interior zurdo con malas pulgas que posteriormente terminaría haciendo carrera en el Chelsea ocupando la demarcación de mediocentro. Sí, ese en el que están pensando, Dennis Wise, otro de los clásicos de la crazy gang. Pero, también en ese mismo mes de marzo, el Wimbledon se reforzó con un delantero centro del Millwall: John Fashanou. En los 65 partidos que había disputado con los lions había logrado 19 goles.

EN LA ÉLITE. La llegada a la máxima competición inglesa hizo que el Wimbledon FC vendiese a buena parte de los jugadores carismáticos con los que se había logrado el ascenso como Winterburn, Hodges, Morris o Gage. Pero, por el contrario, llegaron otros que se iban a convertir en clásicos de la institución y, sobre todo, llegó uno de los principales estiletes de la crazy gang. Vinnie Jones, procedente del Wealdstone, John Scales, del Bristol Rovers, y Terry Phelan, del Swansea, fueron algunas de las caras nuevas en llegar a Londres. El primer año no pudo ser mejor para los dons. Finalizaron la temporada en una más que meritoria sexta posición, por delante del Manchester United que dirigía un recién llegado Alex Ferguson.

Se suele decir que la segunda temporada es más complicada que la primera porque es la de la consolidación de estos equipos modestos entre los mejores clubes del país. Lo cierto es que la consolidación del Wimbledon no pudo ser mejor. Acabó en la séptima plaza de la clasificación y firmó un gran torneo copero al alcanzar la final ante el Liverpool. Antes de llegar al partido definitivo de Wembley, el Wimbledon tuvo que derrotar a West Brom, por 4-1 con dos goles de Wise, al Mansfield, por 2-1 con tantos de Cork y Phelan, y en quinta ronda le tocó visitar Sant James’ Park. El Newcastle tenía cuentas pendientes con el Wimbledon tras su encuentro liguero. Un duelo en el que Vinnie Jones sacó la cara sucia que le popularizó en su particular duelo con Paul Gascoinge. Un gol de Gibson a los seis minutos del inicio encarriló un encuentro que sentenciaron Gayle y Fashanu.  El primer tiempo del partido de cuartos de final no fue esperanzador para los dons. El Watford se adelantó merced a un gol de Malcolm Allen y, antes del intermedio, Gayle dejó con diez a los dons. Pero, como ya he mencionado antes, el espíritu de pelea de la crazy gang fue una de las señas de identidad del Wimbledon. Young y Fashanou firmaron la remontada. A semifinales. En ellas, en partido disputado en el terreno del Tottenham Hotspur, el Wimbledon se iba a enfrentar al Luton Town. Harford adelantó al Lutton y Fashanu igualó tras transformar un penalti que significaba su vigésimo primer gol de la temporada. Wise deshizo el empate a falta de diez minutos para la conclusión.

El capitán David Beasant recoge la Copa de 1988.UN DÍA GRANDE EN WEMBLEY. El Wimbledon se presentaba en la final de la FA Cup por sus méritos y después de un gran sufrimiento. Pero la tarea para el último partido de la temporada se antojaba complicada para la crazy gang. El rival era el temible Liverpool de Dalglish que llegó a la cita después de haber ganado su cuarta liga de la década con nueve puntos de ventaja sobre el Manchester United y tras mantenerse invicto durante los 29 primeros partidos de temporada. Si en Inglaterra había un club cuyo nombre fuese sinónimo de éxito, ése era el Liverpool. Los de Anfield habían conquistado tres Copas de Europa al principio de la década y dominaban con mano de hierro el campeonato con siete títulos en los últimos diez años. El Wimbledon tenía que batir a un equipo que había gastado [cerca de 4 millones de libras] más en los traspasos de sus tres delanteros –Beardsley, Barnes y Aldridge- que los dons en toda su historia. La gran preocupación del Wimbledon era cómo frenar el juego ofensivo que se creaba a parte de los pases en cortos entre Beardsley, Barnes y Houghton. Para ello, el técnico del Wimbledon puso a Wise a marcar a Barnes para frenar el juego de los reds. Y, lo más sorprendente, es que así fue. El Liverpool no carburaba y Lawrie Sánchez, en el 37, sembró la incertidumbre al enviar un balón a la red de la meta de Grobbelaar.

La defensa del Liverpool se sorprende ante el gol de Lawrie Sánchez.

La defensa del Liverpool asiste sorprendida al gol de Lawrie Sánchez.El equipo de Kenny Dalglish estaba obligado a remontar y el Wimbledon sacó su garra para defender el 1-0 que le daba la Copa. El espíritu de los dons quedó reflejado en su portero. David Beasant, que en sus primeros años en Londres fue seguido muy de cerca por el Liverpool, fue el otro héroe de la final al atajar un penalti a John Aldridge. El joven delantero que había aprendido a amar los colores de los reds en el fondo de The Kop era el relevo natural de Ian Rush, que en el verano de 1987 fue traspasado a la Juventus. Aldridge no sólo era el relevo de Rush debido a su parecido físico ya que también lo era por su instinto goleador. 26 dianas firmó en su primera temporada con el conjunto de Anfield. Además, John Aldridge no había fallado ninguno de los 11 penaltis que había intentado. Y además nunca un portero había parado una pèna máxima en la historia de las finales de la Copa inglesa. El bueno de Aldridge, que un año después puso rumbo a la Real Sociedad, falló el penalti que nadie pensaba que se podía fallar. Tras la final, David Beasant reconoció ante la prensa que tenía muy bien estudiados los lanzamientos del capitán de Irlanda. “He visto muchos de sus penaltis en televisión y sé que si el portero no se mueve él suele patear a la izquierda”. La parada del penalti permitió al Wimbledon firmar una de las mayores sorpresas de la historia de las finales de la Copa inglesa.

Perspectiva del penalti parado por Beasant a Aldridge.Perspectiva del penalti parado por Beasant a Aldridge en la final de la Copa de 1988.


THE CRAZY 90’s. A pesar del triunfo en la Copa, el Wimbledon no pudo disputar la Recopa de 1989 debido a la exclusión que sufrían los clubes ingleses desde la tragedia de Heysel. Las siguientes temporadas fueron de transición para los dons y también de cambios en la composición de esta peculiar pandilla chiflada. Tras su gran actuación en la final de Copa de 1988, David Beasant fue traspasado al Newcastle por 800.000 libras. Vinnie Jones tardó un año más en marcharse al Leeds United y Dennis Wise dos para ser transferido al Chelsea reportando a las arcas del Wimbledon FC más de dos millones de libras [650.000 el primero y 1,6 millones el segundo].

A pesar de la marcha de estos tres puntales del equipo, hasta la fundación de la Premiere League en 1992, el Wimbledon se mantuvo sin relativos problemas siempre por la zona media de la tabla e incluso acarició la zona europea en la temporada 1990-91. Pero el inicio de 1992 iba a ser fundamental para los dons. Al banquillo de Selhurst Park, donde se había trasladado el Wimbledon FC, llegó Joe Kinnear. El que fuera central del Tottenham Hotspur recibía su primera oportunidad de dirigir a un equipo en la máxima categoría del fútbol inglés. Salvó la categoría y se quedó para llevar las riendas del proyecto del Wimbledon en la Premiere League que se estrenaba en la campaña 1992-93.  

Joe Kinnear tenía un plan para el Wimbledon FC. El entrenador irlandés implantó un estilo de juego muy característico. Un estilo que el muy bien conocía. El típico kick and rush británico en su más pura versión. Formó un equipo aguerrido tomando la base que quedaba de 1988 con Sánchez, Fashanu, Gayle, Gibson, Scales y Clark, a los que se habían unido Warren Barton y Robbie Earle. Durante el verano firmó al delantero del Brentford Dean Holdsworth, que en su primer año con la camiseta de los dons firmó 19 dianas en Liga, incorporó a un joven Gerald Dobbs, que en esa temporada fue expulsado en cuatro ocasiones, pero, sobre todo, recuperó a Vinnie Jones, que estaba en el  Chelsea tras su paso por Leeds United y Sheffield Wednesday. La pandilla contaba con su capo. Con estos ingredientes y utilizando el juego en largo y de pelea por el rechace, el Wimbledon intentó contrarrestar los efectos del passing game del Liverpool que empezaba aplicar el Manchester United con Eric Cantona a la cabeza y que posteriormente se iba a extender en la segunda mitad de la década por los principales equipos de la Premiere League como Newcastle United, Blackburn Rovers, Arsenal o Chelsea.

Efan Ekoku, con la camiseta del Norwich.Con este sistema, el Wimbledon fue duodécimo en la primera Premiere League. En la temporada siguiente, sin a penas reforzar el plantel, los dons rozaron Europa pero acabaron en sexta posición. El Wimbledon hizo de Selhurst Park todo un fortín del que tan sólo cedió cuatro derrotas durante toda la temporada. El cuadro londinense quería dar el salto a Europa pero no disponía del suficiente dinero como para fichar a jugadores importantes. Además perdió a dos históricos: Lawrie Sánchez y Fashanu. Ante la necesidad de fortalecer el ataque y ante la falta de recursos económicos, Kinnear apostó por jugadores que se podían acoplar perfectamente a su rocoso y físico sistema. Incorporó por 900.000 libras a Efan Ekoku, un delantero nigeriano que había hecho 12 goles con el Norwich, y al centrocampista noruego  Øyvind Leonhardsen, que hizo cuatro tantos en su debut en Inglaterra. Con estos mimbres, de nuevo, el Wimbledon volvió a completar una buena temporada alcanzando la novena posición.

El Wimbledon estaba cerca de algo grande pero la siguiente temporada fue decepcionante. Coqueteó con el descenso, del que le separaron cinco puntos. De esta manera, la campaña 96-97 no estaba predestinada para el éxito. Pero sucedió todo lo contrario. Se fichó al delantero jamaicano Jason Euell y al defensa galés del Swindom Ben Tatcher. En la Liga estuvo en la línea que había mostrado el equipo durante los primeros años de Kinnear, acabó en octava posición. Pero se destapó en Copa y Copa de la Liga. En ambas competiciones alcanzó las semifinales tras eliminar a los vigentes campeones [Manchester United y Aston Villa] y en ellas fue eliminado por los que a la postre resultarían los ganadores de las finales [Chelsea y Leicester City].

Esta fue la última gran temporada de la crazy gang que dirigió Joe Kinnear en la década de los 90. El técnico irlandés dejaría el banquillo de los dons en la 98-99 debido a problemas cardíacos y la entidad londinense entraría en una serie de problemas económicos que afectaron a la parcela deportiva. En la 99-00, descendió a First Division debido a su derrota en Southampton y al sorprendente triunfo del Bradford en Liverpool. Los problemas económicos se acrecentaron y, al final, el equipo, como si de una franquicia se tratase, se trasladó al Milton Keynes y cambió su nombre por el de MK Dons, a pesar de la irritación de los fans tradicionales del barrio londinense.

Datos del artículo

Autor: Carlos A.S
Fecha: 5 de febrero de 2008

Fuentes consultadas: The FA, Premiere League, Football.co.uk, Soccer Base, Football Club History Database, Historical Dons, Liverpool FC y Wikipedia.

Fotografías extraídas de historicaldons.com 

Hilo musical:
Tom Petty: Fool Moon Fever [MCA, 1989]
Bad Religion: Against the Grain [Epitaph, 1990]
Los Chicos: Launching Rockets [Rock Is Pain, 2007]
Jon Spencer Blues Explosion: Now, I Got Worry [Matador, 1996]
The Delta 72: The R&B of Membership [Touch &  Go, 1996]

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: