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La Copa de Ferias

marzo 28, 2008

Probablemente todos los aficionados al fútbol europeo habrán oído hablar de esta competición que fue precursora de la actual Copa de la Uefa. Una competición en al principio se enfrentaban selecciones de las ciudades que acogían ferias de muestras con asiduidad. Posteriormente las selecciones de jugadores dieron paso a los clubes profesionales. La iniciativa se concretó dos semanas después de la creación de la Copa de Europa y durante tres años mantuvo su primer formato, haciendo coincidir los partidos con las ferias de muestra.

 

EL ORIGEN. La idea de la competición fue concebida y madurada por el suizo Ernst Thommen, el italiano Ottorino Brassi y el inglés Sir Stanley Rous. Finalmente el 18 de abril de 1955 se crea esta competición destinada a aquellas ciudades que acogen con regularidad ferias de muestras. Las poblaciones que participaron en la primera edición de la Copa de Ferias fueron: Barcelona, Basilea, Birmingham, Frankfurt, Copenhague, Lausana, Leipzig, Londres, Milán y Zagreb. A pesar de que la idea es que jugasen selecciones de los diferentes equipos de cada ciudad, la mayoría de las representaciones corrieron a cuenta de los principales clubes de cada localidad, como sucedió con Barcelona que se nutrió exclusivamente con jugadores del Barça ya que sólo hubo un representante del RCD Español. Este primer torneó duró tres años ya que los encuentros se hacían coincidir con la presencia de la feria. La selección de la ciudad de Barcelona fue la ganadora de la primera edición al batir por 8-2 al combinado de Londres. En la ida en Barcelona el combinado inglés cayó por un rotundo 6-0.

 

LOS CLUBES SE INVOLUCRAN. La entrada de los clubes en la competición fue en la segunda edición. El único requisito que se puso es que debían de ser de ciudades que acogiesen ferias. Un total de 16 equipos se inscribieron en la segunda edición de la Copa de Ferias. El tiempo de competición se redujo de los tres años a los dos. El sistema de enfrentamientos era de eliminatorias a doble partido. El FC Barcelona, esta vez con su denominación habitual, fue el ganador al imponerse al Birmingham City en la final. 0-0 en tierras inglesas y 4-1 en la ciudad condal. Eulogio Martínez encarriló la final en el partido de vuelta al cabecear un córner a los cuatro minutos de partido. El Barça no dio respiro al Birmingham City y Czibor lograba el 2-0 tres minutos después del 1-0.

 

En la tercera edición, la de 1961, la competición pasó a ser anual. El Birmingham City repetiría final. Esta vez iba a enfrentarse al AS Roma. La ida en Inglaterra concluyó con empate (2-2). Todo se iba a decidir en Roma. El triunfo favoreció al cuadro transalpino por 2-0. El choque comenzó a decidirse tras un autogol de Farmer cuando se iniciaba la segunda parte. Los ingleses buscaron el tanto que le permitiese equilibrar la final pero, en el minuto 90, Pestrin hacía el 2-0 que daba el título a los pupilos de Luis Camiglia.

 

DOMINIO ESPAÑOL. Si las dos primeras copas fueron para Barcelona, las tres siguientes ediciones tras el triunfo romanista fueron a parar a España. El dominio de los conjuntos mediterráneos era incontestable. En la temporada 1961-62 el campeón fue el Valencia CF. Derrotó en la final al FC Barcelona. 6-2 en la ida y 1-1 en el Camp Nou. La final quedó resuelta en la ida y eso que el Barça se adelantó en dos ocasiones en el marcador gracias a sendos tantos de Kocsis que significaron el 0-1 y el 1-2. Pero el Valencia se marchó con 3-2 al descanso. Tras la reanudación llegó el vendaval ché. El Valencia sacó partido de la debilidad del Barça en el lateral izquierdo de su defensa. El valencianista Piquer se encargó de hurgar en la herida culé. Hizo la jugada del 4-2, que marcó Guillot tras aprovechar un rechace de la zaga blaugrana, y dio las asistencias tanto del quinto –Guillot- como del sexto –Núñez-. La vuelta fue un mero trámite.

 

El Valencia iba a revalidar su título en la campaña 1962-63. Tras eliminar a Celtic de Glasgow, Dumfermline Athletic, Hibernian, AS Roma, disputó la final ante el Dínamo de Zagreb que a su vez había echado de la competición a Ferencvaros, Bayern de Munich, Saint-Gilloise y Oporto. En la ida el Valencia supo rehacerse del tanto inicial de Zambata para terminar imponiéndose por 1-2 gracias a los goles de Waldo (63’) y Urtiaga (65’). El choque de vuelta fue más tranquilo para el plantel levantino. El Valencia dominó todo el partido aunque hasta la segunda parte no llegaron los goles de Mañó (68’) y Núñez (78’).

 

A punto estuvo el Valencia CF de lograr un triplete histórico en la Copa de Ferias pero se quedó a las puertas. Cayó en la final ante el Real Zaragoza que sumó así su primer título continental en la campaña 1963-64. El Valencia eliminó a Shamrock Rovers, Rapid de Viena, Ujpest, y Colonia. Por su parte, el Zaragoza hizo lo propio con Iraklis, Lausanne Sports, Juventus, y Standard de Lieja. La final, por primera ocasión, iba a ser a partido único. El Camp Nou fue el escenario del enfrentamiento entre el Valencia CF y Real Zaragoza. El encuentro llegó envuelto en polémica ya que el comité organizador había decidido que la representación española para la siguiente edición iba a limitarse a dos clubes: el FC Barcelona y el ganador de la final.

 

El Real Zaragoza, que vivía los tiempos de los ‘Cinco Magníficos’, como se conocía a sus cinco atacantes: Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra, se tenía que enfrentar al bicampeón de la competición. Curiosamente la final se disputó tres días después de que la selección española lograse la Eurocopa de 1964 al batir en la final por 2-1 a la URSS. El tanto decisivo lo había logrado el ‘magnífico’ Marcelino. El Zaragoza dispuso su juego sutil y bello sobre el césped del Camp Nou, el Valencia contrarrestó con su garra ofensiva. Villa adelantó a los maños al borde del descanso cuando los valencianos habían equilibrado el partido y todo parecía indicar que se iba a llegar con 0-0 al intermedio. Pero, al final, sí que se iba a llegar con empate. Dos minutos después al gol del Real Zaragoza, Valdo se internó en el área y cedió un balón a Urtiaga que hizo el 1-1. Tras la reanudación el Zaragoza tuvo mayor temple, dominó el choque y ganó gracias al gol de, cómo no, Marcelino.

 

El dominio latino continuó durante las temporadas 1964-65 y 1965-66 aunque los clubes españoles cedieron su protagonismo en el curso siguiente al triunfo del Real Zaragoza. Los finalistas fueron la Juventus de Turín y el Ferencvaros húngaro. De nuevo el título iba a decidirse a partido único que se iba a disputar en el feudo de la vecchia signora, es decir, en el Comunale turinés. El Ferencvaros dio la sorpresa al ganar en Turín por 0-1 gracias a la diana lograda en la primera parte por el extremo izquierdo magiar Maité Fenyvesi.

 

En el curso 1965-66 se iba a repetir una final española. El Real Zaragoza volvía a pelear con el título y esta vez lo iba a hacer ante otro bicampeón: el FC Barcelona. El cuadro aragonés se había deshecho en semifinales del potente Leeds United de Don Revie mientras que el Barça también había tenido que eliminar a otro conjunto inglés, en este caso el Chelsea que lideraba el juerguista delantero centro Peter Osgood. En la ida disputada en el Camp Nou el Real Zaragoza ganó por 0-1 gracias a un solitario gol de Canario. Todo parecía indicar que la vuelta en La Romareda iba a ser un paseo y una fiesta zaragocista. Pero no lo fue. A los tres minutos del inicio, Pujol, que se iba a convertir en el héroe de la final, hizo el 0-1 que igualaba la eliminatoria. Marcelino empató mediada la primera mitad y el marcador no se volvió a mover hasta el tramo final del choque cuando los azulgranas se pusieron 1-3 gracias a los goles de Zaballa y Pujol. Marcelino volvió a aparecer en la recta final, a falta de tres minutos hacía el 2-3 que igualaba la final por lo que se iba a necesitar de una prórroga para dirimir el nombre del campeón. En el último minuto del tiempo suplementario, cuando el árbitro italiano ya buscaba en su bolisllo una moneda que lanzar al aire para dilucidar el nombre del campeón, Pujol completaba su actuación logrando su tercer gol y el cuarto del Barça en el minuto 120. El título se marchaba a la ciudad condal.

 

HEGEMONÍA INGLESA. Si las primeras ediciones de la Copa de Ferias fueron dominadas por los países latinos, especialmente por los equipos españoles, el segundo tramo de la competición fue el de la hegemonía inglesa. Espacialmente destacó el Leeds United de Don Revie que probablemente fue el mejor conjunto inglés de la época o, al menos, el de mayor potencial aunque éste no se concretó en títulos. El Leeds United alcanzó al final de la temporada 1966-67. En ella iba a verse las caras con el Dínamo de Zagreb, que había perdido la de 1963, y que probablemente contaba con la mejor generación de futbolistas de su historia. El 2-0 logrado por los balcánicos en su feudo fue suficiente para encarar la vuelta en Elland Road. El cerrojazo yugoslavo propició el 0-0 de la vuelta y el triunfo para el Dínamo.

 

Al año siguiente, el Leeds United iba a tener otra oportunidad de sumar su primer título europeo ya que de nuevo alcanzó la final de la Copa de Ferias. Esta vez iba a enfrentarse a otro equipo del Este, el Ferencvaros que había ganado la edición de 1965. La novedad de esta edición residió en que la clasificación para el torneo iba a depender de la posición que los clubes ocupasen en sus respectivos campeonatos domésticos, es decir, el viejo concepto de ciudad organizadora de ferias pasaba a mejor vida. La ida se disputó en Elland Road, que congregó a 25.300 espectadores en su graderío, para ver como un solitario gol de Johnny Giles daba al Leeds United una mínima renta para encarar el choque de vuelta en el Nepstadion de Budapest. Curiosamente este encuentro de vuelta se disputó al mismo tiempo que se jugaban las eliminatorias de la primera ronda de la Copa de Ferias de la temporada 1968-69. Los húngaros dominaron todo el partido pero enfrente tenían al duro y rocoso Leeds United de Don Revie que supo aguantar hasta el final el 0-0 inicial. El Leeds United conquistaba el torneo.

 

El vecino y rival del Leeds United, el Newcastle United fue el encargo de prolongar el dominio inglés. Y también lo hizo frente a un conjunto húngaro, en este caso ante el Ujpest Dozsa. La ida, disputada ante 60.000 espectadores en St. Jame’s Park, fue un encuentro equilibrado. La seguridad defensiva magiar aguantó el empuje de los magpies hasta el minuto 60 de partido cuando el guardameta Szentmihályi cometió un fallo que originó el 1-0. A partir de aquí el nerviosismo e inseguridad se instaló en la zaga húngara y llegaron otros dos goles más del Newcastle. El 3-0 de la ida convertía al Newcastle United en campeón virtual de la competición. El duelo en Hungría fue un mero trámite que se resolvió por 2-3.

 

El Arsenal iba a coger el relevo del Newcastle y del Leeds United. Fue el primer título europeo de los gunners pero no fue nada fácil. En la final se midió con el Anderlecht. En la ida, disputada en terreno belga, el Arsenal cayó por 3-1 pero mantuvo sus opciones gracias al tanto que logró Kennedy en el minuto 82 cuando el marcador del Parc Astrid reflejaba un 3-0. La vuelta se disputó en Highbury una semana después. El Arsenal se lanzó al ataque desde el primer minuto, siendo fiel ejemplo del tradicional juego inglés. Gracias a su empuje logró el 1-0, obra de Kelly, mediada la primera parte. La mitad del camino estaba recorrido. En la segunda, el Arsenal logró dos goles en un minuto que sentenciaron al Anderlecht. Radford (75’) y Sammels (76’) dieron el título a los gunners.

 

El Leeds United iba a volver a levantar la Copa de Ferias en su última edición. Fue en la temporada 1970-71. El conjunto del norte de Inglaterra vivía uno de sus mejores momentos. El rival iba a ser la Junventus de Turín que buscaba su primer título en esta competición después de la decepción de 1965. La ida se disputó en el Comunale y concluyó con 0-0. El primer encuentro de ida fue suspendido por el árbitro en la segunda mitad debido a las malas condiciones del terreno de juego ya que el balón a penas podía rodar debido a los numerosos charcos que se habían producido por la lluvia caída en Turín. El replay concluyó con 2-2. La Juventus dominó pero los ingleses sembaron el pánico en el Comunale gracias a su juego de contraataque. Bettega adelantó a los italianos pero Madaley igualó a los tres minutos de la reanudación. De nuevo los transalpinos se adelantaron gracias a un tanto de Capello, pero Bates, en el minuto 77, hizo el 2-2 final.

 

El encuentro de vuelta también concluyó en empate, esta vez 1-1, por lo que el valor doble de los goles logrados en campo contrario dio el título al Leeds United. En Elland Road ambos equipos intercambiaron los papeles de la ida. El Leeds fue el equipo ofensivo mientras que la Juve buscó el contraataque. Clarke adelantó a los ingleses y Anastasi hizo el 1-1 final.

 

¿QUIÉN SE QUEDA LA COPA EN PROPIEDAD? La Uefa se hizo cargo de esta competición en 1971. Diseñó un nuevo torneo que comenzó a disputarse en la campaña 1971-72 y que recibió el nombre de Copa de la Uefa. Antes de que se iniciase esta nueva competición se dirimió el club que iba a quedarse en propiedad con la Copa de Ferias. Para ello se disputó un encuentro entre el FC Barcelona, que con tres títulos era el club más laureado en esta competición, y el Leeds United, vigente campeón y poseedor de dos títulos. El encuentro se disputó en el Camp Nou.

El encuentro no despertó mucho interés en Barcelona, a penas 35.000 espectadores se dieron cita en las gradas del coliseo culé. El Leeds United de Don Revie llegó muy mermado a la ciudad condal. Cinco bajas importantes, las de Cooper –considerado el mejor defensa del momento-, Clarke, Jones, Gray y Madeley. Dueñas se convirtió en la figura del encuentro ya que adelantó al Barça en el minuto 51, aunque en el 52’ Jordan hizo el empate, y en el 84’, instante en el que hizo el 2-1 final que dio la propiedad de la copa al FC Barcelona. 

 

Datos del artículo:

Autor: Carlos A.S.

Fecha: 28 de marzo de 2008.

Fuentes: Uefa, Linguasport, Wikipedia y Zlatan.

Hilo musical: Deadline: We Are Talking Over [People Like You, 2008], The Nerve Agents: Days of White Owl [Revelation Records, 2000] y Pennywise: About Time [Epitaph Records, 1995]. 

 

Expansión y contracción de la renta

marzo 24, 2008

Brown celebra el 1-0 del Manchester United ante el Liverpool.

No. A pesar de lo que pueda parecer por el titular del artículo, no, no nos vamos a dedicar a explicar cómo se realiza la llamada declaración de la renta, ni tampoco de cómo lograr estirar nuestro salario. No. Hablamos de las rentas o ventajas de puntos que tienen los líderes de los tres principales campeonatos ligueros europeos. Es decir, hablamos de la Premiere League, del Scudetto y de nuestra Liga. Y si hablamos de líderes, lo hacemos de Manchester United, Inter de Milán y Real Madrid. La última jornada de competición doméstica ha dejado al ManU más líder que en cualquier otro momento de la temporada y paradójicamente, también ha dejado a Inter y Real Madrid más débiles que en cualquier otro instante del presente curso futbolístico.

La Premiere League ha sido la liga más reñida de las tres grandes. Al menos lo ha sido hasta este mes de marzo. Pero los pinchazos del Arsenal han facilitado que el Manchester United coja una ventaja de cinco puntos sobre el segundo, posición que los gunners han cedido al Chelsea tras su último enfrentamiento, y seis sobre el cuadro que dirige Arsene Wenger.  Y todo ha sucedido en la última jornada de campeonato. Una jornada especial dentro del fútbol inglés. El llamado super sunday o grand slam sunday. Domingo en el que se produce un doble enfrentamiento en la cima del fúbol inglés. Por un lado, el clásico de la Premiere entre los dos clubes más laureados del país: Manchester United y Liverpool. Por el otro, el duelo entre los dos mejores equipos de la capital, es decir, entre Chelsea y Arsenal. Una jornada que la Premiere diseña para que se produzca dos veces por temporada y que hace que los espectadores globales nos sentemos en nuestro sillón de casa para ver de manera consecutiva estos dos apetitosos encuentros en los que se miden cuatro de los ocho clubes europeos que disputarán los próximos cuartos de final de la Liga de Campeones.

El primero de ellos fue el Manchester United-Liverpool que se disputó ayer en Old Tratford. El encuentro se resolvió de manera favorable para los diablos rojos. 3-0. El conjunto de Alex Ferguson sacó partido de la expulsión del argentino Mascherano. Aunque antes ya se había adelantado el United gracias a un gol logrado por Brown en un desajuste defensivo de los reds. Rafa Benítez, entrenador del Liverpool, se ha cansado de decir que su equipo se maneja mejor en la Champions League que en la Premiere. Su motivo es claro. El técnico español piensa que en Europa los partidos son más tácticos mientras que en la Premiere el gol puede llegar en cualquier balón colgado al área. Así llegó el primer tanto. Un balón en largo que parecía que se iba a perder por una banda fue recuperado por Rooney, el único de los 22 que tuvo la fe de buscar el cuero. El ex del Everton puso un centro al área donde, sorpresa, sorpresa, apareció un central para enviar el balón a la red de Reina sin oposición de la zaga red.

Después llegó la jaimitada de Mascherano. El argentino se enzarzó en unas protestas estériles con el colegiado del encuentro, que acaba de mostrar una amarilla a Fernando Torres por protestar, y vio la segunda cartulina del encuentro por lo que fue expulsado. El Liverpool quedó a merced del United y éste sentenció el encuentro con los goles de Cristiano Ronaldo y Nani.

Media hora después de la conclusión del duelo de Old Tratford dio comienzo el partido de Stamford Bridge. El derbi londinense entre Chelsea y Arsenal. El conjunto de Arsène Wenger parece haber perdido el norte en la Premiere después de su visita a Birmingham y tras la lesión de Eduardo Silva. Los gunners se presentaban en el feudo del Chelsea con la necesidad de romper con la racha de cuatro partidos empatados que había enlazado. Por su parte, el Chelsea tenía la primera ocasión de la temporada de superar al Arsenal en la clasificación de la Premiere. Además jugaba en Stamford Bridge, donde llevaba más de cuatro años sin ceder una derrota en Premiere. De hecho, el último verdugo liguero precisamente había sido el Arsenal que logró un 1-2 el 21 de febrero de 2004. De los diez últimos enfrentamientos en Stamford Bridge, siete habían sido empates, dos victorias del Chelsea y otra del Arsenal.

Sagna adelantó a los gunners al inicio del segundo tiempo. Paracía que el Arsenal podía romper la imbatibilidad como local del Chelsea pero apareció Drogba que con dos tantos propició la remontada blue. Tres puntos importantes para el Chelsea de Avram Graham que asciende al segundo puesto y se sitúa a cinco puntos del líder pero tiene un as bajo la manga, el enfrentamiento ante el Manchester United en Stamford Bridge en el último fin de semana de abril, a falta de tres partidos para la conclusión del campeonato.

Rescaca europea
A mediados de febrero, antes de que se disputasen los partidos de ida de la Liga de Campeones, Inter de Milán y Real Madrid no sólo eran los favoritos a ganar su respectivos campeonatos domésticos, sino que además eran los únicos candidatos. Los interistas adelantaban en 11 puntos a la Roma, mientras que los madridistas mantenían cinco puntos de ventaja sobre el FC Barcelona. Renta que una semana después iba a ampliar hasta los ocho.

Tras la disputa de las eliminatorias de octavos de final, en la que tanto el Inter como el Real Madrid fueron apeados de la máxima competición continental de clubes, neroazurros y blancos han entrado en barrena en su campeonato local. La resaca europea se extiende a la liga. En la Seria A, el Inter, que no había perdido ningún partido durante la temporada, ha sido derrotado en dos ocasiones y además tan sólo ha ganado dos de los últimos siete encuentros. Por su parte, la Roma, que desperdició una gran ocasión de acercarse al Inter en su duelo directo en San Siro, también está afectada por la resaca europea. Pero en este caso, la afección es positiva. Ha ganado cinco de los últimos siete partidos, ha perdido uno [el derbi romano] y ha cedido otro empate. Tras ganar al Siena gracias a un gol de Panucci y la derrota del Inter en San Siro ante la Juve, los de Spalletti se han situado a cuatro puntos del Inter.

Restan ocho jornadas para la finalización del Scudetto. El Inter tiene un calendario más complicado que la Roma. Deberá jugar ante los dos equipos que pugnan por la cuarta plaza del campeonato: Fiorentina y Milan. Por su parte la Roma no va a tener que enfrentarse a ninguno de los seis primeros clasificados. Tendrá que verse las caras con Udinese, Sampdoria y Génova que están en plena contienda por un puesto en la Copa de la Uefa. El resto de rivales serán de la zona media y baja de la tabla: Cagliari, Livorno, Torino, Atalanta y Catania.

El Inter ya sabe lo que es perder una Liga que tenía prácticamente ganada. Fue en la y temporada 2001-2002. El conjunto que por entonces entrenaba Héctor Cúper era el gran favorito al título pero no pudo resolver su victoria antes de la última jornada de campeonato. Tras sus pasos estaban la Juventus y la Roma que también llegaron con opciones a la última jornada. El Inter visitaba el Olímpico de Roma para medirse al Lazio que se jugaba entrar en la Uefa. Se adelantó en el marcador y cuando todo pintaba a su favor, llegó la reacción del Lazio y el hundimiento interista. Al final, 4-2 y título para la Juventus. De hecho, la derrota ante el Lazio también impidó que los neroazurri quedasen segundos ya que la Roma ganó su partido y obtuvo el subcampeonato.

Nueve derrotas
La última jornada de 2007 dejó al Real Madrid con siete puntos de ventaja sobre el FC Barcelona. El conjunto que dirige Bernd Schuster había ganado por 0-1 en el Camp Nou gracias a un gol de Batista y a un gran rendimiento colectivo y defensivo del once madridista. Una victoria importante a efectos clasificatorios y psicológicos. Tras el segundo partido de la segunda vuelta, el Real Madrid ampliaba su renta a nueve puntos gracias a su triunfo sobre el Villarreal y al empate del Barça en San Mamés. La Liga estaba sentenciada, o eso se pensaba, y el Real Madrid comenzaba a pensar en su asalto a la Liga de Campeones, en el trébol, etc… Pero lo cierto es que tras perder nueve de los 15 encuentros disputados por el Real Madrid en 2008, la Liga se ha vuelto a abrir.

Las derrotas ante el Betis y el Getafe acercaron al Barça a dos puntos del liderato. Pero los culés pincharon en su desplazamiento al Vicente Calderón y en el Camp Nou ante el Villarreal. Pinchazos que estuvieron acompañados por triunfos madridistas en Huelva y en el Santiago Bernabéu ante el Español. La renta se expandía de nuevo hasta los ocho puntos. Todo parecía decidido pero el Real Madrid se ha empeñado en dar vida a sus perseguidores cayendo en La Coruña y perdiendo en el último minuto ante el peor Valencia CF de la última década. Ahora, cuatro son los puntos de ventaja sobre el FC Barcelona y seis sobre el Villarreal. La ventaja para el Real Madrid es que no tendrá que alternar la liga con la exigencia de la Liga de Campeones, en la que sí está el Barça, y que a falta de tres jornadas para la conclusión recibe en el Santiago Bernabéu al conjunto de Rijkaard. Todo parece indicar que la Liga se decidirá en ese partido, aunque la irregularidad que están mostrando los dos grandes del fútbol español hace difícil pronóstico. Pero ninguno de los dos debe descuidarse si no quieren lamentar que el tercero en discordia, el Villarreal, se lleve el título a Castellón.

La rebelión de los modestos

marzo 12, 2008

Trofeo de la FA Cup.

Que la FA Cup es diferente es algo que todos los amantes del fútbol han asumido. La mística de la competición de clubes más antigua del mundo no discrimina escudos, presupuestos y grandeza. Todos son iguales y todos pueden ganar, aunque parezca mentira. El pasado fin de semana esto se volvió a poner de manifiesto. Primero en la eliminación del Manchester United ante el Portsmouth y un par de horas después con la del Chelsea ante el Barnsley, el equipo de First Division que en la anterior eliminatoria también acabó con el Liverpool de Rafa Benítez. Al día siguiente, el Cardiff galés volvió a tumbar a un equipo de Premiere como es el Middlesbrough y, posteriormente, dos ‘segundas’ disputaron el último partido de cuartos de final en el que el West Bromwich Albion se clasificó.  

UN FIN DE SEMANA INCREÍBLE. ‘An incredible weekend’, titulaba la web de la FA el pasado fin de semana. “¿Qué ha sucedido?”, pensaban los despistados que no conocían los resultados que había deparado la sexta ronda de la FA Cup inglesa. Un par de clicks después, estos mismos seguidores se llevaban las manos a la cabeza. ¡El Manchester United había caído eliminado en casa por el Portsmouth!. El Pumpey –decimocuarto clasificado- había podido con una de las mejores plantillas del fútbol europeo. Un triunfo que no estuvo exento de suerte. Los diablos rojos hicieron un buen partido, crearon múltiples ocasiones, pero no estuvieron finos en la definición. El 0-0 seguía en el marcador de Old Tratford hasta que una contra visitante acabó en penalti y expulsión y, posteriormente, en el 0-1 final. 

La época más brillante del Pompey en la Copa Inglesa data del periodo de entreguerras. Ganó el título en 1939 y fue finalista en 1929 y 1934. Tras perder en sus dos primeras comparecencias en la final, en 1929 por 2-0 ante el Bolton Wanderers y en 1934 por 2-1 ante el Manchester City, el título iba a llegar en la tercera participación. Fue ante el Wolwerhampton Wanderers, al que se impuso por 4-1. Wembley registró una gran entrada. 99.370 espectadores se dieron cita en sus gradas para ver la que sería la última final de Copa hasta después de la II Guerra Mundial, aunque este dato se desconocía aquel sábado 29 de abril de 1939. El Portsmouth ganó gracias a los tantos de Bert Barlow, John Anderson y Cliff Parker –dos-. El gol de los wolwes fue obra de Dicky Dorsett.

 

La derrota del Manchester United aclaraba el panorama al Chelsea, que minutos después de que se produjese la sorpresa en Old Tratford saltaba al césped de Oakwell. Los blues ya conocían el peligro del Barnsley. En quinta ronda, los del South Yorkshire habían sorprendido al Liverpool en Anfield. Dos goles de Foster y Howard, éste en el último minuto de partido, sirvieron para remontar el tanto inicial de Kuyt. Por ello, el técnico del Chelsea apostó por jugar con buena parte de sus titulares. Alineó a Terry, Carvalho, Essien, Ballack, Malouda, Wright-Phillips, Anelka y Joe Cole. Pero también besó la lona debido a un solitario gol de Odejavi, un suplente habitual del Barnsley que saltó a la efímera fama de la sexta ronda de la FA Cup de 2008.

 

El Barsnley, que actualmente militaba en la zona baja de la First Division, al igual que el Portsmouth sabe lo que es levantar la Copa. Fue en 1912 frente a otro de los semifinalistas de esta temporada: el West Bromwich Albion. El Barnsley ya había perdido una final. La de 1910 ante el Newcastle United en Goodison Park. La final de 1912 era su ocasión de sacarse la espina de la anterior derrota. El camino no había sido nada fácil. Especialmente en cuarta ronda –cuatros de final- en la que necesitó de cuatro encuentros para deshacerse del Bradford City. Tras tres empates a cero, se disputó un cuarto partido en Bramall Lane que se resolvió por un 3-2 favorable al Barnsley. Precisamente Bramall Lane –feudo del Sheffield United- fue un escenario talismán para el Barnsley ya que allí también se proclamó campeón de la Copa de 1912. Pero también fue en un replay ya que el primer choque, disputado en el campo del Crystal Palace, concluyó con 0-0. Tuffnell fue el héroe de la final al hacer el 1-0 que dio el título al Barnsley.

 

LA EXCEPCIÓN GALESA. El domingo 9 de marzo, mientras en España se elegía nuevo gobierno, en Inglaterra se disputaban los otros dos cuartos de final. El primer choque fue el que midió al Middlesbrough con el Cardiff City en el campo del primero. El triunfo sonrió al cuadro galés por 0-2 gracias a los goles de Whittingham y Johnson. El Cardiff City es uno de los clubes galeses que eligieron competir en la liga inglesa en lugar de hacerlo en su propia competición doméstica. Sus años de gloria también se remontan al periodo de entreguerras. Concretamente a los felices años 20. Y tan felices que fueron en Cardiff y más felices pudieron haberlo sido si el golaverage no le hubiese evitado ganar el título de la First Division de 1924. El beneficiario fue el Huddersfield Town. Un año después también cayó en la final de la FA Cup de 1925. Esta vez ante el Sheffield United por 1-0. Tunstall, que acaba de convertirse en el nuevo extremo de la selección inglesa, hizo el gol del triunfo del Sheffield United.

 

Los de Cardiff tuvieron que esperar dos años para regresar a una final de Copa, pero la espera mereció la pena. La final de 1927 fue histórica. Fue la primera final de Copa que se retransmitió radiofónicamente en directo a través del servicio de la BBC. Derek McCulloch y George Allison fueron a ser los encargados de retransmitir el Arsenal-Cardiff City. Curiosamente George Allison se iba a convertir en el técnico gunner en la década de los 30 tras el inesperado fallecimiento de Herbert Chapman. Pero la final también fue histórica por un segundo detalle: el triunfo del Cardiff City. Es la primera y única ocasión que un club no inglés ha ganado la FA Cup.

 

Herbert Chapman, que traía malos recuerdos al Cardiff City porque él había sido el mánager del Huddersfield Town que le arrebató el título liguero de 1924, era el técnico del Arsenal. Chapman fue el primero en llevar a la gloria al Arsenal aunque la gloria no llegó en el primer gran día, es decir, en la final de la Copa de 1927, pero la derrota ante el Cardiff City no influyó en el ánimo de Chapman. Él siguió trabajando para perfeccionar su apuesta táctica, en la que intentó sacar partido de la regla del fuera de juego que había sido instaurada en 1925. Sus reflexiones tácticas quedaron plasmadas en el famoso estilo de juego conocido como la ‘W-M’, en el que creó la figura del mediocentro de contención o stopper, así como el adelantar la línea defensiva para dejar en fuera de juego a los rivales. Una táctica revolucionaria que buscaba neutralizar a los equipos que jugaban con cinco delanteros y que fue fundamental para el gran Arsenal de los años 30, pero eso es otra historia que trataremos más adelante en Once Vs. Once ya que hoy hablamos de los modestos y, por ello, del Cardiff City.

 

Los seguidores galeses acudieron en masa a Wembley, incluso se dice que fueron mayoría en el graderío del tempo del fútbol inglés. El único gol del partido llegó en el minuto 73 y se debió a un fallo del portero galés del Arsenal. Hughie Ferguson recibió un balón con poco espacio para intentar la carrera o para buscar el pase. Por ello realizó un tímido disparo a puerta. El balón rodó sobre el césped de Wembley pero el guardameta gunner no pudo atraparlo y acabó en la red.

EL MÁS LAUREADO DE LOS CUATRO. El West Bromwich Albion fue el cuarto equipo en clasificarse para las semifinales que esta temporada se van a disputar en Wembley los días 5 y 6 de abril. El West Brom tuvo menos problemas que el resto de clasificados. Venció por 1-5 en el campo del Bristol Rovers. Morrison y Miller adelantaron a los baggies, pero Coles recortó distancias para el Bristol Rovers. En el último tercio del duelo llegaron los tres tantos visitantes que certificaron la clasificación del West Bromwich Albion para las semifinales de la FA Cup.

El West Brom de los cuatro semifinalista es la entidad más curtida. Diez finales de Copa es su aval. Cinco títulos –1888, 1892, 1931, 1954 y 1968– les sitúan en la zona media del ránking de ganadores de la FA Cup por delante de históricos como Chelsea –4-, Manchester City –4-, Sheffield United –4-, West Ham United –3-, Sheffield Wednesday –3-, o Nottingham Forest –2-. En la de 1888 se impuso por 2-1 al Preston; en 1892 derrotó por 3-0 al Aston Villa; en 1931 ganó por 2-1 al Birmingham City; en 1954 volvió a imponerse al Preston, esta vez por 3-2; y en 1968 ganó por la mínima –1-0- al Everton. En lo que se refiere a finales perdidas. En 1886 perdió en el replay ante el Blackburn Rovers, que era el vigente campeón. En 1887 cayó por 2-0 ante el Aston Villa, derrota que también se repitió en 1895 aunque por 1-0. En 1912 cayó, como ya hemos citado, por 1-0 ante el Barnsley en el replay. Y su última final perdida data de 1935 cuando el Sheffield Wednesday le derrotó por 4-2 en Wembley. Las vitrinas del West Bromwich Albion también tienen la Liga de 1920 y otros dos subcampeonatos de la antigua First Division –actual Premiere League- correspondientes a las campañas 1924-25 y 1953-54.

LAS SEMIFINALES DE ESTA EDICIÓN. El West Bromwich Albion será el encargado de abrir las semifinales el sábado 5 de abril en Wembley ante el Portsmouth. El Pompey, único representante de la Premiere League, tendrá que cumplir su papel de favorito ante uno de los conjuntos coperos por excelencia en Inglaterra. El domingo 6, el Barnsley tendrá que verse las caras ante el Cardiff City, que por primera vez regresa a Wembley desde que en 1927 derrotase por 1-0 al Arsenal. Los aficionados llenarán la catedral del fútbol inglés, con entradas con precios que oscilan entre 25 y 55 libras, para conocer el nombre de los dos equipos que llegarán a una sorpresiva final. La Copa inglesa de nuevo ha actuado como factoría de los sueños de los equipos más modestos. Tres segundas y un segundón en la Premiere son los inesperados invitados al banquete de la competición más antigua del mundo del fútbol. Disfruten porque tardará en repetirse o quizá sea la última vez en la que los modestos se rebelen dentro del panorama del fútbol moderno y global.

 

Datos del artículo: 

Autor: Carlos A.S.

Fecha: 12 de marzo de 2008. 

Fuentes: The FA, BBC, The Guardian, Goal.com, Wikipedia, the FA Cup Final.co.uk, Football Factory, Soccerbase.com y Soccer Data.  

Fotografía: BBC.

Vídeos: YouToube y 101 great goals.

Hilo musical: Madness: One Step Beyond [Stiff Records, 1979], The Specials: s/t [2Tone Records, 1979] y VV.AA.: A la Mod!  

Las espuelas doradas [Parte II: Las copas de la reconstrucción]

febrero 27, 2008

Los goleadores de la final de la FA Cup de 1967.

El plantel spur de principios de los 60 que había configurado Bill Nicholson se iba a romper muy pronto. Las lesiones, la edad de algunos jugadores y los traspasos acabaron con un equipo que había hecho historia en la entidad del Norte de Londres. Fue necesaria una reconstrucción que comenzó a partir del propio 1964. Nuevas caras llegaron a The Lane. Rostros que se iban a convertir en legendarios. Como sucedió con Alan Gilzean, Mike England, Alan Mullery o Pat Jennings. La plantilla reconstruida tardó en dar sus frutos. No fue hasta tres años más tarde. En la FA Cup de 1967. Este fue la primera muestra de que este nuevo Tottenham de Bill Nicholson iba a brillar mucho más en las competiciones del k.o. que en los torneos de la regularidad. Pero gracias a esta virtud llegaron otros tres trofeos más a las vitrinas londinenses. Las Copas de la Liga de 1971 y 1973 y la Copa de la Uefa de 1972. Pero a los spurs le faltó dar más de sí para volver a ganar la Liga. Hasta 1974, lo más destacado que hizo en la First Division fueron los dos terceros puestos logrados en 1967 y 1971. Probablemente el Tottenham Hotspur hubiera podido competir con el campeonato de la regularidad si la dirección hubiese atendido los deseos de Bill Nicholson que quería contratar a  Johnny Giles, que junto con Billy Bremer formó una pareja de ensueño en el Leeds United de Don Revie.  

RELEVO GENERACIONAL. Bill Nicholson tuvo que reconstruir. El ‘double team’, por unos u otros motivos, se deshizo. El Tottenham necesitó de un relevo generacional para regresar a la élite del fútbol inglés. Esta reconstrucción llevó a The Lane a jugadores que iban a convertirse en leyenda: Alan Gilzean [el escocés fue el relevo de Bobby Smith, destacó por su facilidad en el remate de cabeza y con los spurs marcó 133 goles en los 429 encuentros que disputó], Mike England [mediocentro galés por el que el Tottenham pagó 95.000 libras que supusieron un desembolso récord para un jugador de corte defensivo], Alan Mullery [centrocampista que cubrió el hueco dejado por la retirada de Blanchflower, fue capitán de los spurs y campeón del mundo en 1966], Terry Venables, Joe Kinnear, Cyril Knowles [un volante izquierdo que fue reconvertido por Nicholson en un lateral de gran solvencia defensiva pero no perdió sus habilidades ofensivas] y el guardameta norirlandés Pat Jennings. Salvo England, que llegó en 1966, y tanto Veneables como Kinnear, que fueron reclutados en 1965, el resto de fichajes se incorporaron al plantel en 1964. A excepción de Veneables, que fue traspasado en 1969 al QPR, y Alan Mullery, que en 1973 regresó al Fulham, el resto estuvieron en la nómina del Tottenham hasta la marcha de Bill Nicholson. Se unieron a Jimmy Greaves, Cliff Jones, Dave MacKay y al joven Phil Beal, que gracias a su versatilidad defensiva iba a convertirse en todo un comodín para Bill Nicholson y en un fijo en su once inicial, para llevar de nuevo al Tottenham a la primera línea del fútbol inglés.

 

Al nuevo proyecto de Nicholson le costó despegar. Las temporadas transcurridas desde la Recopa de 1963 hasta la FA Cup de 1967 fueron muy largas para los seguidores spurs que se habían acostumbrado al dulce sabor del triunfo. Por ello, la trayectoria del equipo en la Copa de 1967 fue todo un rayo de luz en el sombrío panorama que se empezaba a divisar en la mente de los más pesimistas. Tras eliminar a Millwall [necesitó replay], Portsmouth, Bristol City y Birmingham City [necesitó replay] se plantó en semifinales. Allí también estaban Chelsea, Leeds y Nottingham Forest, que finalmente iba a ser el rival spur

  

Dav MacKay con la Copa de 1967.A LAS PUERTAS DE ‘THE COCKNEY CUP FINAL’. El Forest llevaba toda la temporada peleando con el Manchester United por hacerse con la Liga. Tottenham y Leeds United se habían acercado a la cabeza de la tabla en los últimos meses aunque estaban muy lejos pero ya empezaban a dejar entrever el gran equipo que ambos habían formando. La Liga quedó prácticamente resuelta el mismo día en el que se disputaron las semifinales de Copa. El United recibía al Aston Villa al que derrotaba por 3-1. Cogía cinco puntos de ventaja sobre el Forest al que le restaba un partido más. Al final, el Forest fue segundo, el Tottenham, tercero, –con los mismos puntos que los de Nottingham- y el Leeds, cuarto, a un punto de estos dos conjuntos y a cinco del campeón.

 

El choque entre Forest y Tottenham reclamaba la atención de la prensa pero tras la conclusión de las semifinales el Leeds-Chelsea fue le centro de interés. Y lo fue debido a una controvertida actuación del colegiado Ken Burns. Anuló dos goles aparentemente legales al Leeds United. Especialmente grave fue el segundo de ellos ya que la excusa que puso el colegiado fue la de que los jugadores del Chelsea “no estaban preparados” ante el saque de la falta. Todo un figura que seguro que Bernd Schuster le hubiese gustado tener arbitrando el domingo en el Santiago Bernabéu. El Chelsea ganó por 0-1 y se clasificó para la final. La temporada del Leeds no quedaba en la semifinal de Copa. Le restaban cinco partidos de Liga y, sobre todo, la Copa de Ferias. Iba a alcanzar la final de este torneo internacional pero iba a caer ante el Dínamo de Zagreb. 2-0 en tierras balcánicas y 0-0 en Elland Road.

 

El encuentro entre el Nottingham Forest y el Tottenham Hotspur llegaba condicionado por la habitual locura de calendario que sufren los equipos ingleses al final de temporada. El Forest había disputado diez encuentros en los últimos 40 días naturales, entre los que destacó un espectacular 3-2 ante el Everton en los cuartos de final de la FA Cup. Y un mes antes había necesitado de tres encuentros para apear al Swindom en quinta ronda. Por su parte, los spurs habían tenido un calendario algo menos comprimido. Siete partidos en un mes. Pero, sobre todo, llegaban en un mejor momento de forma y resultados. De los diez últimos encuentros habían ganado siete y empatado otros tres. Se notó sobre el césped de Hillsborough. Greaves y Saul adelantaron a unos spurs que se clasificaron para la final a pesar del tanto postrero del Forest.

 

La final de la FA Cup de 1967 fue un derbi londinense, por ello se conoce a este encuentro como ‘the cockney cup final’. El Tottenham Hotspur partía como favorito ante el Chelsea. Los spurs eran uno de los conjuntos punteros del campeonato mientras que los mejores días de los blues estaban todavía por llegar. Jimmy Robertson, en el 40’, y Frank Saul, en el 67′, pusieron por delante en el marcador al Tottenham Hotspur. Curiosamente los dos goleadores fueron dos jugadores que prácticamente tan sólo formaron parte del plantel spur durante esa temporada. A falta de cinco minutos para la conclusión, Robert Tambling recortó distancias pero su gol no fue tan decisivo como el que marcó en la semifinal para eliminar al Leeds United. El gran héroe del partido fue el viejo capitán escocés Dave Mackay. Fue el encargado de recoger el trofeo, justo premio para el centrocampista que tras la Recopa de 1963 casi no había tenido continuidad debido a dos graves lesiones en la rodilla.

Martin Chivers se convirtió en un gran goleador en el Tottenham Hotspur.SIN REGULARIDAD. El gran final de campaña realizado por los spurs en 1967 despertó grandes sensaciones en la afición. Pero las sensaciones no se plasmaron en resultados en los tres siguientes cursos. Séptimos, sextos e undécimos. El equipo no brillaba en el campeonato de la regularidad y cada vez se dudada más de Bill Nicholson. Tampoco los torneos del k.o. fueron la tabla de salvación londinense. Por ello, y ante las bajas de MacKay, Jones, Greaves y Veneables, Nicholson volvío a moverse en el mercado. El primero en llegar en el invierno de 1968 fue el goleador Martin Chivers. En su traspaso, los spurs mandaron a Frank Saul al QPR. Big Chiv fue contratado para completar la delantera que formaban Greaves y Gilzean, aunque Greaves iba a marcharse de White Hart Lane tras la siguiente temporada. Fue un gran goleador, de hecho, el tercer jugador que más goles ha marcado con la camiseta del Tottenham Hotspur [174 tantos en 367 encuentros oficiales]. El siguiente en aparecer en el primer equipo fue Steve Perryman, centrocampista que también fue utilizado como defensor, disputó con el Tottenham 854 encuentros entre 1969 y 1986. Vivió en sus propias carnes la siguiente etapa gloriosa de los spurs.  

 

En 1970 el Tottenham Hotspur se hizo con los servicios de Martin Peaters, jugador que había ganado el Mundial de 1966 y que había marcado en la final ante Alemania. Tras diez temporadas en el West Ham United no quiso abandonar Londres pero sí que cambió de club. Centrocampista ofensivo, con talento creativo y gran capacidad para aparecer desmarcado en el área rival. 200.000 libras y Jimmy Greaves fue el coste del traspaso.

 

La temporada 1970-71 significó el renacer para el Tottenham El equipo acabó tercero en la Liga, aunque muy lejos de Arsenal –campeón- y Leeds United –subcampeón-, llegó a los cuartos de final de la FA Cup, en los que cayó ante el Liverpool en el replay disputado en White Heart Lane, pero alcanzó la final de la Copa de la Liga. En ella iba a verse las caras con el Aston Villa, que militaba en Third Division. El favoritismo spur era claro y se reflejó sobre el césped de Wembley. Martin Chivers comenzó a rentabilizar su fichaje marcando los dos únicos goles de la final.

 

Pero si decíamos que la temporada 1970-71 fue el renacer del nuevo proyecto de Bill Nicholson, la siguiente campaña, es decir, la 1971-72 fue la del espaldarazo definitivo. Durante el verano, el Tottenham se hizo con los servicios de otro jugador que iba a entrar en su historia: Ralph Coates. Internacional con Inglaterra y componente de la selección inglesa que participó en el Mundial de México de 1970 tan sólo iba a estar cuatro temporadas en White Heart Lane aunque iba a calar hondo en la afición. Fue contratado del Burnley. Era un gran creador de fútbol, con mucho talento y arte, según rezan las crónicas de la época. Bill Nicholson iba a basar su tradicional ‘push and run’ en el tridente que formaban Coates, Gilzean y Chivers.

 

La plantilla de los spurs en el vestuario de The Lane con la Copa de la Uefa de 1972.

 

EUROPA, DE NUEVO. La actuación liguera volvió a ser irregular. El Tottenham acabó en sexta posición, a siete puntos del campeón, pero durante todo el curso estuvo alejado de los cuatro equipos que pelearon por el título: Derby County, Leeds United, Liverpool y Manchester City. No pudo revalidar el título de la Copa de la Liga porque el Chelsea se cruzó en su camino y en la Copa fue víctima del Leeds, que a la postre iba a ser el campeón de esta competición. De nuevo Europa colmó la necesidad de títulos de los spurs. Fue en la Copa de la Uefa que, curiosamente, se disputaba como tal por primera ocasión. Una nueva competición que había nacido de las cenizas de la antigua Copa de Ferias. IB Keflavik, Nantes, Rapid de Bucarest y Arad fueron sus rivales antes de medirse al AC Milan en semifinales. El cuadro rossonero era uno de los grandes clubes del continente. Había vivido una gran década de los 60 y quería repetirla en la década de los setenta. Era la segunda etapa de Nereo Rocco en el banquillo milanista. El equipo estaba en plena renovación pero esta temporada fue segundo en el Scudetto y campeón de Copa. Pero en la Uefa se iba a quedar a las puertas de la final. En la ida, el Milan no sacó un mal resultado de Londres. Perdió por 2-1. Dos goles de Perryman dieron un pequeña renta a los spurs pero éstos iban a tener que superar el temible ambiente de San Siro. Phil Beal fue el que mejor pudo reflejar la sensación de los spurs al saltar al coliseo milanés. “Vencimos a grandes equipos pero lo mejor fue derrotar al AC Milan en semifinales. Recuerdo cuando saltamos a San Siro ante 70.000 espectadores hostiles y recuerdo como una barra de hierro cayó al lado de mi pie derecho”. Beal también describió la dureza del encuentro. “Había un centrocampista, Bonetti, que me escupió. Odiaba aquello. Entonces Mike England me dijo: “Lo mejor es que le tumbes”. Lo cierto es que la batalla acabó del lado inglés gracias al gol de Mullery. El encuentro concluyó con 1-1.

El rival de la final iba a ser un conjunto inglés. El Wolverhampton Wanderers. Los wolves también habían tenido un duro camino hacia la final y al igual que el Tottenham también habían tenido que deshacerse de uno de los grandes del Calcio: la Juventus de Turín. Eso fue en los cuartos mientras que en las semifinales tuvo que batir al Ferenvaros húngaro. 2-2 en Hungría y 2-1 en Inglaterra. En el partido de ida, disputado en el Molinuex ante más de 38.00 espectadores, Martin Cheavers logró dos dianas que dieron el triunfo a los spurs por 1-2. Ocho goles logró el delantero en esta competición. En la vuelta fue Alan Mullery el encargado de hacer el 1-1 final. Último servicio para el club del capitán que ese verano volvería a la disciplina del Fulham. El Totteham ganaba la primera edición de la Copa de la Uefa y se convertía en el primer equipo inglés en conquistar dos títulos europeos en diferentes competiciones.

Ralph Coates con la Copa de la Liga que los spurs ganaron en 1973 gracias a un tanto suyo.UN NUEVO RELEVO. En la final ante el Wolves, Bill Nicholson alineó a su once de gala tanto en la ida como en la vuelta. Un once de gala compuesto por Jennings, Kinnear, Knowles, Mullery, England, Beal, Gilzean, Perryman, Chivers, Peters y Coates. Fueron los últimos grandes partidos de este equipo porque ya se anticipaba un relevo generacional. John Pratt o Terry Naylor ya estaban en el banquillo y poco después iban a llegar Roy Evans y Chris McGrath. A pesar de ello, el once campeón de la Uefa siguió entrando en los planes de Nicholson y conservó su peso específico.

El siguiente curso [1972-73] tampoco iba a ser el del Tottenham, al menos en la First Division. Los spurs fueron octavos a 15 puntos del Liverpool campeón. Precisamente los reds serían los encargados de evitar que los muchachos de Nicholson alcanzasen su segunda final consecutiva de la Uefa. Fue en semifinales. Tras eliminar a Lyn Oslo, Olympiakos, Estrella Roja de Belgrado y Vitoria de Setúbal, el Tottenham Hotspur tenía que recibir al Liverpool en semifinales. El 2-1 de White Heart Lane, gracias a los dos goles de Martin Peters, dio un pequeña ventaja a los spurs que no supieron conservar en la vuelta. 1-0 en Anfield y adiós a Europa.

En Copa cayó eliminado por el Derby County en el replay disputado en White Heart Lane. Un partido extraño en el que el Tottenham ganaba por 3-1 a falta de diez minutos para la conclusión. Pero los rams remontaron y se impusieron por 3-5. Por lo tanto, de nuevo, la Copa de la Liga iba a ser la competición donde el Tottenham iba a vivir sus mejores momentos de la campaña. Eliminó a Huddersfield, Middlesbrough [necesitó tres encuentros para hacerlo], Millwall, Liverpool [tras batirle por 3-1 en el replay en The Lane] y Wolverhampton Wanderers en semifinales. En la final iba a enfrentarse al Norwich, que esa temporada estaba coqueteando con un descenso a Second Division que finalmente eludió. En la final de Wembley Nicholson iba a alinear a su once tradicional, a excepción de Mullery, que abandonó el equipo en el verano anterior, y Ralph Coates. En el minuto 25 de encuentro se iba a producir un cambio que resultó vital para el transcurso de la final. Coates entraba en el campo en sustitución de John Pratt. La suplencia de Coates se debía a problemas en su rodilla que no le permitían rendir al 100%. Coates iba a hacer el definitivo y único tanto del choque. Un centro de Martin Chivers que fue peinado por Gilzean y acabó en las botas de Coates que batió al meta del Norwich.

 

EL ÚLTIMO AÑO DE BILL NICHOLSON. La temporada 1973-74 iba a ser la última de Bill Nicholson en el banquillo spur. Fue una mala campaña. en Liga acabó cuarto por la cola y un punto evitó la pérdida de categoría. Malos números. 14 victorias, 14 empates y 14 derrotas. En Copa cayó en tercrea ronda ante el Leicester City mientras que en la Copa de la Liga iba a ser eliminado a las primeras de cambio por el Queens Park Rangers. La única fuente de alegrías iba a ser la Copa de la Uefa. Grasshopper, Aberdeen Dínamo de Tbilisi, Colonia y Lokomotiv fueron los rivales del Tottenham Hotspur antes de alcanzar la final ante el Feyenoord holandés. En esta final de la Uefa iba a nacer una importante rivalidad europea  entre Feyenoord y Tottenham Hotspur, que temporadas anteriores había vivido este episodio que se ha repetido hasta en cuatro ocasiones en competiciones continentales. El resultado que registró el partido de ida disputado en The Lane fue decepcionante para los spurs. 2-2. Mike England adelantó a un Tottenham que tan sólo pudo empatar gracias al tanto en propia puerta de Van Daele. La vuelta fue peor. No sólo por el 2-0 que dio el título al Feyenoord. También por los incidentes que provocaron los hinchas ingleses en sus enfrentamientos con el público local. Estos altercados junto con la mala temporada realizada y el peor arranque de la campaña siguiente llevaron a Nicholson a renunciar a su cargo. Curiosamente se iba a marchar justo después de perder la única final en los 16 años que estuvo al mando del Tottenham Hotspur. Ocho títulos fueron el balance del gran Tottenham Hotspur de Bill Nicholson.