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La primera gran remontada blanca

marzo 5, 2008

Una imagen de celebración de un gol madridista en una de esas noches de remontada en el Santiago Bernabéu.

Real Madrid y AS Roma disputan esta noche –20.45 horas/Canal +- el encuentro de vuelta correspondiente a la eliminatoria de octavos de final de la presente edición de la Liga de Campeones. El cuadro blanco deberá remontar el 2-1 adverso cosechado en el Olímpico romano. Noche grande la que se avecina en el Santiago Bernabéu. La escuadra giallorosa y su capitán Francesco Totti se resisten a ser un equipo secundario en la gran competición continental. Su historia en el torneo es breve, sólo tiene tres Scudettos y hasta creación de Liga de Campeones tan sólo disputó una edición en el antiguo formato de la Copa de Europa. Fue en la temporada 1983—84. Alcanzó la final que se disputó en su propio estadio. Pero la historia de la Roma nunca suele ser un cuento con un bello final. Todo lo contrario. Su enfrentamiento con el Liverpool finalizó con empate (0-0) y los reds sumaron su cuarta Copa de Europa en la tanda de penaltis. El plantel de la Ciudad Eterna espera repetir el buen papel realizado la temporada pasada en la que alcanzó los cuartos de final. Para ello deberá poner a prueba su madurez deportiva ante uno de los grandes del continente. El Real Madrid apela a su jerarquía europea para seguir alimentando el idilio permanente que mantiene con la competición. Pero a parte de su mayor tradición, el Real Madrid también apela a su historia en el Santiago Bernábeu. Esa historia que nos hace retroceder en la particular máquina del tiempo de la memoria a esos épicos duelos de vuelta disputados en las décadas de los 70 y 80 que convirtieron al coliseo madridista en un campo en el que ninguna ventaja lograda en la ida parecía suficiente como para viajar con tranquilidad. Remontadas que dieron pie a conocidas frases como la de “90 minuti en el Bernabéu son molto longo”, de Juanito, o al nacimiento del llamado “miedo escénico”. El inicio de la mística y la litúrgica que acompaña al Real Madrid en casa cada vez que tiene que corregir un traspiés europeo cometido en una salida tiene una fecha de comienzo: 5 de noviembre de 1975. Y un rival: Derby County.

EMPRESAS MENORES. Cuando el vídeo todavía no había matado a la estrella de la radio, el fútbol era bien diferente. Sobre todo cuando hablamos de enfrentamientos europeos. El nivel de conocimiento del rival era infinitamente menor al que hoy en día se puede tener. Los equipos se solían conocer poco entre sí. Gran parte de las referencias se debían a anteriores enfrentamientos europeos o a partidos de selecciones. Contrarrestar la táctica del contrario era una práctica menos habitual y los equipos buscaban explotar sus puntos fuertes, eso sí, siempre partiendo de una cierta seguridad defensiva. Por este gran desconocimiento, que aumentaba en grado exponencial cuando se hablaba de conjuntos de países de más allá del telón de acero, provocaba duros reveses a domicilio a los grandes clubes del continente. De esta manera no era raro ver al Real Madrid, Benfica, Inter o Milan hincar la rodilla en sus visitas. Estas derrotas propiciaban emocionantes encuentros de vuelta. Ciñéndonos a la historia blanca. Las remontadas comenzaron con la propia Copa de Europa. La primera de ellas tuvo se produjo en la temporada 1959-60. El Real Madrid caminaba con paso firme hacia su quinta Copa de Europa, pero en cuartos de final tuvo que deshacerse del Niza. El 3-2 en la ida inquietó al conjunto blanco, aunque terminó ganando por 4-0 en Madrid. En la 1965-66 fue el Feyenoord el que vivió otra de esas grandes noches europeas del Real Madrid. No pudo defender el 2-1 de la ida. Es más, acabó goleado por 5-0. Tras los holandeses llegó el Anderlecht que también probó la medicina madridista. 1-0 en Bélgica. 4-2 en el Santiago Bernabéu. Otros enfrentamientos, como los producidos ante Bayern de Munich, Rapid de Viena o Cardiff, comenzaron a alimentar esta leyenda de las remontas blancas. Pero el mito comenzó a edificarse un 22 de octubre de 1975. El Real Madrid disputaba la ida de los octavos de final de la Copa de Europa. El sorteo le había aparejado con el Derby County inglés.  Escudo Derby County FC.

LOS CARNEROS. La historia del Derby County no es ajena a la leyenda. Un más que modesto club inglés que en los primeros años de la década de los 70 irrumpió con fuerza y por sorpresa en la First Division. Su irrupción se saldó con la consecución de dos títulos ligueros: 1971-72 y 1974-75. Esta explosión del Derby County en buena medida se debió a Brian Clough. Un controvertido técnico, de fuerte carácter, declaraciones contundentes y alcohólico. Una figura que llevó al Derby County al título de Liga y que posteriormente terminaría alzando dos Copas de Europa con el Nottingham Forest. El entrenador inglés cogió a los carneros en la Second Division. El Derby County era un conjunto de la zona baja. A sus espaldas no había una gran historia. Tres subcampeonatos de First Division [1896, 1930 y 1936] y una victoria en la FA Cup de 1946 que le ganó al Charlton Athletic. De hecho, en la primera temporada de Clough en el banquillo del Baseball Ground el equipo peleó por no perder la categoría. En la siguiente logró el ascenso y en la primera temporada en First Division finalizó en cuarta posición, aunque no debutó en competiciones europeas debido a problemas financieros.  

Tras una temporada de transición, estamos hablando del curso 1971-72, el Derby County ganó la Liga. Ganó el título en dura pugna con los tres equipos ingleses más importantes del momento: Leeds United, Liverpool y Manchester City. Su primera participación en la Copa de Europa no pudo ser más estimulante. En primera ronda le tocó medirse con el Benfica de Eusebio. McFarland y Todd pararon la ofensiva de las águilas. El conjunto inglés logró tres tantos [McFarland, Hector y McGovern] en la primera mitad y con esa renta se marchó a Lisboa. 0-0 en la vuelta. El Derby County iba a alcanzar las semifinales tras deshacerse del campeón checo en cuartos. En ellas iba a disputar una más que electrizante y polémica eliminatoria con la Juventus de Turín. Los ingleses se quejaron del arbitraje recibido en el Comunale en la ida. El Derby cayó por 3-1. Y eso que Hector llegó a igualar la contienda antes del descanso. Dos goles en la segunda parte, en buena media gracias al buen trabajo del alemán Helmut Haller, acercaron a la Juventus a la final de Belgrado. Además, el Derby County perdía para la vuelta Archie Gemmill y Roy McFarland, que en Turín vieron la segunda amarilla en la competición. Brian Clouch se despachó a gusto al llamar “bastardos tramposos” a los italianos. La vuelta concluyó 0-0. Davies fue expulsado y Hitton marró un penalti.

El triunfo liguero del Derby County se repitió en la campaña 1974-75. Esta vez no fue con Brian Clough en el banquillo. El controvertido técnico abandonó la entidad en 1973 junto con su segundo entrenador, Peter Taylor, por diferencias con la Junta Directiva del Derby County. La dirección optó por situar en el banquillo a toda una institución del fútbol inglés y ex jugador del County: Dave MacKay. El ex de los rams y de los spurs inició su carrera como entrenador en el banquillo del Baseball Ground. Con MacKay remontó el vuelo en Liga, se clasificó para la Copa de la Uefa [en la que en segunda ronda eliminó en los penaltis al Atlético de Madrid y cayó en tercera ante el Velez Mostar] y, sobre todo, ganó el título de la First Division al curso siguiente. Campeón por delante del Liverpool, que ya apuntaba el gran equipo que estaba formando y que iba a dominar Inglaterra a finales de la década de los 70. 

Tras superar al Slavia de Praga en primera ronda, en segunda el bombo deparó un Derby County vs Real Madrid. Alegría en el Baseball Ground ya que iban a ver al denominado ‘Rey de Europa’. Y es que los seis títulos de Copa de Europa del club blanco imponían mucho entonces. El 22 de octubre de 1975 el Real Madrid recibió un severo correctivo en Derby. “El Derby County es lo suficientemente bueno como para ganar la Copa de Europa. Eso es lo que dejó ver en su brillante victoria de la última noche ante el Real Madrid. Puede ganar mediante el método de Dave MacKay, glorioso, fácil y fluido fútbol surgido de las lágrimas de los intestinos de los equipos continentales”. Así comenzaba la crónica del partido escrita por Gerald Mortimer. El Real Madrid recibió todo un baño. Aquel Real de los Pirri, Camacho, Amancio, Del Bosque, Netzer y Breitner. George inició el recital de los rams a los siete minutos de encuentro y también él fue el encargador de poner el 2-0 en el marcador, pero los blancos recortaron distancias en el 25’. Pero al descanso los rams se fueron con un 3-1 gracias a David Nish. En la segunda mitad el Real Madrid buscó un gol que recortase distancias, lo encontró pero fue anulado por el juez de línea. Un juez de línea que curiosamente era mismo linier que en 1966 dio como válido el gol de George Hurst en la final del Mundial de Inglaterra. A falta de 12 minutos para la conclusión, George, de nuevo desde el punto de penalti, hizo el 4-1 definitivo. Los blancos se quejaban de la actuación de Ivanov pero tocaba remontar en el Bernabéu.

Roberto Mart�nez marcando uno de los dos tantos que hizo en el Real Madrid 5-Derby County 1NOCHE DE GALA. El Real Madrid no quería marcharse de su competición favorita por la puerta de atrás, eliminado por todo un recién llegado. El conjunto merengue tiró de la que históricamente ha sido su mejor arma: el carácter ganador. Este martes, el diario AS publicaba una entrevista con Mandiá, técnico del Castilla, en el que decía que el público del Real Madrid sólo concibe dos maneras de ganar: jugando bien o a través de la pelea y el no rendirse. En estos casos en los que hay que rendir, el jugar bien se pone de lado y surge el aspecto más combativo del club de Concha Espina. Ese carácter ganador y ese dejarse la piel en el campo que tanto agrada a la grada del Bernabéu, han convertido en objetivo de la crítica de la afición a aquellos jugadores que no han poseído estos valores. Garra y combatividad que también exhibió el Derby County pero que, como dijo el ya citado Gerald  Mortimer en su crónica de este partido, “no fue suficiente”. Los de MacKay querían clasificarse para los cuartos de final. Precisamente su casta y combatividad hicieron mayor la gesta blanca. El honor del caído sirve para la mayor gloria del vendedor.  100.000 espectadores se dieron cita en el Santiago Bernabéu. Miljan Miljanic, el por entonces entrenador del Real Madrid, antes de saltar al césped dirigió estas palabras a sus jugadores: “La pelota tiene que ser nuestra porque necesitamos marcar un gol rápido. El primer partido lo perdimos nosotros, ahora nos toca ganar. Limítense a hacer lo que saben hacer, con eso bastará”. Dicho y hecho. Una combinación entre Breitner, Netzer y Camacho llevó el esférico al interior del área británica donde Santillana peinó el balón y Roberto Martínez lo envió al fondo de la meta defendida por Boulton. Con 1-0 se llegó al intermedio. El reloj corría rápido. El tridente blanco compuesto por Amancio, Santillana y Roberto Martínez inquietaba la portería inglesa con sus remates pero no lograban hacer el segundo. Roberto Martínez lo hizo a los 51’ gracias a un error de Boulton. Faltaba un gol para completar la remontada. Y llegó cinco minutos después, cuando Santillana, luciendo su espectacular juego aéreo, cabeceó a la red un centro de Netzer. Delirio blanco en el graderío. 

Santillano exhibiendo su poder�o aéreo ante la zaga del Derby County.Alegría que tornó en tristeza en el minuto 62. Cuando George hizo el 3-1. De nuevo hacía falta un gol, pero esta vez para forzar el tiempo suplementario. Al Real Madrid le entraron las prisas. No concretó ocasiones hasta que en el minuto 80 Amancio fue derribado en el área por McFarland tras una jugada personal. Se dice que el propio Amancio le dijo a Pirri: “Tíralo tú, Pepe, que yo no puedo”. 4-1. Y a la prórroga. La emoción era máxima. Dos equipos batiéndose con honor y ardor por un hueco en los cuartos de final de la Copa de Europa. La afición madridista comprendió lo que estaba en juego y comenzó a empujar a los suyos hacia la victoria. Una afición que alcanzó el éxtasis en el minuto 100 del partido. El Real Madrid, por orden del entrenador balcánico, cercó la portería inglesa y cargó con todo en busca del gol que le diese la clasificación. Estaba finalizando la primera parte del tiempo suplementario cuando Del Bosque se internó en el campo del Derby County, bombeó un centro a la cabeza de Santillana, quién en una habilidosa acción burló al defensor inglés con un sombrero, y sin dejar que el cuero tocase el verde fusiló a Boulton. Santillana, que llegó al partido arrastrando molestias del último encuentro liguero disputado en Mestalla, certificó su gran actuación anotando el quinto tanto de la noche. Fue uno de los grandes artífices de la primera gran remontada madridista. Dominó el juego aéreo, se impuso en esta lid a los centrales ingleses, y se convirtió en el referente ofensivo blanco durante todo el encuentro. Al final del choque declaró: “Estoy loco de alegría con los goles que marqué, pero el mérito hay que apuntarse a los compañeros”.

 

Aquel 5 de noviembre de 1975 comenzaron las grandes remontadas europeas del Real Madrid. El Real Madrid enseñó ese espíritu de no rendirse, de luchar hasta el final que ha sido imprescindible para completar otras épicas remontadas [Oporto, Rijeka, Anderlecht, Borussia Monchengladbach, Estrella Roja o Bayern de Munich].

 

Raúl, celebrando uno de los goles que marcó en el último Real Madrid-AS Roma disputado en el Santiago Bernabéu.EL RETO ROMANO. La remontada de esta noche no es tan exigente como la que el cuadro merengue requería aquel 5 de noviembre de 1975. La renta de la Roma es de un gol ya que ganó en la ida por 2-1. Un 1-0 clasificaría a los blancos que presentan un buen balance ante los conjuntos italianos. 24 eliminatorias disputadas, 17 clasificaciones para los blancos y siete eliminaciones. También apela al Bernabéu. Sabe que el aliento de la grada hoy no faltará. La siempre exigente afición madridista sabe que el de hoy no es un partido más. Es un encuentro en el que se pone en juego la propia historia blanca y, sobre todo, seguir avanzando en esa competición que tanto atrae en Concha Espina. Por ello, esta noche el público disculpará un mal pase, un despiste, un juego más emotivo que técnico, todo en beneficio del triunfo. Si hay casta, el Bernabéu estará siempre del lado de su equipo. El Real Madrid debe sacar su orgullo y éste tirará del carro de la afición. Pero con la afición no va a valer para intimidar a la Roma. El cuadro gialloroso llega a Madrid tras ver cómo han aumentado sus opciones al título de la liga italiana. El Inter perdió en la última jornada, la Roma goleó al Parma y ahora más que nunca cobra importancia el empate in-extremis que lograron los interistas ante los romanos hace una semana en San Siro. Seis puntos separan a la Roma del primer puesto. Un distancia considerable, mayor aún si tenemos en cuenta la solidez del Internazionale en los últimos campeonatos de la regularidad, por ello, la Roma también sabe que su temporada se juega hoy. Eliminar al Real Madrid y acceder a cuartos de final enderezaría la temporada y, sobre todo, ilusionaría a la afición romana, que también sueña con hacer algo grande en Champions League y sacarse la espina de aquella final perdida ante el Liverpool.

 

Pero al Real Madrid también le va a ser difícil doblegar a la Roma por el propio estilo transalpino. Vertical, dinámico, siempre con la intención de llegar a la meta rival con la mayor rapidez posible y si es con pocos toques mejor que mejor. Hay que llegar rápido arriba y en carrera para aprovechar la velocidad y habilidad de Totti y Mancini. Pero la Roma también va a ser difícil de doblegar porque este plantel sabe lo que es ganar en el Bernabéu. Lo hizo gracias a un tanto de Totti en la fase de grupos de la Liga de Campeones de la temporada 2002-03. El triunfo gallioroso fue en un día especial. La primera vez que Vicente del Bosque alineaba desde el inicio a sus cuatro galácticos de entonces: Raúl, Figo, Zidane y Ronaldo, que acaba de aterrizar en la entidad madridista. Un año antes ya había arrancado un empate (1-1) en el feudo blanco. En su última visita, pese a la derrota final por 4-2, también complicó la existencia al Real Madrid. Aquel encuentro sirvió para que los aficionados españoles tuvieran su primera toma de contacto con un joven italiano, de la cantera romanista, que marcó el primer gol del encuentro a los tres minutos: De Rossi. Cassano, que posteriormente terminaría vistiendo de blanco, hizo el 0-2 en el 21’. Aquí comenzó otra remontada blanca. Gracias al trabajo de Raúl, que acabó extenuado un partido en el que fue el autor del primer y tercer gol local y en el que además fue objetivo del penalti que transformó Figo para hacer el 3-2. Al final, 4-2 gracias a un gran gol de Roberto Carlos.


Datos del artículo
:
Autor: Carlos A.S.
Fecha: 05 de marzo de 2006 
Fuentes: Real Madrid.com, Derby County website, As, Marca, El Pais, BBC, Uefa, Wikipedia, The Rams.co.uk, DCFC History Page del editor Darren Holden, The FA, Soccerbase, y Sporting Heroes. 
Imágenes: Real Madrid.com
Vídeos: YouTube 
Hilo musical: Howlin Rain: Magnificent Friend [Birdman, 2008].   

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Las espuelas doradas [Parte II: Las copas de la reconstrucción]

febrero 27, 2008

Los goleadores de la final de la FA Cup de 1967.

El plantel spur de principios de los 60 que había configurado Bill Nicholson se iba a romper muy pronto. Las lesiones, la edad de algunos jugadores y los traspasos acabaron con un equipo que había hecho historia en la entidad del Norte de Londres. Fue necesaria una reconstrucción que comenzó a partir del propio 1964. Nuevas caras llegaron a The Lane. Rostros que se iban a convertir en legendarios. Como sucedió con Alan Gilzean, Mike England, Alan Mullery o Pat Jennings. La plantilla reconstruida tardó en dar sus frutos. No fue hasta tres años más tarde. En la FA Cup de 1967. Este fue la primera muestra de que este nuevo Tottenham de Bill Nicholson iba a brillar mucho más en las competiciones del k.o. que en los torneos de la regularidad. Pero gracias a esta virtud llegaron otros tres trofeos más a las vitrinas londinenses. Las Copas de la Liga de 1971 y 1973 y la Copa de la Uefa de 1972. Pero a los spurs le faltó dar más de sí para volver a ganar la Liga. Hasta 1974, lo más destacado que hizo en la First Division fueron los dos terceros puestos logrados en 1967 y 1971. Probablemente el Tottenham Hotspur hubiera podido competir con el campeonato de la regularidad si la dirección hubiese atendido los deseos de Bill Nicholson que quería contratar a  Johnny Giles, que junto con Billy Bremer formó una pareja de ensueño en el Leeds United de Don Revie.  

RELEVO GENERACIONAL. Bill Nicholson tuvo que reconstruir. El ‘double team’, por unos u otros motivos, se deshizo. El Tottenham necesitó de un relevo generacional para regresar a la élite del fútbol inglés. Esta reconstrucción llevó a The Lane a jugadores que iban a convertirse en leyenda: Alan Gilzean [el escocés fue el relevo de Bobby Smith, destacó por su facilidad en el remate de cabeza y con los spurs marcó 133 goles en los 429 encuentros que disputó], Mike England [mediocentro galés por el que el Tottenham pagó 95.000 libras que supusieron un desembolso récord para un jugador de corte defensivo], Alan Mullery [centrocampista que cubrió el hueco dejado por la retirada de Blanchflower, fue capitán de los spurs y campeón del mundo en 1966], Terry Venables, Joe Kinnear, Cyril Knowles [un volante izquierdo que fue reconvertido por Nicholson en un lateral de gran solvencia defensiva pero no perdió sus habilidades ofensivas] y el guardameta norirlandés Pat Jennings. Salvo England, que llegó en 1966, y tanto Veneables como Kinnear, que fueron reclutados en 1965, el resto de fichajes se incorporaron al plantel en 1964. A excepción de Veneables, que fue traspasado en 1969 al QPR, y Alan Mullery, que en 1973 regresó al Fulham, el resto estuvieron en la nómina del Tottenham hasta la marcha de Bill Nicholson. Se unieron a Jimmy Greaves, Cliff Jones, Dave MacKay y al joven Phil Beal, que gracias a su versatilidad defensiva iba a convertirse en todo un comodín para Bill Nicholson y en un fijo en su once inicial, para llevar de nuevo al Tottenham a la primera línea del fútbol inglés.

 

Al nuevo proyecto de Nicholson le costó despegar. Las temporadas transcurridas desde la Recopa de 1963 hasta la FA Cup de 1967 fueron muy largas para los seguidores spurs que se habían acostumbrado al dulce sabor del triunfo. Por ello, la trayectoria del equipo en la Copa de 1967 fue todo un rayo de luz en el sombrío panorama que se empezaba a divisar en la mente de los más pesimistas. Tras eliminar a Millwall [necesitó replay], Portsmouth, Bristol City y Birmingham City [necesitó replay] se plantó en semifinales. Allí también estaban Chelsea, Leeds y Nottingham Forest, que finalmente iba a ser el rival spur

  

Dav MacKay con la Copa de 1967.A LAS PUERTAS DE ‘THE COCKNEY CUP FINAL’. El Forest llevaba toda la temporada peleando con el Manchester United por hacerse con la Liga. Tottenham y Leeds United se habían acercado a la cabeza de la tabla en los últimos meses aunque estaban muy lejos pero ya empezaban a dejar entrever el gran equipo que ambos habían formando. La Liga quedó prácticamente resuelta el mismo día en el que se disputaron las semifinales de Copa. El United recibía al Aston Villa al que derrotaba por 3-1. Cogía cinco puntos de ventaja sobre el Forest al que le restaba un partido más. Al final, el Forest fue segundo, el Tottenham, tercero, –con los mismos puntos que los de Nottingham- y el Leeds, cuarto, a un punto de estos dos conjuntos y a cinco del campeón.

 

El choque entre Forest y Tottenham reclamaba la atención de la prensa pero tras la conclusión de las semifinales el Leeds-Chelsea fue le centro de interés. Y lo fue debido a una controvertida actuación del colegiado Ken Burns. Anuló dos goles aparentemente legales al Leeds United. Especialmente grave fue el segundo de ellos ya que la excusa que puso el colegiado fue la de que los jugadores del Chelsea “no estaban preparados” ante el saque de la falta. Todo un figura que seguro que Bernd Schuster le hubiese gustado tener arbitrando el domingo en el Santiago Bernabéu. El Chelsea ganó por 0-1 y se clasificó para la final. La temporada del Leeds no quedaba en la semifinal de Copa. Le restaban cinco partidos de Liga y, sobre todo, la Copa de Ferias. Iba a alcanzar la final de este torneo internacional pero iba a caer ante el Dínamo de Zagreb. 2-0 en tierras balcánicas y 0-0 en Elland Road.

 

El encuentro entre el Nottingham Forest y el Tottenham Hotspur llegaba condicionado por la habitual locura de calendario que sufren los equipos ingleses al final de temporada. El Forest había disputado diez encuentros en los últimos 40 días naturales, entre los que destacó un espectacular 3-2 ante el Everton en los cuartos de final de la FA Cup. Y un mes antes había necesitado de tres encuentros para apear al Swindom en quinta ronda. Por su parte, los spurs habían tenido un calendario algo menos comprimido. Siete partidos en un mes. Pero, sobre todo, llegaban en un mejor momento de forma y resultados. De los diez últimos encuentros habían ganado siete y empatado otros tres. Se notó sobre el césped de Hillsborough. Greaves y Saul adelantaron a unos spurs que se clasificaron para la final a pesar del tanto postrero del Forest.

 

La final de la FA Cup de 1967 fue un derbi londinense, por ello se conoce a este encuentro como ‘the cockney cup final’. El Tottenham Hotspur partía como favorito ante el Chelsea. Los spurs eran uno de los conjuntos punteros del campeonato mientras que los mejores días de los blues estaban todavía por llegar. Jimmy Robertson, en el 40’, y Frank Saul, en el 67′, pusieron por delante en el marcador al Tottenham Hotspur. Curiosamente los dos goleadores fueron dos jugadores que prácticamente tan sólo formaron parte del plantel spur durante esa temporada. A falta de cinco minutos para la conclusión, Robert Tambling recortó distancias pero su gol no fue tan decisivo como el que marcó en la semifinal para eliminar al Leeds United. El gran héroe del partido fue el viejo capitán escocés Dave Mackay. Fue el encargado de recoger el trofeo, justo premio para el centrocampista que tras la Recopa de 1963 casi no había tenido continuidad debido a dos graves lesiones en la rodilla.

Martin Chivers se convirtió en un gran goleador en el Tottenham Hotspur.SIN REGULARIDAD. El gran final de campaña realizado por los spurs en 1967 despertó grandes sensaciones en la afición. Pero las sensaciones no se plasmaron en resultados en los tres siguientes cursos. Séptimos, sextos e undécimos. El equipo no brillaba en el campeonato de la regularidad y cada vez se dudada más de Bill Nicholson. Tampoco los torneos del k.o. fueron la tabla de salvación londinense. Por ello, y ante las bajas de MacKay, Jones, Greaves y Veneables, Nicholson volvío a moverse en el mercado. El primero en llegar en el invierno de 1968 fue el goleador Martin Chivers. En su traspaso, los spurs mandaron a Frank Saul al QPR. Big Chiv fue contratado para completar la delantera que formaban Greaves y Gilzean, aunque Greaves iba a marcharse de White Hart Lane tras la siguiente temporada. Fue un gran goleador, de hecho, el tercer jugador que más goles ha marcado con la camiseta del Tottenham Hotspur [174 tantos en 367 encuentros oficiales]. El siguiente en aparecer en el primer equipo fue Steve Perryman, centrocampista que también fue utilizado como defensor, disputó con el Tottenham 854 encuentros entre 1969 y 1986. Vivió en sus propias carnes la siguiente etapa gloriosa de los spurs.  

 

En 1970 el Tottenham Hotspur se hizo con los servicios de Martin Peaters, jugador que había ganado el Mundial de 1966 y que había marcado en la final ante Alemania. Tras diez temporadas en el West Ham United no quiso abandonar Londres pero sí que cambió de club. Centrocampista ofensivo, con talento creativo y gran capacidad para aparecer desmarcado en el área rival. 200.000 libras y Jimmy Greaves fue el coste del traspaso.

 

La temporada 1970-71 significó el renacer para el Tottenham El equipo acabó tercero en la Liga, aunque muy lejos de Arsenal –campeón- y Leeds United –subcampeón-, llegó a los cuartos de final de la FA Cup, en los que cayó ante el Liverpool en el replay disputado en White Heart Lane, pero alcanzó la final de la Copa de la Liga. En ella iba a verse las caras con el Aston Villa, que militaba en Third Division. El favoritismo spur era claro y se reflejó sobre el césped de Wembley. Martin Chivers comenzó a rentabilizar su fichaje marcando los dos únicos goles de la final.

 

Pero si decíamos que la temporada 1970-71 fue el renacer del nuevo proyecto de Bill Nicholson, la siguiente campaña, es decir, la 1971-72 fue la del espaldarazo definitivo. Durante el verano, el Tottenham se hizo con los servicios de otro jugador que iba a entrar en su historia: Ralph Coates. Internacional con Inglaterra y componente de la selección inglesa que participó en el Mundial de México de 1970 tan sólo iba a estar cuatro temporadas en White Heart Lane aunque iba a calar hondo en la afición. Fue contratado del Burnley. Era un gran creador de fútbol, con mucho talento y arte, según rezan las crónicas de la época. Bill Nicholson iba a basar su tradicional ‘push and run’ en el tridente que formaban Coates, Gilzean y Chivers.

 

La plantilla de los spurs en el vestuario de The Lane con la Copa de la Uefa de 1972.

 

EUROPA, DE NUEVO. La actuación liguera volvió a ser irregular. El Tottenham acabó en sexta posición, a siete puntos del campeón, pero durante todo el curso estuvo alejado de los cuatro equipos que pelearon por el título: Derby County, Leeds United, Liverpool y Manchester City. No pudo revalidar el título de la Copa de la Liga porque el Chelsea se cruzó en su camino y en la Copa fue víctima del Leeds, que a la postre iba a ser el campeón de esta competición. De nuevo Europa colmó la necesidad de títulos de los spurs. Fue en la Copa de la Uefa que, curiosamente, se disputaba como tal por primera ocasión. Una nueva competición que había nacido de las cenizas de la antigua Copa de Ferias. IB Keflavik, Nantes, Rapid de Bucarest y Arad fueron sus rivales antes de medirse al AC Milan en semifinales. El cuadro rossonero era uno de los grandes clubes del continente. Había vivido una gran década de los 60 y quería repetirla en la década de los setenta. Era la segunda etapa de Nereo Rocco en el banquillo milanista. El equipo estaba en plena renovación pero esta temporada fue segundo en el Scudetto y campeón de Copa. Pero en la Uefa se iba a quedar a las puertas de la final. En la ida, el Milan no sacó un mal resultado de Londres. Perdió por 2-1. Dos goles de Perryman dieron un pequeña renta a los spurs pero éstos iban a tener que superar el temible ambiente de San Siro. Phil Beal fue el que mejor pudo reflejar la sensación de los spurs al saltar al coliseo milanés. “Vencimos a grandes equipos pero lo mejor fue derrotar al AC Milan en semifinales. Recuerdo cuando saltamos a San Siro ante 70.000 espectadores hostiles y recuerdo como una barra de hierro cayó al lado de mi pie derecho”. Beal también describió la dureza del encuentro. “Había un centrocampista, Bonetti, que me escupió. Odiaba aquello. Entonces Mike England me dijo: “Lo mejor es que le tumbes”. Lo cierto es que la batalla acabó del lado inglés gracias al gol de Mullery. El encuentro concluyó con 1-1.

El rival de la final iba a ser un conjunto inglés. El Wolverhampton Wanderers. Los wolves también habían tenido un duro camino hacia la final y al igual que el Tottenham también habían tenido que deshacerse de uno de los grandes del Calcio: la Juventus de Turín. Eso fue en los cuartos mientras que en las semifinales tuvo que batir al Ferenvaros húngaro. 2-2 en Hungría y 2-1 en Inglaterra. En el partido de ida, disputado en el Molinuex ante más de 38.00 espectadores, Martin Cheavers logró dos dianas que dieron el triunfo a los spurs por 1-2. Ocho goles logró el delantero en esta competición. En la vuelta fue Alan Mullery el encargado de hacer el 1-1 final. Último servicio para el club del capitán que ese verano volvería a la disciplina del Fulham. El Totteham ganaba la primera edición de la Copa de la Uefa y se convertía en el primer equipo inglés en conquistar dos títulos europeos en diferentes competiciones.

Ralph Coates con la Copa de la Liga que los spurs ganaron en 1973 gracias a un tanto suyo.UN NUEVO RELEVO. En la final ante el Wolves, Bill Nicholson alineó a su once de gala tanto en la ida como en la vuelta. Un once de gala compuesto por Jennings, Kinnear, Knowles, Mullery, England, Beal, Gilzean, Perryman, Chivers, Peters y Coates. Fueron los últimos grandes partidos de este equipo porque ya se anticipaba un relevo generacional. John Pratt o Terry Naylor ya estaban en el banquillo y poco después iban a llegar Roy Evans y Chris McGrath. A pesar de ello, el once campeón de la Uefa siguió entrando en los planes de Nicholson y conservó su peso específico.

El siguiente curso [1972-73] tampoco iba a ser el del Tottenham, al menos en la First Division. Los spurs fueron octavos a 15 puntos del Liverpool campeón. Precisamente los reds serían los encargados de evitar que los muchachos de Nicholson alcanzasen su segunda final consecutiva de la Uefa. Fue en semifinales. Tras eliminar a Lyn Oslo, Olympiakos, Estrella Roja de Belgrado y Vitoria de Setúbal, el Tottenham Hotspur tenía que recibir al Liverpool en semifinales. El 2-1 de White Heart Lane, gracias a los dos goles de Martin Peters, dio un pequeña ventaja a los spurs que no supieron conservar en la vuelta. 1-0 en Anfield y adiós a Europa.

En Copa cayó eliminado por el Derby County en el replay disputado en White Heart Lane. Un partido extraño en el que el Tottenham ganaba por 3-1 a falta de diez minutos para la conclusión. Pero los rams remontaron y se impusieron por 3-5. Por lo tanto, de nuevo, la Copa de la Liga iba a ser la competición donde el Tottenham iba a vivir sus mejores momentos de la campaña. Eliminó a Huddersfield, Middlesbrough [necesitó tres encuentros para hacerlo], Millwall, Liverpool [tras batirle por 3-1 en el replay en The Lane] y Wolverhampton Wanderers en semifinales. En la final iba a enfrentarse al Norwich, que esa temporada estaba coqueteando con un descenso a Second Division que finalmente eludió. En la final de Wembley Nicholson iba a alinear a su once tradicional, a excepción de Mullery, que abandonó el equipo en el verano anterior, y Ralph Coates. En el minuto 25 de encuentro se iba a producir un cambio que resultó vital para el transcurso de la final. Coates entraba en el campo en sustitución de John Pratt. La suplencia de Coates se debía a problemas en su rodilla que no le permitían rendir al 100%. Coates iba a hacer el definitivo y único tanto del choque. Un centro de Martin Chivers que fue peinado por Gilzean y acabó en las botas de Coates que batió al meta del Norwich.

 

EL ÚLTIMO AÑO DE BILL NICHOLSON. La temporada 1973-74 iba a ser la última de Bill Nicholson en el banquillo spur. Fue una mala campaña. en Liga acabó cuarto por la cola y un punto evitó la pérdida de categoría. Malos números. 14 victorias, 14 empates y 14 derrotas. En Copa cayó en tercrea ronda ante el Leicester City mientras que en la Copa de la Liga iba a ser eliminado a las primeras de cambio por el Queens Park Rangers. La única fuente de alegrías iba a ser la Copa de la Uefa. Grasshopper, Aberdeen Dínamo de Tbilisi, Colonia y Lokomotiv fueron los rivales del Tottenham Hotspur antes de alcanzar la final ante el Feyenoord holandés. En esta final de la Uefa iba a nacer una importante rivalidad europea  entre Feyenoord y Tottenham Hotspur, que temporadas anteriores había vivido este episodio que se ha repetido hasta en cuatro ocasiones en competiciones continentales. El resultado que registró el partido de ida disputado en The Lane fue decepcionante para los spurs. 2-2. Mike England adelantó a un Tottenham que tan sólo pudo empatar gracias al tanto en propia puerta de Van Daele. La vuelta fue peor. No sólo por el 2-0 que dio el título al Feyenoord. También por los incidentes que provocaron los hinchas ingleses en sus enfrentamientos con el público local. Estos altercados junto con la mala temporada realizada y el peor arranque de la campaña siguiente llevaron a Nicholson a renunciar a su cargo. Curiosamente se iba a marchar justo después de perder la única final en los 16 años que estuvo al mando del Tottenham Hotspur. Ocho títulos fueron el balance del gran Tottenham Hotspur de Bill Nicholson.

La década prodigiosa del Celtic

febrero 20, 2008

Los jugadores del Celtic haciendo una piña.

La Liga de Campeones regresó ayer con la disputa de los primeros cuatro partidos correspondientes a la ida de los octavos de final. Entre ellos destacaron la remontada de la Roma al Real Madrid en el Olímpico (2-1) y el triunfo por 2-0 del Liverpool ante el Inter. Esta noche, además del interesante Arsenal-Milan, destaca la visita del Barça a Celtic Park. Será el tercer enfrentamiento entre ambos clubes en las últimas cinco temporadas. En la 2003-04, los escoceses eliminaron a los catalanes en los octavos de final de la Uefa. Meses después, en el seno del Grupo F de la Liga de Campeones, volvieron a verse las caras. Triunfo culé en Glasgow (1-3) y reparto de puntos en el Camp Nou (1-1).

 

Este enfrentamiento de esta noche será diferente. Sobre todo desde el punto de vista de un Celtic de Glasgow que, apoyado por el magnífico ambiente que se crea en su campo donde no ha perdido en esta temporada, aspira a volver a ser un conjunto temido en Europa. Como lo fue a finales de los años 60 y a comienzos de la década de los 70. Un Celtic que probablemente es uno de los conjuntos que mayor simpatía despierta en la Europa futbolística tanto por la pasión como por la afabilidad de sus supporters, una de los aspectos que marcan la diferencia con el otro gran club de la ciudad. Una simpatía que a veces es desmemoriada ya que el equipo de las rayas horizontales blancas y verdes fue el primer club británico en ganar la Copa de Europa, triunfo que rompió el dominio latino en la máxima competición continental, y presentó dura batalla en los torneos europeos. Fue su década prodigiosa en Europa. El nombre del Celtic está aparejado al de la vieja Copa de Europa, esa que se resolvía en dramáticas eliminatorias de ida y vuelta entre conjuntos que apenas se conocían, en la que modestos equipos sacaban los colores a los grandes del fútbol europeo y donde se forjaron épicas batallas que ahora forman parte de la leyenda del torneo, pero la entidad de Glasgow también quiere entrar en la modernidad y volver a ganarse el respeto de los adversarios en esta Champions League de diseño.

DOS SEMIFINALES. Fue en la temporada 1965-66 la primera en la que el Celtic se dejó notar en Europa. Fue en la Recopa. Alcanzó las semifinales pero cayó eliminado por el MTK  de Budapest. Una eliminatoria rara. En la ida, los escoceses lograron un 3-0 que parecía clasificarles para la final pero en Budapest llegó la remontada del MTK (4-0). A pesar de la buena campaña europea, el Celtic reemplazó en el banquillo a Jimmy McGrory por Jock Stein. Con Stein llegarían los mayores éxitos del Celtic de Glasgow. Con él en el banco se ganó la Copa de 1965 que permitió disputar la Recopa de 1966. Se volvió a llegar a semifinales. El Liverpool fue el encargado de apear al Celtic. El Liverpool del escocés Bill Shankly cayó por 1-0 en Celtic Park, pero dio la vuelta a la eliminatoria al imponerse por 2-0 en Anfield. Los reds se clasificaron para una final que perderían ante el Borussia de Dortmund (2-1).  

La eliminación europea no pudo empañar una temporada que llevó al Celtic a ganar el título de liga escocesa tras 12 años sin hacerlo. Una larga travesía por el desierto que iba a acabar en el mayor éxito internacional del club escocés: la Copa de Europa de 1967. Jock Stein había formado un bloque duro, sólido y muy difícil de batir que se movía al ritmo que marcaba un pelirrojo llamado Jimmy Johnstone. Con esas características y con la experiencia que dieron las eliminaciones en la Recopa, el Celtic se presentaba al asalto a la Copa de Europa. La clasificación hasta la final no fue complicada. Solventes triunfos tanto en la ida como en la vuelta ante Zurich y Nantes. En cuartos de final tocó remontar el 1-0 adverso cosechado en el campo de la Vojvodina. McNeil, cuando se cumplía el minuto 90, puso el 2-0 que clasificaba al Celtic para las semifinales. En ellas el rival iba a ser el Dukla de Praga. La eliminatoria estuvo a punto de decidirse en Celtic Park. Johnstone y Wallace –en dos ocasiones- fueron los autores de los tres tantos escoceses pero Strun logró el tanto de la incertidumbre. 0-0 en la vuelta.

Los Leones de Lisboa.
LOS ‘LEONES DE LISBOA’ VS. EL INTER DE H.H. Si el camino hacia la final había sido relativamente cómodo, la conquista del título no podía ser una empresa más complicada. El Inter. de Helenio Herrera quería su tercera Copa de Europa. Había ganado las ediciones de 1964 y 1965, había sido apeado por el Real Madrid en las semifinales de 1966 y en esta edición había eliminado a Torpedo de Moscú, Vasas, Real Madrid y CSKA de Sofía. El conjunto neroazurro probablemente era el equipo más competitivo de todo el continente. Helenio Herrera había copiado el estilo que Nereo Rocco había aplicado en el otro equipo de Milan para ganar la Copa de Europa de 1963. Un estilo de juego por todos conocidos por el popular apelativo de catenaccio. Un equipo que especulaba, hacía una fuerte marca y buscaba matar a través del contraataque. Era el Inter. de los Mazzola, Facchetti, Corso, …. pero, sobre todo, era el Inter. de H.H. Ante la todopoderosa máquina neroazurri Jock Stein presentaba un equipo de chicos de la casa, conocidos tras la final como The Lisbon Lions (NdA: ‘Los Leones de Lisboa’). Todos los miembros del equipo habían nacido en un radio de 30 millas –48 kilómetros- alrededor de Glasgow. De hecho, diez de los once titulares eran nacidos en esta ciudad.

El partido no pudo empezar mejor para el Inter. A los siete minutos ya ganaba. Mazzola había transformado una pena máxima realizada sobre Cappellini. Ahora el Inter. podía explotar su juego defensivo. Pero el Celtic iba a dar la vuelta al partido “jugando al fútbol. Puro, bello e inventivo fútbol”, como declaró Jock Stein a la conclusión del choque. El Celtic mostró la tradicional generosidad en el esfuerzo que tienen los equipos de las islas. Nunca perdió la esperanza de remontar. Así, en el minuto 63, Tommy Gemmell equilibró la contienda con un imponente zapatazo desde la frontal del área interista. La igualdad del marcador no se veía reflejada sobre el césped lisboeta. El Celtic seguía con la inercia de buscar el gol mientras que el Inter. estaba desconcertado con la igualada, pero no le intranquilizaba seguir agazapado. Otro disparo desde fuera del área de Tommy Gemmell fue desviado por Steve Chambers para batir a Sarti y establecer el 2-1 definitivo. El recibimiento de Glasgow fue espectacular. El Celtic acaba de ganar la Copa de Europa y acaba de firmar una temporada perfecta ya que también había sido el vencedor de la Liga, Copa, Copa de la Liga y Copa de Glasgow. Y, siendo malos, la alegría para el Celtic fue mayor porque su gran rival, el Glasgow Rangers, perdió la final de la Recopa de 1967 ante el Bayern de Munich.

Gemmel buscando fortuna con un disparo desde fuera del área del Feyenoord en la final de 1970.LA SEGUNDA FINAL. La defensa del título no pudo ser más decepcionante. Eliminación ante el Dínamo de Kiev en primera ronda. Al curso siguiente, el Celtic alcanzó los cuartos de final donde cayó eliminado por el Milan, que meses después sumó su segunda Copa de Europa tras derrotar al Ajax de Amsterdam. Una eliminación que se produjo en el propio Celtic Park. La ida en Milán había concluido con empate (0-0). En la vuelta, Pratti adelantó al cuadro lombardo y el Celtic fue incapaz de remontar el tanto transalpino. 

El Celtic volvería a meter miedo en la campaña 1969-70. Tras eliminar al Basilea en primera ronda, los escoceses se las tuvieron que ver con el Benfica, que dos años antes había perdido la final de la Copa de Europa de 1968 ante el Manchester United. La ida, disputada en Celtic Park, se saldó con un 3-0 que parecía clasificar a los de Glasgow. Nada más lejos de la realidad. Al Celtic le esperaba una larga noche en Lisboa. Eusebio y Graca pusieron un poco tranquilizador 2-0 en el marcador antes del intermedio. Así transcurrió toda la segunda mitad hasta que Diamentino, en el minuto 90, hizo el 3-0 definitivo que igualaba la eliminatoria. La suerte se alió del lado del Celtic. En aquella época no había prórroga ni penaltis que deshiciesen el empate. El método era el lanzamiento de una moneda. La cara fue para el Celtic.

Llegaba el turno del campeón italiano. La Fiorentina no pudo con las 80.000 gargantas que apoyaron al Celtic en el encuentro de ida. 3-0 que dejaron en insuficiente el 1-0 logrado por los violas en Florencia. A semifinales. En ellas tocaba en suerte el campeón inglés. El Leeds United llegaba por primera vez a las semifinales de la Copa de Europa. El Leeds era un equipo que infundía temor en el Reino Unido pero bastaron 45 segundos del encuentro disputado en Elland Road para demostrar que el Celtic apuntaba a su segunda Copa de Europa. 0-1 en la ida gracias a este madrugador gol de Connelly. La vuelta no se disputó en el Celtic Park. Por motivos de demanda de entradas el encuentro se trasladó a Hampden Park, que acogió a 136.505 espectadores para ver el triunfo por 2-1 del Celtic. 

El Celtic llegó a la final como favorito. Su rival era un equipo holandés: el Feyenoord. El conjunto de Rótterdam había llegado a la final de Milán tras deshacerse de KR, AC Milan, Vitoria de Guimaraes y Legia de Varsovia. Era la primera final de la Copa de Europa que se iba a disputar sin la presencia de un equipo latino. Por primera vez el título continental se lo iban a disputar dos equipos de los llamados del Norte. Como sucedió ante el Inter., los disparos de Gemmell fueron importantes. Él hizo el 1-0 pero la alegría no le iba a durar mucho al conjunto escocés. Dos minutos más tarde, Israel igualaba para el Feyenoord. El encuentro se marchaba al tiempo extra. En la prórroga, cuando restaban cuatro minutos para su conclusión y para la disputa de un encuentro de desempate, Kindvall realizaba el tanto ganador para el Feyenoord. El conjunto de Rótterdam inauguraba los cuatro años dorados del fútbol holandés de clubes. Tras su título llegarían otros tres del Ajax de Ámsterdam.

Portada del programa del encuentro Celtic vs. Inter de 1972.LAS ÚLTIMAS SEMIFINALES. A pesar de la amarga derrota ante el Feyenoord, el Celtic siguió siendo un equipo temible en Copa de Europa. Al año siguiente, es decir, en la temporada 1970-71 cayó en cuartos de final ante el incipiente Ajax de Ámsterdam. El 3-0 cosechado en la ida obligaba al Celtic a remontar en Hampden Park. El gol de Johnstone fue insuficiente. En la campaña 1971-72 el Celtic iba a volver a disputar unas semifinales de Copa de Europa tras derrotar consecutivamente a B1903 Copenhagen, Sliema Wanderers y Ujpest de Budapest. Estas semifinales pasaron a la historia por ser las primeras en las que los cuatro equipos eran ganadores de la Copa de Europa. Benfica, Ajax, Celtic e Inter. Los de Glasgow iban a volver a verse las caras con el Internazionale. Este enfrentamiento iba a reeditar la final de 1967 y además enfrentaba a dos equipos cuyo balance en competiciones europeas era idéntico. La única salvedad era que el Celtic había marcado más goles. Pero los goles no hicieron acto de aparición en ninguno de los dos partidos por lo que se llegó a la tanda de penaltis. La suerte de la eliminatoria se iba a decir en el primer penalti del conjunto de Celtic Park. Deans falló, el Inter. marcó los cinco y se clasificó para la final, que iba a perder por 2-0 ante el Ajax. 

Tras una temprana eliminación ante el Ujpest en la edición 1972-73, el Cetic iba a protagonizar otra brillante aventura europea en la temporada 1973-74. La última aventura hasta la fecha en Copa de Europa. Tras eliminar a Turku, Velje y Basilea, el Celtic se iba a enfrentar al Atlético de Madrid en semifinales. La ida disputada en Celtic Park concluyó con empate sin goles a pesar de que el Atleti recibió un mal arbitraje y acabó el duelo con uno menos. Todo se iba a decidir en el Manzanares. Este encuentro pasó a la historia rojiblanca por ser el que dio el pase a la gran final de la Copa de Europa de Bruselas. El duelo parecía que se iba a marchar a la prórroga ya que ninguno de los dos equipos había logrado batir al meta rival hasta que Gárate, en el 77’, hizo el 1-0. Adelardo, en el 85’, iba a sentenciar la eliminatoria. El encuentro ante el Atlético de Madrid supuso el final de la década prodigiosa del Celtic de Glasgow. Desde 1965 hasta 1974 el Celtic ganó una Copa de Europa, perdió otra final y disputó dos semifinales de la máxima competición continental de clubes así como otras dos de la Recopa. Desde entonces las incursiones del Celtic en Europa han sido decepcionantes. Tan sólo cabe destacar la final de la Copa de la Uefa que alcanzó y perdió ante el Oporto en la temporada 2002-03. En la temporada pasada llegó a los octavos de final pero cayó con honor en el último minuto del partido de vuelta de la eliminatoria que le enfrentó al Milan, que a la postre terminaría siendo el campeón. Esta temporada le tocará enfrentarse con el Barça para lograr un triunfo que permita recordar las gestas europeas logradas por el Celtic de Glasgow de Jock Stein.

Datos del artículo:

Autor: Carlos A.S.

Fecha: 20 de febrero de 2008.

Fuentes: Uefa, Celtic de Glasgow, Celtic Programmes On Line y Wikipedia.

Fotografías: Celtic Programmes On Line.

Vídeos: YouTube.