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La Copa de Ferias

marzo 28, 2008

Probablemente todos los aficionados al fútbol europeo habrán oído hablar de esta competición que fue precursora de la actual Copa de la Uefa. Una competición en al principio se enfrentaban selecciones de las ciudades que acogían ferias de muestras con asiduidad. Posteriormente las selecciones de jugadores dieron paso a los clubes profesionales. La iniciativa se concretó dos semanas después de la creación de la Copa de Europa y durante tres años mantuvo su primer formato, haciendo coincidir los partidos con las ferias de muestra.

 

EL ORIGEN. La idea de la competición fue concebida y madurada por el suizo Ernst Thommen, el italiano Ottorino Brassi y el inglés Sir Stanley Rous. Finalmente el 18 de abril de 1955 se crea esta competición destinada a aquellas ciudades que acogen con regularidad ferias de muestras. Las poblaciones que participaron en la primera edición de la Copa de Ferias fueron: Barcelona, Basilea, Birmingham, Frankfurt, Copenhague, Lausana, Leipzig, Londres, Milán y Zagreb. A pesar de que la idea es que jugasen selecciones de los diferentes equipos de cada ciudad, la mayoría de las representaciones corrieron a cuenta de los principales clubes de cada localidad, como sucedió con Barcelona que se nutrió exclusivamente con jugadores del Barça ya que sólo hubo un representante del RCD Español. Este primer torneó duró tres años ya que los encuentros se hacían coincidir con la presencia de la feria. La selección de la ciudad de Barcelona fue la ganadora de la primera edición al batir por 8-2 al combinado de Londres. En la ida en Barcelona el combinado inglés cayó por un rotundo 6-0.

 

LOS CLUBES SE INVOLUCRAN. La entrada de los clubes en la competición fue en la segunda edición. El único requisito que se puso es que debían de ser de ciudades que acogiesen ferias. Un total de 16 equipos se inscribieron en la segunda edición de la Copa de Ferias. El tiempo de competición se redujo de los tres años a los dos. El sistema de enfrentamientos era de eliminatorias a doble partido. El FC Barcelona, esta vez con su denominación habitual, fue el ganador al imponerse al Birmingham City en la final. 0-0 en tierras inglesas y 4-1 en la ciudad condal. Eulogio Martínez encarriló la final en el partido de vuelta al cabecear un córner a los cuatro minutos de partido. El Barça no dio respiro al Birmingham City y Czibor lograba el 2-0 tres minutos después del 1-0.

 

En la tercera edición, la de 1961, la competición pasó a ser anual. El Birmingham City repetiría final. Esta vez iba a enfrentarse al AS Roma. La ida en Inglaterra concluyó con empate (2-2). Todo se iba a decidir en Roma. El triunfo favoreció al cuadro transalpino por 2-0. El choque comenzó a decidirse tras un autogol de Farmer cuando se iniciaba la segunda parte. Los ingleses buscaron el tanto que le permitiese equilibrar la final pero, en el minuto 90, Pestrin hacía el 2-0 que daba el título a los pupilos de Luis Camiglia.

 

DOMINIO ESPAÑOL. Si las dos primeras copas fueron para Barcelona, las tres siguientes ediciones tras el triunfo romanista fueron a parar a España. El dominio de los conjuntos mediterráneos era incontestable. En la temporada 1961-62 el campeón fue el Valencia CF. Derrotó en la final al FC Barcelona. 6-2 en la ida y 1-1 en el Camp Nou. La final quedó resuelta en la ida y eso que el Barça se adelantó en dos ocasiones en el marcador gracias a sendos tantos de Kocsis que significaron el 0-1 y el 1-2. Pero el Valencia se marchó con 3-2 al descanso. Tras la reanudación llegó el vendaval ché. El Valencia sacó partido de la debilidad del Barça en el lateral izquierdo de su defensa. El valencianista Piquer se encargó de hurgar en la herida culé. Hizo la jugada del 4-2, que marcó Guillot tras aprovechar un rechace de la zaga blaugrana, y dio las asistencias tanto del quinto –Guillot- como del sexto –Núñez-. La vuelta fue un mero trámite.

 

El Valencia iba a revalidar su título en la campaña 1962-63. Tras eliminar a Celtic de Glasgow, Dumfermline Athletic, Hibernian, AS Roma, disputó la final ante el Dínamo de Zagreb que a su vez había echado de la competición a Ferencvaros, Bayern de Munich, Saint-Gilloise y Oporto. En la ida el Valencia supo rehacerse del tanto inicial de Zambata para terminar imponiéndose por 1-2 gracias a los goles de Waldo (63’) y Urtiaga (65’). El choque de vuelta fue más tranquilo para el plantel levantino. El Valencia dominó todo el partido aunque hasta la segunda parte no llegaron los goles de Mañó (68’) y Núñez (78’).

 

A punto estuvo el Valencia CF de lograr un triplete histórico en la Copa de Ferias pero se quedó a las puertas. Cayó en la final ante el Real Zaragoza que sumó así su primer título continental en la campaña 1963-64. El Valencia eliminó a Shamrock Rovers, Rapid de Viena, Ujpest, y Colonia. Por su parte, el Zaragoza hizo lo propio con Iraklis, Lausanne Sports, Juventus, y Standard de Lieja. La final, por primera ocasión, iba a ser a partido único. El Camp Nou fue el escenario del enfrentamiento entre el Valencia CF y Real Zaragoza. El encuentro llegó envuelto en polémica ya que el comité organizador había decidido que la representación española para la siguiente edición iba a limitarse a dos clubes: el FC Barcelona y el ganador de la final.

 

El Real Zaragoza, que vivía los tiempos de los ‘Cinco Magníficos’, como se conocía a sus cinco atacantes: Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra, se tenía que enfrentar al bicampeón de la competición. Curiosamente la final se disputó tres días después de que la selección española lograse la Eurocopa de 1964 al batir en la final por 2-1 a la URSS. El tanto decisivo lo había logrado el ‘magnífico’ Marcelino. El Zaragoza dispuso su juego sutil y bello sobre el césped del Camp Nou, el Valencia contrarrestó con su garra ofensiva. Villa adelantó a los maños al borde del descanso cuando los valencianos habían equilibrado el partido y todo parecía indicar que se iba a llegar con 0-0 al intermedio. Pero, al final, sí que se iba a llegar con empate. Dos minutos después al gol del Real Zaragoza, Valdo se internó en el área y cedió un balón a Urtiaga que hizo el 1-1. Tras la reanudación el Zaragoza tuvo mayor temple, dominó el choque y ganó gracias al gol de, cómo no, Marcelino.

 

El dominio latino continuó durante las temporadas 1964-65 y 1965-66 aunque los clubes españoles cedieron su protagonismo en el curso siguiente al triunfo del Real Zaragoza. Los finalistas fueron la Juventus de Turín y el Ferencvaros húngaro. De nuevo el título iba a decidirse a partido único que se iba a disputar en el feudo de la vecchia signora, es decir, en el Comunale turinés. El Ferencvaros dio la sorpresa al ganar en Turín por 0-1 gracias a la diana lograda en la primera parte por el extremo izquierdo magiar Maité Fenyvesi.

 

En el curso 1965-66 se iba a repetir una final española. El Real Zaragoza volvía a pelear con el título y esta vez lo iba a hacer ante otro bicampeón: el FC Barcelona. El cuadro aragonés se había deshecho en semifinales del potente Leeds United de Don Revie mientras que el Barça también había tenido que eliminar a otro conjunto inglés, en este caso el Chelsea que lideraba el juerguista delantero centro Peter Osgood. En la ida disputada en el Camp Nou el Real Zaragoza ganó por 0-1 gracias a un solitario gol de Canario. Todo parecía indicar que la vuelta en La Romareda iba a ser un paseo y una fiesta zaragocista. Pero no lo fue. A los tres minutos del inicio, Pujol, que se iba a convertir en el héroe de la final, hizo el 0-1 que igualaba la eliminatoria. Marcelino empató mediada la primera mitad y el marcador no se volvió a mover hasta el tramo final del choque cuando los azulgranas se pusieron 1-3 gracias a los goles de Zaballa y Pujol. Marcelino volvió a aparecer en la recta final, a falta de tres minutos hacía el 2-3 que igualaba la final por lo que se iba a necesitar de una prórroga para dirimir el nombre del campeón. En el último minuto del tiempo suplementario, cuando el árbitro italiano ya buscaba en su bolisllo una moneda que lanzar al aire para dilucidar el nombre del campeón, Pujol completaba su actuación logrando su tercer gol y el cuarto del Barça en el minuto 120. El título se marchaba a la ciudad condal.

 

HEGEMONÍA INGLESA. Si las primeras ediciones de la Copa de Ferias fueron dominadas por los países latinos, especialmente por los equipos españoles, el segundo tramo de la competición fue el de la hegemonía inglesa. Espacialmente destacó el Leeds United de Don Revie que probablemente fue el mejor conjunto inglés de la época o, al menos, el de mayor potencial aunque éste no se concretó en títulos. El Leeds United alcanzó al final de la temporada 1966-67. En ella iba a verse las caras con el Dínamo de Zagreb, que había perdido la de 1963, y que probablemente contaba con la mejor generación de futbolistas de su historia. El 2-0 logrado por los balcánicos en su feudo fue suficiente para encarar la vuelta en Elland Road. El cerrojazo yugoslavo propició el 0-0 de la vuelta y el triunfo para el Dínamo.

 

Al año siguiente, el Leeds United iba a tener otra oportunidad de sumar su primer título europeo ya que de nuevo alcanzó la final de la Copa de Ferias. Esta vez iba a enfrentarse a otro equipo del Este, el Ferencvaros que había ganado la edición de 1965. La novedad de esta edición residió en que la clasificación para el torneo iba a depender de la posición que los clubes ocupasen en sus respectivos campeonatos domésticos, es decir, el viejo concepto de ciudad organizadora de ferias pasaba a mejor vida. La ida se disputó en Elland Road, que congregó a 25.300 espectadores en su graderío, para ver como un solitario gol de Johnny Giles daba al Leeds United una mínima renta para encarar el choque de vuelta en el Nepstadion de Budapest. Curiosamente este encuentro de vuelta se disputó al mismo tiempo que se jugaban las eliminatorias de la primera ronda de la Copa de Ferias de la temporada 1968-69. Los húngaros dominaron todo el partido pero enfrente tenían al duro y rocoso Leeds United de Don Revie que supo aguantar hasta el final el 0-0 inicial. El Leeds United conquistaba el torneo.

 

El vecino y rival del Leeds United, el Newcastle United fue el encargo de prolongar el dominio inglés. Y también lo hizo frente a un conjunto húngaro, en este caso ante el Ujpest Dozsa. La ida, disputada ante 60.000 espectadores en St. Jame’s Park, fue un encuentro equilibrado. La seguridad defensiva magiar aguantó el empuje de los magpies hasta el minuto 60 de partido cuando el guardameta Szentmihályi cometió un fallo que originó el 1-0. A partir de aquí el nerviosismo e inseguridad se instaló en la zaga húngara y llegaron otros dos goles más del Newcastle. El 3-0 de la ida convertía al Newcastle United en campeón virtual de la competición. El duelo en Hungría fue un mero trámite que se resolvió por 2-3.

 

El Arsenal iba a coger el relevo del Newcastle y del Leeds United. Fue el primer título europeo de los gunners pero no fue nada fácil. En la final se midió con el Anderlecht. En la ida, disputada en terreno belga, el Arsenal cayó por 3-1 pero mantuvo sus opciones gracias al tanto que logró Kennedy en el minuto 82 cuando el marcador del Parc Astrid reflejaba un 3-0. La vuelta se disputó en Highbury una semana después. El Arsenal se lanzó al ataque desde el primer minuto, siendo fiel ejemplo del tradicional juego inglés. Gracias a su empuje logró el 1-0, obra de Kelly, mediada la primera parte. La mitad del camino estaba recorrido. En la segunda, el Arsenal logró dos goles en un minuto que sentenciaron al Anderlecht. Radford (75’) y Sammels (76’) dieron el título a los gunners.

 

El Leeds United iba a volver a levantar la Copa de Ferias en su última edición. Fue en la temporada 1970-71. El conjunto del norte de Inglaterra vivía uno de sus mejores momentos. El rival iba a ser la Junventus de Turín que buscaba su primer título en esta competición después de la decepción de 1965. La ida se disputó en el Comunale y concluyó con 0-0. El primer encuentro de ida fue suspendido por el árbitro en la segunda mitad debido a las malas condiciones del terreno de juego ya que el balón a penas podía rodar debido a los numerosos charcos que se habían producido por la lluvia caída en Turín. El replay concluyó con 2-2. La Juventus dominó pero los ingleses sembaron el pánico en el Comunale gracias a su juego de contraataque. Bettega adelantó a los italianos pero Madaley igualó a los tres minutos de la reanudación. De nuevo los transalpinos se adelantaron gracias a un tanto de Capello, pero Bates, en el minuto 77, hizo el 2-2 final.

 

El encuentro de vuelta también concluyó en empate, esta vez 1-1, por lo que el valor doble de los goles logrados en campo contrario dio el título al Leeds United. En Elland Road ambos equipos intercambiaron los papeles de la ida. El Leeds fue el equipo ofensivo mientras que la Juve buscó el contraataque. Clarke adelantó a los ingleses y Anastasi hizo el 1-1 final.

 

¿QUIÉN SE QUEDA LA COPA EN PROPIEDAD? La Uefa se hizo cargo de esta competición en 1971. Diseñó un nuevo torneo que comenzó a disputarse en la campaña 1971-72 y que recibió el nombre de Copa de la Uefa. Antes de que se iniciase esta nueva competición se dirimió el club que iba a quedarse en propiedad con la Copa de Ferias. Para ello se disputó un encuentro entre el FC Barcelona, que con tres títulos era el club más laureado en esta competición, y el Leeds United, vigente campeón y poseedor de dos títulos. El encuentro se disputó en el Camp Nou.

El encuentro no despertó mucho interés en Barcelona, a penas 35.000 espectadores se dieron cita en las gradas del coliseo culé. El Leeds United de Don Revie llegó muy mermado a la ciudad condal. Cinco bajas importantes, las de Cooper –considerado el mejor defensa del momento-, Clarke, Jones, Gray y Madeley. Dueñas se convirtió en la figura del encuentro ya que adelantó al Barça en el minuto 51, aunque en el 52’ Jordan hizo el empate, y en el 84’, instante en el que hizo el 2-1 final que dio la propiedad de la copa al FC Barcelona. 

 

Datos del artículo:

Autor: Carlos A.S.

Fecha: 28 de marzo de 2008.

Fuentes: Uefa, Linguasport, Wikipedia y Zlatan.

Hilo musical: Deadline: We Are Talking Over [People Like You, 2008], The Nerve Agents: Days of White Owl [Revelation Records, 2000] y Pennywise: About Time [Epitaph Records, 1995]. 

 

Las espuelas doradas [Parte II: Las copas de la reconstrucción]

febrero 27, 2008

Los goleadores de la final de la FA Cup de 1967.

El plantel spur de principios de los 60 que había configurado Bill Nicholson se iba a romper muy pronto. Las lesiones, la edad de algunos jugadores y los traspasos acabaron con un equipo que había hecho historia en la entidad del Norte de Londres. Fue necesaria una reconstrucción que comenzó a partir del propio 1964. Nuevas caras llegaron a The Lane. Rostros que se iban a convertir en legendarios. Como sucedió con Alan Gilzean, Mike England, Alan Mullery o Pat Jennings. La plantilla reconstruida tardó en dar sus frutos. No fue hasta tres años más tarde. En la FA Cup de 1967. Este fue la primera muestra de que este nuevo Tottenham de Bill Nicholson iba a brillar mucho más en las competiciones del k.o. que en los torneos de la regularidad. Pero gracias a esta virtud llegaron otros tres trofeos más a las vitrinas londinenses. Las Copas de la Liga de 1971 y 1973 y la Copa de la Uefa de 1972. Pero a los spurs le faltó dar más de sí para volver a ganar la Liga. Hasta 1974, lo más destacado que hizo en la First Division fueron los dos terceros puestos logrados en 1967 y 1971. Probablemente el Tottenham Hotspur hubiera podido competir con el campeonato de la regularidad si la dirección hubiese atendido los deseos de Bill Nicholson que quería contratar a  Johnny Giles, que junto con Billy Bremer formó una pareja de ensueño en el Leeds United de Don Revie.  

RELEVO GENERACIONAL. Bill Nicholson tuvo que reconstruir. El ‘double team’, por unos u otros motivos, se deshizo. El Tottenham necesitó de un relevo generacional para regresar a la élite del fútbol inglés. Esta reconstrucción llevó a The Lane a jugadores que iban a convertirse en leyenda: Alan Gilzean [el escocés fue el relevo de Bobby Smith, destacó por su facilidad en el remate de cabeza y con los spurs marcó 133 goles en los 429 encuentros que disputó], Mike England [mediocentro galés por el que el Tottenham pagó 95.000 libras que supusieron un desembolso récord para un jugador de corte defensivo], Alan Mullery [centrocampista que cubrió el hueco dejado por la retirada de Blanchflower, fue capitán de los spurs y campeón del mundo en 1966], Terry Venables, Joe Kinnear, Cyril Knowles [un volante izquierdo que fue reconvertido por Nicholson en un lateral de gran solvencia defensiva pero no perdió sus habilidades ofensivas] y el guardameta norirlandés Pat Jennings. Salvo England, que llegó en 1966, y tanto Veneables como Kinnear, que fueron reclutados en 1965, el resto de fichajes se incorporaron al plantel en 1964. A excepción de Veneables, que fue traspasado en 1969 al QPR, y Alan Mullery, que en 1973 regresó al Fulham, el resto estuvieron en la nómina del Tottenham hasta la marcha de Bill Nicholson. Se unieron a Jimmy Greaves, Cliff Jones, Dave MacKay y al joven Phil Beal, que gracias a su versatilidad defensiva iba a convertirse en todo un comodín para Bill Nicholson y en un fijo en su once inicial, para llevar de nuevo al Tottenham a la primera línea del fútbol inglés.

 

Al nuevo proyecto de Nicholson le costó despegar. Las temporadas transcurridas desde la Recopa de 1963 hasta la FA Cup de 1967 fueron muy largas para los seguidores spurs que se habían acostumbrado al dulce sabor del triunfo. Por ello, la trayectoria del equipo en la Copa de 1967 fue todo un rayo de luz en el sombrío panorama que se empezaba a divisar en la mente de los más pesimistas. Tras eliminar a Millwall [necesitó replay], Portsmouth, Bristol City y Birmingham City [necesitó replay] se plantó en semifinales. Allí también estaban Chelsea, Leeds y Nottingham Forest, que finalmente iba a ser el rival spur

  

Dav MacKay con la Copa de 1967.A LAS PUERTAS DE ‘THE COCKNEY CUP FINAL’. El Forest llevaba toda la temporada peleando con el Manchester United por hacerse con la Liga. Tottenham y Leeds United se habían acercado a la cabeza de la tabla en los últimos meses aunque estaban muy lejos pero ya empezaban a dejar entrever el gran equipo que ambos habían formando. La Liga quedó prácticamente resuelta el mismo día en el que se disputaron las semifinales de Copa. El United recibía al Aston Villa al que derrotaba por 3-1. Cogía cinco puntos de ventaja sobre el Forest al que le restaba un partido más. Al final, el Forest fue segundo, el Tottenham, tercero, –con los mismos puntos que los de Nottingham- y el Leeds, cuarto, a un punto de estos dos conjuntos y a cinco del campeón.

 

El choque entre Forest y Tottenham reclamaba la atención de la prensa pero tras la conclusión de las semifinales el Leeds-Chelsea fue le centro de interés. Y lo fue debido a una controvertida actuación del colegiado Ken Burns. Anuló dos goles aparentemente legales al Leeds United. Especialmente grave fue el segundo de ellos ya que la excusa que puso el colegiado fue la de que los jugadores del Chelsea “no estaban preparados” ante el saque de la falta. Todo un figura que seguro que Bernd Schuster le hubiese gustado tener arbitrando el domingo en el Santiago Bernabéu. El Chelsea ganó por 0-1 y se clasificó para la final. La temporada del Leeds no quedaba en la semifinal de Copa. Le restaban cinco partidos de Liga y, sobre todo, la Copa de Ferias. Iba a alcanzar la final de este torneo internacional pero iba a caer ante el Dínamo de Zagreb. 2-0 en tierras balcánicas y 0-0 en Elland Road.

 

El encuentro entre el Nottingham Forest y el Tottenham Hotspur llegaba condicionado por la habitual locura de calendario que sufren los equipos ingleses al final de temporada. El Forest había disputado diez encuentros en los últimos 40 días naturales, entre los que destacó un espectacular 3-2 ante el Everton en los cuartos de final de la FA Cup. Y un mes antes había necesitado de tres encuentros para apear al Swindom en quinta ronda. Por su parte, los spurs habían tenido un calendario algo menos comprimido. Siete partidos en un mes. Pero, sobre todo, llegaban en un mejor momento de forma y resultados. De los diez últimos encuentros habían ganado siete y empatado otros tres. Se notó sobre el césped de Hillsborough. Greaves y Saul adelantaron a unos spurs que se clasificaron para la final a pesar del tanto postrero del Forest.

 

La final de la FA Cup de 1967 fue un derbi londinense, por ello se conoce a este encuentro como ‘the cockney cup final’. El Tottenham Hotspur partía como favorito ante el Chelsea. Los spurs eran uno de los conjuntos punteros del campeonato mientras que los mejores días de los blues estaban todavía por llegar. Jimmy Robertson, en el 40’, y Frank Saul, en el 67′, pusieron por delante en el marcador al Tottenham Hotspur. Curiosamente los dos goleadores fueron dos jugadores que prácticamente tan sólo formaron parte del plantel spur durante esa temporada. A falta de cinco minutos para la conclusión, Robert Tambling recortó distancias pero su gol no fue tan decisivo como el que marcó en la semifinal para eliminar al Leeds United. El gran héroe del partido fue el viejo capitán escocés Dave Mackay. Fue el encargado de recoger el trofeo, justo premio para el centrocampista que tras la Recopa de 1963 casi no había tenido continuidad debido a dos graves lesiones en la rodilla.

Martin Chivers se convirtió en un gran goleador en el Tottenham Hotspur.SIN REGULARIDAD. El gran final de campaña realizado por los spurs en 1967 despertó grandes sensaciones en la afición. Pero las sensaciones no se plasmaron en resultados en los tres siguientes cursos. Séptimos, sextos e undécimos. El equipo no brillaba en el campeonato de la regularidad y cada vez se dudada más de Bill Nicholson. Tampoco los torneos del k.o. fueron la tabla de salvación londinense. Por ello, y ante las bajas de MacKay, Jones, Greaves y Veneables, Nicholson volvío a moverse en el mercado. El primero en llegar en el invierno de 1968 fue el goleador Martin Chivers. En su traspaso, los spurs mandaron a Frank Saul al QPR. Big Chiv fue contratado para completar la delantera que formaban Greaves y Gilzean, aunque Greaves iba a marcharse de White Hart Lane tras la siguiente temporada. Fue un gran goleador, de hecho, el tercer jugador que más goles ha marcado con la camiseta del Tottenham Hotspur [174 tantos en 367 encuentros oficiales]. El siguiente en aparecer en el primer equipo fue Steve Perryman, centrocampista que también fue utilizado como defensor, disputó con el Tottenham 854 encuentros entre 1969 y 1986. Vivió en sus propias carnes la siguiente etapa gloriosa de los spurs.  

 

En 1970 el Tottenham Hotspur se hizo con los servicios de Martin Peaters, jugador que había ganado el Mundial de 1966 y que había marcado en la final ante Alemania. Tras diez temporadas en el West Ham United no quiso abandonar Londres pero sí que cambió de club. Centrocampista ofensivo, con talento creativo y gran capacidad para aparecer desmarcado en el área rival. 200.000 libras y Jimmy Greaves fue el coste del traspaso.

 

La temporada 1970-71 significó el renacer para el Tottenham El equipo acabó tercero en la Liga, aunque muy lejos de Arsenal –campeón- y Leeds United –subcampeón-, llegó a los cuartos de final de la FA Cup, en los que cayó ante el Liverpool en el replay disputado en White Heart Lane, pero alcanzó la final de la Copa de la Liga. En ella iba a verse las caras con el Aston Villa, que militaba en Third Division. El favoritismo spur era claro y se reflejó sobre el césped de Wembley. Martin Chivers comenzó a rentabilizar su fichaje marcando los dos únicos goles de la final.

 

Pero si decíamos que la temporada 1970-71 fue el renacer del nuevo proyecto de Bill Nicholson, la siguiente campaña, es decir, la 1971-72 fue la del espaldarazo definitivo. Durante el verano, el Tottenham se hizo con los servicios de otro jugador que iba a entrar en su historia: Ralph Coates. Internacional con Inglaterra y componente de la selección inglesa que participó en el Mundial de México de 1970 tan sólo iba a estar cuatro temporadas en White Heart Lane aunque iba a calar hondo en la afición. Fue contratado del Burnley. Era un gran creador de fútbol, con mucho talento y arte, según rezan las crónicas de la época. Bill Nicholson iba a basar su tradicional ‘push and run’ en el tridente que formaban Coates, Gilzean y Chivers.

 

La plantilla de los spurs en el vestuario de The Lane con la Copa de la Uefa de 1972.

 

EUROPA, DE NUEVO. La actuación liguera volvió a ser irregular. El Tottenham acabó en sexta posición, a siete puntos del campeón, pero durante todo el curso estuvo alejado de los cuatro equipos que pelearon por el título: Derby County, Leeds United, Liverpool y Manchester City. No pudo revalidar el título de la Copa de la Liga porque el Chelsea se cruzó en su camino y en la Copa fue víctima del Leeds, que a la postre iba a ser el campeón de esta competición. De nuevo Europa colmó la necesidad de títulos de los spurs. Fue en la Copa de la Uefa que, curiosamente, se disputaba como tal por primera ocasión. Una nueva competición que había nacido de las cenizas de la antigua Copa de Ferias. IB Keflavik, Nantes, Rapid de Bucarest y Arad fueron sus rivales antes de medirse al AC Milan en semifinales. El cuadro rossonero era uno de los grandes clubes del continente. Había vivido una gran década de los 60 y quería repetirla en la década de los setenta. Era la segunda etapa de Nereo Rocco en el banquillo milanista. El equipo estaba en plena renovación pero esta temporada fue segundo en el Scudetto y campeón de Copa. Pero en la Uefa se iba a quedar a las puertas de la final. En la ida, el Milan no sacó un mal resultado de Londres. Perdió por 2-1. Dos goles de Perryman dieron un pequeña renta a los spurs pero éstos iban a tener que superar el temible ambiente de San Siro. Phil Beal fue el que mejor pudo reflejar la sensación de los spurs al saltar al coliseo milanés. “Vencimos a grandes equipos pero lo mejor fue derrotar al AC Milan en semifinales. Recuerdo cuando saltamos a San Siro ante 70.000 espectadores hostiles y recuerdo como una barra de hierro cayó al lado de mi pie derecho”. Beal también describió la dureza del encuentro. “Había un centrocampista, Bonetti, que me escupió. Odiaba aquello. Entonces Mike England me dijo: “Lo mejor es que le tumbes”. Lo cierto es que la batalla acabó del lado inglés gracias al gol de Mullery. El encuentro concluyó con 1-1.

El rival de la final iba a ser un conjunto inglés. El Wolverhampton Wanderers. Los wolves también habían tenido un duro camino hacia la final y al igual que el Tottenham también habían tenido que deshacerse de uno de los grandes del Calcio: la Juventus de Turín. Eso fue en los cuartos mientras que en las semifinales tuvo que batir al Ferenvaros húngaro. 2-2 en Hungría y 2-1 en Inglaterra. En el partido de ida, disputado en el Molinuex ante más de 38.00 espectadores, Martin Cheavers logró dos dianas que dieron el triunfo a los spurs por 1-2. Ocho goles logró el delantero en esta competición. En la vuelta fue Alan Mullery el encargado de hacer el 1-1 final. Último servicio para el club del capitán que ese verano volvería a la disciplina del Fulham. El Totteham ganaba la primera edición de la Copa de la Uefa y se convertía en el primer equipo inglés en conquistar dos títulos europeos en diferentes competiciones.

Ralph Coates con la Copa de la Liga que los spurs ganaron en 1973 gracias a un tanto suyo.UN NUEVO RELEVO. En la final ante el Wolves, Bill Nicholson alineó a su once de gala tanto en la ida como en la vuelta. Un once de gala compuesto por Jennings, Kinnear, Knowles, Mullery, England, Beal, Gilzean, Perryman, Chivers, Peters y Coates. Fueron los últimos grandes partidos de este equipo porque ya se anticipaba un relevo generacional. John Pratt o Terry Naylor ya estaban en el banquillo y poco después iban a llegar Roy Evans y Chris McGrath. A pesar de ello, el once campeón de la Uefa siguió entrando en los planes de Nicholson y conservó su peso específico.

El siguiente curso [1972-73] tampoco iba a ser el del Tottenham, al menos en la First Division. Los spurs fueron octavos a 15 puntos del Liverpool campeón. Precisamente los reds serían los encargados de evitar que los muchachos de Nicholson alcanzasen su segunda final consecutiva de la Uefa. Fue en semifinales. Tras eliminar a Lyn Oslo, Olympiakos, Estrella Roja de Belgrado y Vitoria de Setúbal, el Tottenham Hotspur tenía que recibir al Liverpool en semifinales. El 2-1 de White Heart Lane, gracias a los dos goles de Martin Peters, dio un pequeña ventaja a los spurs que no supieron conservar en la vuelta. 1-0 en Anfield y adiós a Europa.

En Copa cayó eliminado por el Derby County en el replay disputado en White Heart Lane. Un partido extraño en el que el Tottenham ganaba por 3-1 a falta de diez minutos para la conclusión. Pero los rams remontaron y se impusieron por 3-5. Por lo tanto, de nuevo, la Copa de la Liga iba a ser la competición donde el Tottenham iba a vivir sus mejores momentos de la campaña. Eliminó a Huddersfield, Middlesbrough [necesitó tres encuentros para hacerlo], Millwall, Liverpool [tras batirle por 3-1 en el replay en The Lane] y Wolverhampton Wanderers en semifinales. En la final iba a enfrentarse al Norwich, que esa temporada estaba coqueteando con un descenso a Second Division que finalmente eludió. En la final de Wembley Nicholson iba a alinear a su once tradicional, a excepción de Mullery, que abandonó el equipo en el verano anterior, y Ralph Coates. En el minuto 25 de encuentro se iba a producir un cambio que resultó vital para el transcurso de la final. Coates entraba en el campo en sustitución de John Pratt. La suplencia de Coates se debía a problemas en su rodilla que no le permitían rendir al 100%. Coates iba a hacer el definitivo y único tanto del choque. Un centro de Martin Chivers que fue peinado por Gilzean y acabó en las botas de Coates que batió al meta del Norwich.

 

EL ÚLTIMO AÑO DE BILL NICHOLSON. La temporada 1973-74 iba a ser la última de Bill Nicholson en el banquillo spur. Fue una mala campaña. en Liga acabó cuarto por la cola y un punto evitó la pérdida de categoría. Malos números. 14 victorias, 14 empates y 14 derrotas. En Copa cayó en tercrea ronda ante el Leicester City mientras que en la Copa de la Liga iba a ser eliminado a las primeras de cambio por el Queens Park Rangers. La única fuente de alegrías iba a ser la Copa de la Uefa. Grasshopper, Aberdeen Dínamo de Tbilisi, Colonia y Lokomotiv fueron los rivales del Tottenham Hotspur antes de alcanzar la final ante el Feyenoord holandés. En esta final de la Uefa iba a nacer una importante rivalidad europea  entre Feyenoord y Tottenham Hotspur, que temporadas anteriores había vivido este episodio que se ha repetido hasta en cuatro ocasiones en competiciones continentales. El resultado que registró el partido de ida disputado en The Lane fue decepcionante para los spurs. 2-2. Mike England adelantó a un Tottenham que tan sólo pudo empatar gracias al tanto en propia puerta de Van Daele. La vuelta fue peor. No sólo por el 2-0 que dio el título al Feyenoord. También por los incidentes que provocaron los hinchas ingleses en sus enfrentamientos con el público local. Estos altercados junto con la mala temporada realizada y el peor arranque de la campaña siguiente llevaron a Nicholson a renunciar a su cargo. Curiosamente se iba a marchar justo después de perder la única final en los 16 años que estuvo al mando del Tottenham Hotspur. Ocho títulos fueron el balance del gran Tottenham Hotspur de Bill Nicholson.