Archive for the ‘Nicolás Anelka’ Category

Expansión y contracción de la renta

marzo 24, 2008

Brown celebra el 1-0 del Manchester United ante el Liverpool.

No. A pesar de lo que pueda parecer por el titular del artículo, no, no nos vamos a dedicar a explicar cómo se realiza la llamada declaración de la renta, ni tampoco de cómo lograr estirar nuestro salario. No. Hablamos de las rentas o ventajas de puntos que tienen los líderes de los tres principales campeonatos ligueros europeos. Es decir, hablamos de la Premiere League, del Scudetto y de nuestra Liga. Y si hablamos de líderes, lo hacemos de Manchester United, Inter de Milán y Real Madrid. La última jornada de competición doméstica ha dejado al ManU más líder que en cualquier otro momento de la temporada y paradójicamente, también ha dejado a Inter y Real Madrid más débiles que en cualquier otro instante del presente curso futbolístico.

La Premiere League ha sido la liga más reñida de las tres grandes. Al menos lo ha sido hasta este mes de marzo. Pero los pinchazos del Arsenal han facilitado que el Manchester United coja una ventaja de cinco puntos sobre el segundo, posición que los gunners han cedido al Chelsea tras su último enfrentamiento, y seis sobre el cuadro que dirige Arsene Wenger.  Y todo ha sucedido en la última jornada de campeonato. Una jornada especial dentro del fútbol inglés. El llamado super sunday o grand slam sunday. Domingo en el que se produce un doble enfrentamiento en la cima del fúbol inglés. Por un lado, el clásico de la Premiere entre los dos clubes más laureados del país: Manchester United y Liverpool. Por el otro, el duelo entre los dos mejores equipos de la capital, es decir, entre Chelsea y Arsenal. Una jornada que la Premiere diseña para que se produzca dos veces por temporada y que hace que los espectadores globales nos sentemos en nuestro sillón de casa para ver de manera consecutiva estos dos apetitosos encuentros en los que se miden cuatro de los ocho clubes europeos que disputarán los próximos cuartos de final de la Liga de Campeones.

El primero de ellos fue el Manchester United-Liverpool que se disputó ayer en Old Tratford. El encuentro se resolvió de manera favorable para los diablos rojos. 3-0. El conjunto de Alex Ferguson sacó partido de la expulsión del argentino Mascherano. Aunque antes ya se había adelantado el United gracias a un gol logrado por Brown en un desajuste defensivo de los reds. Rafa Benítez, entrenador del Liverpool, se ha cansado de decir que su equipo se maneja mejor en la Champions League que en la Premiere. Su motivo es claro. El técnico español piensa que en Europa los partidos son más tácticos mientras que en la Premiere el gol puede llegar en cualquier balón colgado al área. Así llegó el primer tanto. Un balón en largo que parecía que se iba a perder por una banda fue recuperado por Rooney, el único de los 22 que tuvo la fe de buscar el cuero. El ex del Everton puso un centro al área donde, sorpresa, sorpresa, apareció un central para enviar el balón a la red de Reina sin oposición de la zaga red.

Después llegó la jaimitada de Mascherano. El argentino se enzarzó en unas protestas estériles con el colegiado del encuentro, que acaba de mostrar una amarilla a Fernando Torres por protestar, y vio la segunda cartulina del encuentro por lo que fue expulsado. El Liverpool quedó a merced del United y éste sentenció el encuentro con los goles de Cristiano Ronaldo y Nani.

Media hora después de la conclusión del duelo de Old Tratford dio comienzo el partido de Stamford Bridge. El derbi londinense entre Chelsea y Arsenal. El conjunto de Arsène Wenger parece haber perdido el norte en la Premiere después de su visita a Birmingham y tras la lesión de Eduardo Silva. Los gunners se presentaban en el feudo del Chelsea con la necesidad de romper con la racha de cuatro partidos empatados que había enlazado. Por su parte, el Chelsea tenía la primera ocasión de la temporada de superar al Arsenal en la clasificación de la Premiere. Además jugaba en Stamford Bridge, donde llevaba más de cuatro años sin ceder una derrota en Premiere. De hecho, el último verdugo liguero precisamente había sido el Arsenal que logró un 1-2 el 21 de febrero de 2004. De los diez últimos enfrentamientos en Stamford Bridge, siete habían sido empates, dos victorias del Chelsea y otra del Arsenal.

Sagna adelantó a los gunners al inicio del segundo tiempo. Paracía que el Arsenal podía romper la imbatibilidad como local del Chelsea pero apareció Drogba que con dos tantos propició la remontada blue. Tres puntos importantes para el Chelsea de Avram Graham que asciende al segundo puesto y se sitúa a cinco puntos del líder pero tiene un as bajo la manga, el enfrentamiento ante el Manchester United en Stamford Bridge en el último fin de semana de abril, a falta de tres partidos para la conclusión del campeonato.

Rescaca europea
A mediados de febrero, antes de que se disputasen los partidos de ida de la Liga de Campeones, Inter de Milán y Real Madrid no sólo eran los favoritos a ganar su respectivos campeonatos domésticos, sino que además eran los únicos candidatos. Los interistas adelantaban en 11 puntos a la Roma, mientras que los madridistas mantenían cinco puntos de ventaja sobre el FC Barcelona. Renta que una semana después iba a ampliar hasta los ocho.

Tras la disputa de las eliminatorias de octavos de final, en la que tanto el Inter como el Real Madrid fueron apeados de la máxima competición continental de clubes, neroazurros y blancos han entrado en barrena en su campeonato local. La resaca europea se extiende a la liga. En la Seria A, el Inter, que no había perdido ningún partido durante la temporada, ha sido derrotado en dos ocasiones y además tan sólo ha ganado dos de los últimos siete encuentros. Por su parte, la Roma, que desperdició una gran ocasión de acercarse al Inter en su duelo directo en San Siro, también está afectada por la resaca europea. Pero en este caso, la afección es positiva. Ha ganado cinco de los últimos siete partidos, ha perdido uno [el derbi romano] y ha cedido otro empate. Tras ganar al Siena gracias a un gol de Panucci y la derrota del Inter en San Siro ante la Juve, los de Spalletti se han situado a cuatro puntos del Inter.

Restan ocho jornadas para la finalización del Scudetto. El Inter tiene un calendario más complicado que la Roma. Deberá jugar ante los dos equipos que pugnan por la cuarta plaza del campeonato: Fiorentina y Milan. Por su parte la Roma no va a tener que enfrentarse a ninguno de los seis primeros clasificados. Tendrá que verse las caras con Udinese, Sampdoria y Génova que están en plena contienda por un puesto en la Copa de la Uefa. El resto de rivales serán de la zona media y baja de la tabla: Cagliari, Livorno, Torino, Atalanta y Catania.

El Inter ya sabe lo que es perder una Liga que tenía prácticamente ganada. Fue en la y temporada 2001-2002. El conjunto que por entonces entrenaba Héctor Cúper era el gran favorito al título pero no pudo resolver su victoria antes de la última jornada de campeonato. Tras sus pasos estaban la Juventus y la Roma que también llegaron con opciones a la última jornada. El Inter visitaba el Olímpico de Roma para medirse al Lazio que se jugaba entrar en la Uefa. Se adelantó en el marcador y cuando todo pintaba a su favor, llegó la reacción del Lazio y el hundimiento interista. Al final, 4-2 y título para la Juventus. De hecho, la derrota ante el Lazio también impidó que los neroazurri quedasen segundos ya que la Roma ganó su partido y obtuvo el subcampeonato.

Nueve derrotas
La última jornada de 2007 dejó al Real Madrid con siete puntos de ventaja sobre el FC Barcelona. El conjunto que dirige Bernd Schuster había ganado por 0-1 en el Camp Nou gracias a un gol de Batista y a un gran rendimiento colectivo y defensivo del once madridista. Una victoria importante a efectos clasificatorios y psicológicos. Tras el segundo partido de la segunda vuelta, el Real Madrid ampliaba su renta a nueve puntos gracias a su triunfo sobre el Villarreal y al empate del Barça en San Mamés. La Liga estaba sentenciada, o eso se pensaba, y el Real Madrid comenzaba a pensar en su asalto a la Liga de Campeones, en el trébol, etc… Pero lo cierto es que tras perder nueve de los 15 encuentros disputados por el Real Madrid en 2008, la Liga se ha vuelto a abrir.

Las derrotas ante el Betis y el Getafe acercaron al Barça a dos puntos del liderato. Pero los culés pincharon en su desplazamiento al Vicente Calderón y en el Camp Nou ante el Villarreal. Pinchazos que estuvieron acompañados por triunfos madridistas en Huelva y en el Santiago Bernabéu ante el Español. La renta se expandía de nuevo hasta los ocho puntos. Todo parecía decidido pero el Real Madrid se ha empeñado en dar vida a sus perseguidores cayendo en La Coruña y perdiendo en el último minuto ante el peor Valencia CF de la última década. Ahora, cuatro son los puntos de ventaja sobre el FC Barcelona y seis sobre el Villarreal. La ventaja para el Real Madrid es que no tendrá que alternar la liga con la exigencia de la Liga de Campeones, en la que sí está el Barça, y que a falta de tres jornadas para la conclusión recibe en el Santiago Bernabéu al conjunto de Rijkaard. Todo parece indicar que la Liga se decidirá en ese partido, aunque la irregularidad que están mostrando los dos grandes del fútbol español hace difícil pronóstico. Pero ninguno de los dos debe descuidarse si no quieren lamentar que el tercero en discordia, el Villarreal, se lleve el título a Castellón.

Intuición y creatividad en la cantera global

febrero 23, 2008

En la última semana, diarios, portales de internet y radios se han hecho eco de la adquisición de Ignasi Miquel Pons por parte del Arsenal. España ha vuelto a ser aguas propicias para la pesca de los gunners. Ignasi Miquel sigue los pasos de Lauren, Reyes, Almunia, Cèsc o Fran Mérida. Desde que Arsène Wenger aterrizó en Highbury, el Arsenal ha destacado por su capacidad de fichar a jóvenes talentos gracias a su gran trabajo de búsqueda de nuevos valores por la aldea global en la que se ha convertido el mercado futbolístico actual. La incorporación de promesas para su formación en las categorías inferiores de los gunners han permitido que el Arsenal vuelva a competir por la Premiere League y que asombre a Europa con el desparpajo y talento de esta generación de jugadores. La necesidad de ser competitivos, las limitaciones presupuestarias y la legislación inglesa han sido los factores que han impulsado la política de la cantera global en el seno del Arsenal. Y malos frutos no le está dando.

Escudo del Arsenal.

EL ÚLTIMO EN LLEGAR. Con 15 años de edad y una estatura de 1,93 metros no es difícil destacar dentro del mundo del fútbol. Ignasi Miquel se ha convertido en la nueva perla española que decide partir hacia Londres para enrolarse en la aventura del Arsenal de Arsène Wenger. El francés de nuevo ha hecho caso a los informes del gallego Francis Cagigao, brazo derecho de Wenger en lo que se refiere al reclutamiento de jóvenes talentos europeos y, sobre todo, españoles. Ignasi, que tras cuatro años en la cantera del Barça fue cortado por “deficiencias técnicas”, llamó la atención de los scouts con su trabajo en el centro de la zaga española que ganó el Torneo Internacional de Santalem para combinados sub-16 que se disputó en esta localidad portuguesa a comienzos de este mes de febrero. Su paso por el torneo luso sirvió para despertar el interés de Manchester United, Arsenal o Celtic, amén el del propio FC Barcelona.

Ignasi Miquel Pons, durante un partido con el Cornellá.Una visita a Londres de la mano de Francis Cagigao, en la que además de tener una primera toma de contacto con las instalaciones de los gunners también conoció a Cèsc y Almunia, le sirvieron para decantarse por la oferta del Arsenal. Ahora, tan sólo cuenta con 15 años, por lo que sus padres han tenido que firmar su contrato y mudar su residencia a la capital inglesa. Ignasi Miquel es el último jugador español en marchar al Arsenal gracias a la triquiñuela legal del cambio de residencia. Cèsc, Fran Mérida y ahora Ignasi Miquel. Es el sexto jugador español en marchar a la entidad de Highbury. Todos ellos fichados por mandato de Francis Cagigao. Al principio de comenzar su trabajo para el Arsenal aconsejó a Wenger fichar a un lateral derecho llamado Lauren (10 millones de euros), posteriormente llegaría el multimillonario traspaso del sevillista Reyes (28 m.), luego llegó el fichaje de Almunia y en los últimos años han llegado contrataciones más baratas, coste 0 prácticamente, gracias al cambio de residencia.  

La apuesta por peinar ligas nacionales, torneos internacionales y competiciones de selecciones permiten al Arsenal hacerse con promesas con las que trabajar en los campos de entrenamiento. La actual plantilla gunner es buen reflejo de esta política implantada desde que llegó Wenger. Pero el Arsenal nunca ha sido un conjunto de cantera. Su búsqueda de perlas es obligatoria. Así lo exige la  necesidad de poder competir con equipos más poderosos económicamente y la propia legislación inglesa. El Arsenal es sabedor que no puede competir con el cheque de fondos ilimitados de Abramovich o con esa máquina de hacer dinero que es el Manchester United. Por ello, Wenger siempre apostó por los jóvenes. Lo hizo desde que llegó al Arsenal. Con la contratación de un joven delantero del PSG llamado Nicolás Anelka que tras rendir a buen nivel en el Asrenal, ganar una Premiere con los gunners, fue traspasado al Real Madrid por 6.000 millones de las antiguas pesetas. La cantera global también da réditos en el campo y en la tesorería. 

Francis Cagigao, en una imagen que acompañó a su entrevista publicada por el diario El Pa�s.Si el factor económico es un obstáculo importante, no menos lo es la legislación inglesa. Para recibir el permiso de trabajo un jugador debe haber disputado el 70% de los partidos internacionales de su selección en los últimos 18 meses. Esto limita su mercado al europeo ya que, como admitió el propio Francis Cagigao en una entrevista al diario El País, “Estamos muy limitados porque no podemos fichar a un Baptista del Sevilla o a un Adriano del Inter, y con 18 años, porque no son europeos”.  

LA RED. La red que el Arsenal ha tejido  por todo el mundo es fiel reflejo de los tiempos modernos en los que vivimos. Si la globalización es un hecho, ¿por qué no sacar partido de ella? Así, Wenger cuenta con Francis Cagigao como brazo derecho de operaciones tanto para España como para Europa. Gracias al gallego a Londres no sólo han llegado los españoles, también lo ha hecho el holandés Robin Van Persie. El único territorio europeo sobre el que Cagigao no tiene toda la responsabilidad es Francia. Es terreno abonado por y para Wenger. Nadie lo conoce como él. Desde tierras galas han llegado los actuales componentes de la primera plantilla: Diaby [defensa de 21 añosformado en la factoría de Clairefontaine que ha llegó a Londres tras jugar una temporada en el Auxerre]; Bacary [defensa de 25 años fichado esta temporada del Auxerre]; Flamini [contratado del Olimpique de Marsella con 20 años]; Song [centrocampista camerunés fichado por el Arsenal con 17 años tras su actuación con el Bastia en la Copa Francesa Sub-18]; Clichy [firmado con 17 años del Cannes] y  Traore [con 16 años se marchó del Mónaco]. A estos casos hay que añadirles el de Emmanuel Adebayor. El delantero que está sorprendiendo internacionalmente gracias a su gran campaña con el Arsenal llegó a Highbury procedente del Mónaco cuando iba a cumplir 21 años. Ha sido ‘Jugador Africano del Año 2006’ gracias a los 11 goles que hizo con Togo en los partidos de clasificación para el Mundial de Alemania. Tras la marcha de Henry, el africano se ha ganado la titularidad y está deslumbrado con su fútbol. Otro acierto de Wenger con delanteros africanos. Si en los 90 fue el descubridor de Weah, al que contrató para el Mónaco y dirigió durante cuatro campañas en las que logró 47 goles y una Copa de Francia, ahora, en la primera década del siglo XXI, ha descubierto a Adebayor. 

África es otro terreno abonado para el Arsenal. No sólo por la habitual relación entre África y Francia, además, Wenger y el Arsenal han abierto una escuela de fútbol en Costal de Marfil. Gracias a ella al primer equipo se han incorporado Kolo Touré y Emmanuel Eboué, que tras pasar varias temporadas en el Beveren belga [club que tiene un acuerdo de colaboración con el Arsenal] se ganó la internacionalidad con su selección y, gracias a ella, la posibilidad de obtener el permiso de trabajo en Inglaterra para poder jugar con el Arsenal.

Pero, como bien decía Francis Cagigao en El País, el Arsenal debe centrarse en jugadores europeos. Dentro de este apartado, además de los españoles y franceses el Arsenal también ha sabido pescar por Europa. El europeo que más destaca, además de Cèsc, es Tomas Rosicky. Promesa checa que se consolidó en el Borussia Dortmund antes de dar el salto a la Premiere con 26 años. Otro de los que está sorprendiendo es el bieloruso Alexander Hbleb, que también procede de la Bundesliga, en concreto del Sttutgart. Pero estos dos llegaron cuando su formación estaba prácticamente completada. No responden al estilo Arsenal. Philippe Senderos y Robie Van Persie sí que se adaptan mejor a esta política de cantera. Senderos fue fichado del Servette a los 18 años de edad mientras que Van Persie llegó del Feyenoord con 21.

El delantero danés del Arsenal Nicklas Bendtner.El nuevo europeo en apuntar maneras desde la cantera es el delantero danés Nicklas Bendtner. El danés estuvo cedido el año pasado en el Birmingham de First Division. Fue pieza fundamental en el esquema de Steve Bruce. Hizo 11 goles, ascendió a la Premiere y logró el campeonato de First Division. Debutó con la selección absoluta en el verano de 2006, ha disputado 14 encuentros internacionales, anotando cinco tantos. Alto, fuerte, poderoso, con gran habilidad para aprovechar su cuerpo y facilidad en la definición son las características de uno de los delanteros llamados a ser importantes en los próximos años. Además su velocidad también le han hecho jugar algunos minutos como extremo izquierdo. El último europeo en recalar en el Arsenal ha sido el portero polaco Fabianski, que estuvo presente en el Mundial de Alemania como tercer portero.  

A este extenso plantel gunner se suman otros tres canteranos de tierras poco fértiles para el Arsenal como son Sudamérica, en este caso Brasil, y la propia Inglaterra, muestra de que la apuesta de cantera de los londinenses se debe más al nuevo marco global del fútbol que a una tradición o filosofía. Las leyes inglesas han hecho que el Arsenal se centre sobre todo en Europa y Áfirca, descuidando Sudamérica aunque eso no quiere decir que los scouts londinenses no miren de reojo a esta parte del mundo. Fruto de ello ha sido la contratación de Denilson. Un joven centrocampista brasileño que se ha formado en el Sao Paulo, con quien ya ganó un Mundial de Clubes al Liverpool en el 2005. Ha sido capitán de las categorías inferiores de la canarinha desde categoría sub-15 hasta sub-19. En opinión de Wenger fue el joven que más evolucionó durante la temporada pasada, de hecho, disputó seis partidos, entre ellos la final de la Carling Cup ante el Chelsea.  

En lo que se refiere a jugadores ingleses, Theo Walcott es el gran estímulo de los gunners, equipo que prácticamente juega sin ningún inglés en su once inicial. Walcott tiene el sambenito de ser ‘the next big thing’ del fútbol ingles. Su inclusión en la lista de jugadores que integraron el plantel de los pross que compitió en el Mundial de Alemania ha hecho levantar mucho revuelo sobre su figura. De hecho, fue incluido en la lista sin haber debutado con el Arsenal y sólo por la expectación que generó su contratación del Southampton. Se ha convertido en el jugador más joven en debutar con la selección inglesa absoluta y el más joven en marcar un gol con la sub-21. Mark Randall es el otro gran proyecto inglés de la cantera gunner. Fue fichado el Milton Keynes. Un centrocampista de calidad y visión de juego que también puede marcar goles, como demuestra los cuatro que logró con el equipo de promesas en la segunda vuelta de su liga. Esta temporada tan sólo ha disputado un encuentro con el primer equipo en la Carling Cup.

LA TRAYECTORIA DEL CAMBIO. Arsène Wenger lleva una década sentado en el banquillo del Arsenal. Con él ha llegado el gran cambio de la entidad. Cogió un equipo que había invertido mucho dinero en la contratación de estrellas inglesas y continentales de la talla de David Platt o Dennis Bergkamp. Durante sus primeros años también se produjeron algunas grandes contrataciones, como la de Overmars, pero, sobre todo, ha destacado la capacidad del francés para encontrar jóvenes jugadores y para rescatar a otros. Anelka o Vieira responden al primera caso, Henry, al segundo. Esta política de apostar por los jóvenes, como ya se ha mencionado, responde a razones económicas y legislativas, pero no ha sido fácil de aplicar ni conseguir el éxito o, al menos, el reconocimiento que el equipo está teniendo durante esta temporada. Para moverse en esta cantera global, como bien dice Francis Cagigao, “nuestras armas son la intuición y la creatividad”.

Datos del artículo:

Autor: Carlos A.S.
Fecha: 23 de febrero de 2008.
Fuentes: El País, El Mundo, As, Marca, Notas de fútbol, Diarios de fútbol, Brit Corner, Joinfútbol, La Factoría 10, Univisión, Siempre Cantera y Arsenal.
Fotografías: Extraídas de la web de El País.
Vídeos: Youtube
Hilo musical: Mastodon: Blood Mountain [Warner, 2006]; Machine Head: The Blackening [Roadrunner, 2007]; Integrity: Systems Overload [Caroline, 1995]; Baroness: The Red Album [Relapse, 2007].

El ‘hype’ parisino

febrero 17, 2008

El contrato con Canal + favoreció el crecimiento del París Saint Germain que volvió a poner a la capital gala en el mapa del fútbol francés y continental. De la mano de Artur Jorge se granjeó un nombre en las competiciones europeas a costa de eliminar al Real Madrid consecutivamente en Copa de la Uefa (1993) y Recopa (1994). Una campaña después también fue el verdugo del último Barça de Cruyff que se asomó a la Copa de Europa. A pesar de sus buenas actuaciones ante los ‘grandes’ de Europa, su único título fue la Recopa de 1996 tras imponerse por 1-0 al Rapid de Viena. Pero sus resultados fueron reflejo del buen plantel que formó el club parisino a mediados de la década de los 90. Del PSG salieron dos notables jugadores como David Ginola y, sobre todo, George Weah, que ganó el Balón de Oro en 1995 siendo el primer no europeo en ganar este galardón. Además, en sus filas también destacó un guardameta de grandes paradas como Bernard Lamá, vimos la trayectoria europea del brasileño Raí y cocimos las primeras hazañas internacionales de Luis Fernández en un banquillo. Un fenómeno que, como buen hype, duró poco –cinco temporadas- pero hizo mucho ruido mediático, gracias a contar por detrás con la maquinaria de Canal + Francia.

Escudo del PSG.

UN CLUB NUEVO. En términos musicales, cuando se habla de ‘hype’ se habla de un grupo que está de moda gracias a un buen trabajo de marketing, que provoca una sobre cobertura mediática que hace que el producto tenga una gran publicidad independientemente de su calidad. La necesidad de novedad que se ha instalado en la sociedad occidental se estremeció con la llegada a la élite del PSG. Un producto nuevo, detrás del cuál se ocultaba Canal + Francia y que estaba dirigido desde el palco por Michael Denissot. El Paris Saint Germain se hizo un hueco en la aristocracia del fútbol continental en la década de los 90. El club parisino, a diferencia de históricos como Real Madrid, FC Barcelona, Bayern de Munich, Liverpool o Juventus de Turín, no era un club veterano. Ni mucho menos. Su fundación data de finales de los años 70. Su aparición en el escenario futbolístico se debió a que la capital gala se quedó sin equipo. Su primer nombre fue el de París FC, aunque posteriormente mudaría su denominación a la de Paris Saint Germain.

A pesar de que durante la década de los 80 tuvo algunas buenas temporadas. Dos Copas (1982 y 1983), en la primera de ellas con Ardiles en el plantel, y una Liga (1986), con Gerard Houllier en el banquillo, dieron el respaldo necesario al proyecto capitalino. El espaldarazo definitivo llegaría de la mano del operador televisivo Canal +. La colaboración con la cadena televisiva fue decisiva para que el PSG pudiera competir con el Olimpique de Marsella. El conjunto mediterráneo era el gran dominador del campeonato de Liga francés. Había ganado las cuatro últimas ligas (1989, 1990, 1991 y 1992) y había disputado la final de la Copa de Europa de 1991, que perdió en los penaltis con el Estrella Roja de Belgrado. Durante estos años, por las filas marsellesas habían desfilado jugadores del calibre de Enzo Francescoli, Chris Waddle, Jean-Pierre Papin, Tiganá, Stojkovic, Abeddí Pelé, Didier Deschamps, Barthez, Bolí o un joven Eric Cantoná, que no gozó de las simpatías de los técnicos marselleses y debido a su temperamento tuvo que emigrar a Inglaterra sin triunfar en su tierra natal.  En la temporada 92-93 el París Saint Germain comenzó a dar muestras de su potencial. De momento su plantel no podía equiparse al del todopoderoso Olimpique de Marsella de Bernard Tapie, que en esta temporada ganó la Liga de Campeones al AC Milan en el Olímpico de Munich, pero se quedó a dos puntos de los marselleses en el campeonato de la regularidad. En el cuadro capitalino destacaban Lamá, Paul Le Guen, un joven Ginolá, los brasileños Ricardo y Valdo  más los delanteros Nouma y Weah. Es cierto que el PSG no tenía una plantilla para competir con el Olimpique pero decidió contratar a un técnico de prestigio continental. El portugués Artur Jorge se hizo con las riendas del conjunto parisino. Artur Jorge había ganado la Copa de Europa con el Oporto en 1987.

Artur Jorge.El técnico, que se caracterizaba por el gran bigote que portaba, era un técnico conservador. Sus equipos hacían del contragolpe un arte. En el PSG encontró en Valdo al lanzador que necesitaba y a Ginolá el hombre de banda con desborde que necesitaba para poner centros a Weah y Noumá. Habitualmente solía formar con defensa de cinco, donde solían formar Ricardo, Kombouaré, Roche –que posteriormente terminaría su carera en las filas del Valencia que alcanzó dos finales de Liga de Campeones- Le Guen y Colleter. Su zaga fue la tercera menos goleada durante la Liga. Pero el gran día del PSG fue el encuentro de vuelta de la eliminatoria de cuartos de final de la Copa de la Uefa que le enfrentó al Real Madrid de Benito Floro un jueves 18 de marzo de 1993. El conjunto blanco llegaba a la capital parisina con una renta de dos goles (3-1) que había logrado en la ida gracias a un extraño final de encuentro. Con 2-1 Buyo realizó una gran parada que evitó la igualada francesa. En el contraataque Míchel falló un gol clamoroso en línea de gol, pero el colegiado de la contienda pitó un extraño penalti. El propio Míchel ejecutó el lanzamiento pero topó con Lamá que repelió el cuero. El centrocampista blanco se tiró para con el esférico, lo hizo y marcó un esperanzador 3-1.

Instantánea del cabezazo que originó el cuarto gol del PSG ante el Real Madrid en 1993.

¡VAYA NOCHE LA DE AQUEL DÍA! El Parque de los Príncipes, campo poco propicio para el club madridista que en este escenario en 1981 perdió una final de Copa de Europa ante el Liverpool. El Real Madrid todavía sufría las consecuencias de la primera de las llamadas ligas de Tenerife y vivía a la sombra del FC Barcelona, que en la temporada anterior había ganado su primera Copa de Europa. Por ello, la presidencia blanca optó por contratar a un prometedor técnico nacional. Benito Floro, que en el curso anterior había debutado en Primera con el Albacete, era un estudioso del fútbol. Sus ideas mamaban del Milan de Sacchi. Rápidamente puso de moda un vocabulario táctico que no era habitual en el Real Madrid, la Quinta del Buitre vivió más de su inspiración y talento que de la pizarra. Su 4-4-2, con defensa en zona, la presión, el achique de espacios, eran conceptos prácticamente desconocidos en Concha Espina. Desde el mes de enero el Real M adrid experimentaba una mejora en su juego y parecía que los jugadores habían asimilado los conceptos tácticos de Benito Floro. Habían recortado puntos al Barça, del que le separaba tan sólo uno. A pesar de sus buenos resultados, el Real Madrid llegaba a París tras ceder un empate en el Bernabéu ante el CD Logroñés que le había desbancado del coliderato de Primera. 

El encuentro fue histórico para el Paris Saint-Germain y, sobre todo, sirvió para poner el nombre de PSG en el mapa del fútbol continental. El conjunto de Artur Jorge fue superior al Real Madrid. Los parisinos fueron a por el partido desde el principio. Robaron la posesión del balón al conjunto de Floro y el Real Madrid prácticamente no compareció ante Lamá hasta el final del encuentro cuando ya estaba apeado. A pesar del 4-1 final, la primera parte tan sólo dejó un gol. Un tanto necesario para que el cuadro local no perdiese la fe. En la segunda mitad, Ginolá y Weah eran una pesadilla para la zaga blanca. Especialmente mención fue el descosido que Ginolá le hizo a Nando en el lateral derecho. A pesar del vendaval local, el Real Madrid aguantó el 1-0 hasta el último cuarto de hora. Cuando parecía que el PSG había perdido fuelle y se resignaba a una honrosa eliminación ante uno de los grandes del fútbol mundial, un disparo al palo de Bravo cambió el curso del choque. El PSG volvió a creer en la remontada y enseñó el abismo al Real Madrid. Ginolá hizo el 2-0, poco después Valdo firmó el 3-0. Al Madrid sólo le quedaba el milagro de forzar la prórroga. Y lo hizo. El partido estaba loco y Zamorano acertó con la portería de Lamá sobre el descuento. 3-1. El tiempo extra estaba servido, pero la locura del tramo final alcanzó su cota más alta con un cabezazo de Kombuaré que superó a Buyo. 4-1.

La experiencia europea del PSG no iba a prolongarse mucho más en esa temporada. La Juve de Trapattoni esperaba en semifinales. El conjunto piamontés, que se había clasificado tras  eliminar al Benfica, vivía una mala temporada, lejos de la lucha por el título y sintiéndose inferior al Milan, veía en la Uefa la única manera de salvar la temporada. Paradójicamente a los mala temporada, la Juve estaba disfrutando del buen momento que vivía Roberto Baggio. La Juve sufrió en Delle Alpi, ganó 2-1, pero en la vuelta su mayor experiencia fue vital para volver a ganar, esta vez por 0-1, y clasificarse para la final, que terminaría ganando al Borussia de Dortmund (1-3 y 3-0). El primer título de la década de los 90 no se haría esperar. Fue esa misma temporada en la Copa de Francia.

Ra� con la camiseta del PSG.LA NUEVA SENSACIÓN BRASILEIRA
. La dimensión mediática del hype parisino cobró gran importancia en 1993. No fue por la Copa, ni por su subcampeonato liguero, no. Fue por sus victorias ante el Real Madrid. Sí, he dicho victorias en plural. A la eliminación liguera hay que sumarle otro triunfo de gran repercusión mediática. Entre medias de la disputa de los cuartos de final de la Uefa, PSG y Real Madrid disputaban otro partido de gran interés. Ambas entidades estaban como locas por firmar a la nueva sensación que había explotado en Brasil. Raí Souza de Oliveira, futbolísticamente conocido como Raí, era el cerebro del Sao Paolo de Telé Santana que conquistó dos copas Libertadores (1992 y 1993). Pero, sobre todo, el Sao Paolo llamó la atención por ser el verdugo de los dos grandes equipos del fútbol europeo de principios de los años 90:  FC Barcelona y AC Milan. Fue en sendas Intercontinentales. 2-0 al Barça y 3-2 al Milan. En ese equipo, además de Raí, también figuraban: Cafú, Adilson, Vítor –que tuvo un paso fugaz por el Real Madrid-, Müller, Leonardo y Toninho Cerezo, que en el Sao Paulo apuraba sus últimos días de fútbol tras su periplo europeo.
 

Raí, que también ocasionó una puja entre Real y Atlético así como contó con ofertas del Calcio, prefirió el París Saint-Germain porque el campeonato francés era más tranquilo que el español e italiano. Al brasileño le asustaba la presión. Además el PSG fue el único club que se decidió a abonar los 500 millones de pesetas que pedía el Sao Paulo para traspasar a Raí.. Con Raí el PSG reforzaba su estructura ofensiva. Un jugador de clase y calidad para crear el juego ofensivo parisino. Weah y Noumá ya contaban con el pasador que necesitaba, mientras que Raí siempre iba a tener a Ginolá y Valdo ensanchando el campo y a Le Guen protegiendo sus espaldas. El PSG estaba en disposición de asaltar el trono de un Olimpique de Marsella. Ocho puntos mediaron de diferencia entre ambos. Ocho puntos que dieron el título a los parisinos, el segundo tras el de 1986.

Pero, de nuevo, Europa iba a ser el terreno donde el PSG logró una mayor repercusión. Repercusión que, recordemos, es trascendental para todo hype que se precie y, sobre todo, si se tiene a Canal + detrás. De nuevo, el Paris Saint-Germain iba a medir fuerzas con el Real Madrid. De nuevo, en los cuartos de final aunque en esta ocasión de la Recopa. El Real Madrid de Benito Floro había ganado la Copa de 1993, lo que permitió la continuidad del proyecto del ex técnico del Albacete. La temporada 93-94 no estaba siendo buena para el Real Madrid. En Liga estaba casi desahuciado, ya que el campeonato se había convertido en un mano a mano entre FC Barcelona y Deportivo de la Coruña. En Copa, el Tenerife de Valdano, otra de esas espinas que se le clavó al Real Madrid de principios de la década de los 90, había eliminado a los blancos tras ganar por 0-3 en el Santiago Bernabéu.

Cromo en la etapa parisina de David Ginola.OTRA SEMIFINAL.
La Recopa era la tabla de salvación madridista. Una competición el la que los blancos competían en tercera ocasión. En las dos anteriores había alcanzado la final aunque no había ganado el título ya que cayó ante Chelsea (1971) y Aberdeen (1983). Como en la temporada anterior, el asalto de ida de la eliminatoria se iba a dirimir en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid no llegaba en un buen momento, Benito Floro era cuestionado, Iván Zamorano no marcaba desde el 5 de diciembre de 1993, Hierro estaba sancionado y Martín Vázquez caía lesionado en Tenerife e iba a causar baja para recibir al PSG. El miedo escénico del Bernabéu, la necesidad de venganza y la historia del Real Madrid eran los únicos argumentos a favor de un conjunto blanco que todavía tenía en la retina la eliminación a manos parisinas del curso anterior. A falta de fútbol, el Madrid enseñó la garra. Tiró de orgullo y corazón. Gozó de buenas ocasiones durante la primera mitad, especialmente un palo de Zamorano y un cabezazo de Ramis que bajo palos despejó la defensa francesa, pero poco a poco fue víctima de la fatiga y de Ginolá. El jugador del PSG se consagró con su actuación en el Bernabéu. Desatascó a su equipo, fue su mejor hombre a la contra, se burló de Sanchis y Lasa para servir en bandeja el gol a Weah. Un Weah que llegaba al Bernabéu discutido. En las últimas semanas era suplente. Pero su gol en Madrid le sirvieron para hacerse con la titularidad y fue el punto de inflexión de su carrera. Ese día nació el gran Weah que se destaparía en las siguientes temporadas.

El 0-1 dejaba la eliminatoria encarrilada para el PSG, pero todavía quedaba la vuelta. Un partido de vuelta que no iba a tener a Benito Floro como entrenador de los blancos, sino a Vicente del Bosque. Los malos resultados y las dudas, unidos a una espectacular bronca de Benito Floro a la plantilla en el descanso del encuentro de liga ante el Lleida que fue difundida por las cámaras de Canal +, le costaron el puesto a Floro cuatro días después de la derrota en la Recopa. No era la mejor noticia posible para un Real Madrid que visitaba el Parque de los Príncipes, justo un año después de su eliminación en la Copa de la Uefa.  El conjunto blanco gozaba de ese espíritu que muestran los equipos cuando el técnico es relevado. Generosidad, esfuerzo colectivo y solidaridad fueron las armas del Madrid de Vicente del Bosque. Butragueño marcó el 0-1 que dio esperanzas de remontar la eliminatoria. Ginolá volvió a ser el jugador decisivo. Fundió a Velasco, un joven lateral derecho que disputaba sus primeros partidos con el Real Madrid. Ricardo, en el saque de una falta en la que Buyo no estuvo muy acertado, empató (1-1) el duelo y puso fin a la rebelión blanca. El PSG se clasificaba para semifinales y el Real Madrid veía como un ciclo llegaba a su fin..

Al igual que le pasó en la Uefa, el PSG iba a caer eliminado de las semifinales de la Recopa por el que equipo que terminaría alzando el trofeo continental. El Arsenal de George Graham vivía sus últimos días de gloria, buscando títulos fuera de una Premiere League en la que el United comenzaba su reinado. Ian Wright adelantó a los gunners en el Parque de los Príncipes, pero Ginolá, que seguía en un gran estado de forma, empató. La vuelta se decidió por un solitario tanto del central Kevin Campbell. El Arsenal terminaría ganando la Recopa gracias a un gol de Alan Smith en la final ante el Parma italiano, equipo que defendía el título.

George Weah con la camistea del PSG en el partido de vuelta de cuartos de final de la Copa de la Uefa disputado en Par�s ante el Real Madrid.EL ESTRENO EN LA CHAMPIONS. Tras disputar las semifinales de la Copa de la Uefa (1983) y de la Recopa (1994), el PSG iba a tener la oportunidad de debutar en la Liga de Campeones gracias al título de liguero que había logrado en el curso anterior. De nuevo fue Europa la que favoreció al hype parisino. Seis triunfos en seis partidos en la fase de grupos, donde destacaron las dos victorias logradas ante el Bayern de Munich (2-0 y 0-1), le dieron la ventaja de campo para la eliminatoria de cuartos de final. La suerte deparaba otro equipo español. En esta ocasión el FC Barcelona de Johan Cruyff que buscaba salvar la temporada a través de la competición continental. El cuadro azulgrana vivía el peor momento de la era Cruyff. Después de ganar cuatro ligas, este año estaba lejos de la lucha por el título y además todo parecía indicar que el campeón sería su máximo rival, el Real Madrid. Además, en la temporada anterior había perdido la final de la Liga de Campeones ante el AC Milan de Fabio Capello. Laudrup se había marchado al Real Madrid en verano y Romario fue traspasado en el mercado invernal. Su sitio fue para Igor Korneiev, un ex jugador del FC Barcelona que fue el encargado de adelantar al FC Barcelona ante el PSG en el duelo de ida. El equipo de Luis Fernández, histórico jugador del PSG que había relevado en el banquillo a Artur Jorge, se vistió con la piel de cordero, a pesar de ser el equipo más goleador y el segundo menos goleado. Además, la eliminatoria contaba con el atractivo de ver sobre el césped a los tres balones de oro –Europa, América y África- del último curso. Stoichkov, Raí, que no salió como titular, y Weah.

El PSG fue superior al Barça durante la primera mitad pero no sacó rédito de su superioridad. En el arranque de la segunda Korneiev adelantó a los azulgranas gracias a un fallo de Lamá. Pero allí estaba Weah para igualar la eliminatoria. Nada más marcar el Barça, dos acciones del liberiano estuvieron cerca de acabar en el 1-1, pero el gol no llegó hasta una acción a balón parado. Un clásico. Saca Ricardo, Weah marca.  

De nuevo, el Parque de los Príncipes de París iba a ser escenario de un choque histórico entre el PSG y un equipo español, esta vez el FB Barcelona. De nuevo, el equipo español era el que se encontraba contra las cuerdas. Y, de nuevo, y es que la historia del hype parisino está llego de constantes ‘de nuevo’, el PSG y el Parque de los Príncipes iban a dar carpetazo a un ciclo de un equipo español. París fue la tumba de la Quinta del Buitre un año antes e iba a serlo del ciclo Cruyff. Bakero adelantó a los azulgranas. De nuevo, Ginolá y Weah, que estrellaron lanzamientos en los postes de Busquets, fueron una pesadilla pero el encargado de finiquitar al Barça fue Raí. Desde su posición en el medio del campo, ejerció de inesperado tercer delantero. Creó juego y decidió en el área rival. Decidió con el empate. Igualada que, de nuevo, llegó en una jugada a balón parado. Marca del PSG. Un córner y cuarto tanto en Liga de Campeones que lograba de saque de esquina el PSG. Guerin, a falta de siete minutos, hacía el 2-1 que evitaba la prórroga. El conjunto de Luis Fernández se clasificaba para las semifinales, donde estaba vez no iba a caer con el campeón final, sino con el campeón en curso. El Milan de Capello batió a los parisinos en el Parque de los Príncipes (0-1) y en San Siro (2-0).

Daniel Bravo en la final de la Recopa de 1996.CAMBIOS QUE LLEVARON A LA RECOPA DE 1996. El hype era completo. El PSG era el equipo de moda en Europa. Un club joven que era capaz de pintar la cara a los grandes del continente. Se ganó la simpatía de muchos seguidores del fútbol y, lo que es más importante, se hizo un hueco en la información deportiva. Pero esa repercusión tiene un precio. En este caso el precio fue las ventas de los dos jugadores más destacados del PSG: David Ginola –traspasado al Newcastle United por 2,5 millones de libras- y George Weah –vendido por 5 millones de libras al AC Milan-. La temporada de ambos fue excepcional. Más en el caso de Weah que a finales de 1995 recibió el Balón de Oro de France Football, siendo el primer no europeo en recibirlo.  

A pesar de estos cambios, el PSG reforzó la parcela ofensiva con Youri Djorkaeff –Mónaco-, Patrice Loko –campeón de la Liga con el Nantes-, el delantero centro panameño procedente del Cagliari Dely Valdés y con el ascenso al primer equipo de un joven canterano llamado Nicolás Anelka, que a comienzo de 1997 fue vendido al Arsenal de Arsene Wenger. Un equipo que iba a brillar especialmente en la Recopa. Su campaña en la Recopa tuvo lustre. Tras deshacerse del Molde en la primera ronda, le tocó el Celtic de Glasgow, a quien eliminó tras imponerse en los dos partidos (1-0 y 0-3). En cuartos el rival iba a ser el Parma. El conjunto parmesano fue otro de los grandes animadores de la década de los años 90. Fue animador tanto en el Calcio, aunque nunca llegó a aspirar realmente al Scudetto salvo en la campaña 1994/95, pero sí ganó varias Copas, y también fue animador en Europa. Ganó la Recopa de 1993, perdió contra el Arsenal la de 1994, y quería volver a probar las mieles del triunfo en esta competición. En la ida se impuso por 1-0 gracias a un gol de Stoichkov, por lo que, de nuevo, tocaba remontar unos cuartos de final en el Parque de los Príncipes. Y así lo hizo el PSG. Aunque con sufrimiento. Raí igualó la eliminatoria pero Melli puso un 1-1 que hacía que los parisinos necesitasen dos goles para clasificarse a una semifinal europeo por cuarto año consecutivo. Loko puso la esperanza y, de nuevo, Raí marcó para acceder a las semifinales. 

Después llegó el turno del Deportivo de la Coruña de Jabo Irureta. Djorkaeff fue el factor que desequilibró el duelo con dos goles. Uno espectacular en Riazor que dio el triunfo a los parisinos (0-1) y otro en la vuelta que también dio la victoria al PSG (1-0). El PSG volvía a hacer historia, de nuevo, a costa de un club español. El PSG estaba en la final. En ella iba a medir fuerzas con el Rapid de Viena, el conjunto austriaco acababa de dar un buen repaso al Feyenoord en semifinales. En la escuadra centroeuropea destacaba un delantero de gran envergadura, Jancker, que posteriormente hizo carrera en el Bayern de Munich. El París Saint-Germain era el favorito para el triunfo en Bruselas y cumplió con los pronósticos, aunque no con la claridad que se suponía. 1-0, gol de N’Gotty que empalmó un disparo tras el saque en corto de una falta por parte de Djorkaeff. El esférico tocó en Schöttel y despistó al guardameta Konsel, quien curiosamente había disputado la última final europea del Rapid en 1985.

Leonardo ante Ronaldo en la final de la Recopa de 1997.LA HISTORIA NO SE REPITIÓ. El PSG había alcanzado su mayor cota de popularidad en el viejo continente. El título de la Recopa daba el espaldarazo definitivo al PSG. Parecía que los parisinos habían llegado a la élite para quedarse. Pero, como suele pasar con todos los fenómenos mediáticos, el hype se desinfló. Antes de desinflarse tuvo momento para entonar el último canto del cisne parisino. Volvió a ser en la Recopa ya que fue vapuleado por partida doble por la Juventus de Lippi en la Supercopa de Europa. El PSG, que en esta temporada incorporó al brasileño Leonardo que junto con Raí habían sido campeones con Brasil en el Mundial de 1994, quería revalidar su título de la Recopa. En primera ronda se deshizo del Vaduz y, en segunda, del Galatasaray. Los turcos ganaron en la ida 4-2, pero sucumbieron en el Parque de los Príncipes por 4-0. El París Saint-Germain también tuvo que decidir en la vuelta la eliminatoria de cuartos de final, pero esta vez no fue en la capital gala sino en la griega. El PSG y AEK habían empatado (0-0) en el Parque de los Príncipes, pero Loko acudió al rescate con un hat-trick que propició el triunfo parisino por 0-3  En semifinales se iba a cruzar con otro de los históricos del fútbol Europeo: el Liverpool. Un Liverpool venido a menos que de las manos de un francés, Gerrard Houllier, quería reverdecer viejos laureles. Pero el hype parisino, de nuevo, pudo con la aristocracia europea. 3-0 en la ida en París. Leonardo y Cauet adelantaron a los galos antes del descanso y Leroy rubricó el resultado en los últimos minutos. El PSG ahora tenía que superar la mística de Anfield. Lo hizo, aunque no sin ser recibir un par de heridas. El Liverpool ganó por 2-0, pero fue insuficiente para remontar.

El PSG disputaba su segunda final consecutiva. Se iba a ver las caras con el FC Barcelona. Uno de esos equipos que había sido víctima del PSG y que había favorecido el hinchamiento del hype parisino. Pero el Barça que se encontró que el conjunto que dirigía Ricardo Gomes, el ex jugador del PSG había dejado sus funciones de manager del club para reemplazar a Joel Bats en el banquillo parisino. Cruyff ya no estaba. Bobby Robson era el técnico azulgrana, aunque los rumores indicaban que al final de temporada iba a ser sustituido por Van Gaal, a pesar de que el inglés tenía contrato en vigor. Pero los jugadores también eran diferentes. Empezando por Ronaldo. El fenómeno brasileño estaba atemorizando a Europa y se estaba perfilando como el único jugador del momento que podía asaltar el Olimpo de los dioses del fútbol, donde moraban Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona. Un jugador capaz de ganar partidos por sí solo. Una potencia inaudita en el fútbol y una precisión de cirujano ante el portero rival le habían convertido en el jugador del momento. Y como todo jugador del momento necesitaba un título que respaldase su temporada. Así fue. Transcurría el minuto 38 de la final, que se disputó en Rótterdam, cuando Ronaldo recogió un balón, se internó en el arma y cuando iba a rematar recibió un penalti de Bruno N’Gotty. El héroe de la Recopa ponía en apuros al PSG. Ronaldo batió a Lamá y el resultado no se movió hasta la conclusión del partido. El Barça ganaba la cuarta Recopa de su historia y firmaba una justicia poética. El PSG se había labrado un nombre, en buena medida, debido a sus actuaciones europeas ante equipos españoles y precisamente iba a ser un equipo español el que le sacase de la élite europea. El Barça pinchó el globo de un PSG que desde entonces no ha vuelto a tener protagonismo ni en Europa ni en Francia. Ahora pelea por no bajar a Segunda. El hype parisino había muerto.

Datos del artículo: 

Autor: Carlos A.S.
Fecha: 17 de febrero de 2008. 

Fuentes: El País, El Mundo, Uefa, París Saint Germain, Olimpique de Marsella, Wikipedia y Soccerbase.
Fotografías: página web del PSG y de la UEFA.