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Expansión y contracción de la renta

marzo 24, 2008

Brown celebra el 1-0 del Manchester United ante el Liverpool.

No. A pesar de lo que pueda parecer por el titular del artículo, no, no nos vamos a dedicar a explicar cómo se realiza la llamada declaración de la renta, ni tampoco de cómo lograr estirar nuestro salario. No. Hablamos de las rentas o ventajas de puntos que tienen los líderes de los tres principales campeonatos ligueros europeos. Es decir, hablamos de la Premiere League, del Scudetto y de nuestra Liga. Y si hablamos de líderes, lo hacemos de Manchester United, Inter de Milán y Real Madrid. La última jornada de competición doméstica ha dejado al ManU más líder que en cualquier otro momento de la temporada y paradójicamente, también ha dejado a Inter y Real Madrid más débiles que en cualquier otro instante del presente curso futbolístico.

La Premiere League ha sido la liga más reñida de las tres grandes. Al menos lo ha sido hasta este mes de marzo. Pero los pinchazos del Arsenal han facilitado que el Manchester United coja una ventaja de cinco puntos sobre el segundo, posición que los gunners han cedido al Chelsea tras su último enfrentamiento, y seis sobre el cuadro que dirige Arsene Wenger.  Y todo ha sucedido en la última jornada de campeonato. Una jornada especial dentro del fútbol inglés. El llamado super sunday o grand slam sunday. Domingo en el que se produce un doble enfrentamiento en la cima del fúbol inglés. Por un lado, el clásico de la Premiere entre los dos clubes más laureados del país: Manchester United y Liverpool. Por el otro, el duelo entre los dos mejores equipos de la capital, es decir, entre Chelsea y Arsenal. Una jornada que la Premiere diseña para que se produzca dos veces por temporada y que hace que los espectadores globales nos sentemos en nuestro sillón de casa para ver de manera consecutiva estos dos apetitosos encuentros en los que se miden cuatro de los ocho clubes europeos que disputarán los próximos cuartos de final de la Liga de Campeones.

El primero de ellos fue el Manchester United-Liverpool que se disputó ayer en Old Tratford. El encuentro se resolvió de manera favorable para los diablos rojos. 3-0. El conjunto de Alex Ferguson sacó partido de la expulsión del argentino Mascherano. Aunque antes ya se había adelantado el United gracias a un gol logrado por Brown en un desajuste defensivo de los reds. Rafa Benítez, entrenador del Liverpool, se ha cansado de decir que su equipo se maneja mejor en la Champions League que en la Premiere. Su motivo es claro. El técnico español piensa que en Europa los partidos son más tácticos mientras que en la Premiere el gol puede llegar en cualquier balón colgado al área. Así llegó el primer tanto. Un balón en largo que parecía que se iba a perder por una banda fue recuperado por Rooney, el único de los 22 que tuvo la fe de buscar el cuero. El ex del Everton puso un centro al área donde, sorpresa, sorpresa, apareció un central para enviar el balón a la red de Reina sin oposición de la zaga red.

Después llegó la jaimitada de Mascherano. El argentino se enzarzó en unas protestas estériles con el colegiado del encuentro, que acaba de mostrar una amarilla a Fernando Torres por protestar, y vio la segunda cartulina del encuentro por lo que fue expulsado. El Liverpool quedó a merced del United y éste sentenció el encuentro con los goles de Cristiano Ronaldo y Nani.

Media hora después de la conclusión del duelo de Old Tratford dio comienzo el partido de Stamford Bridge. El derbi londinense entre Chelsea y Arsenal. El conjunto de Arsène Wenger parece haber perdido el norte en la Premiere después de su visita a Birmingham y tras la lesión de Eduardo Silva. Los gunners se presentaban en el feudo del Chelsea con la necesidad de romper con la racha de cuatro partidos empatados que había enlazado. Por su parte, el Chelsea tenía la primera ocasión de la temporada de superar al Arsenal en la clasificación de la Premiere. Además jugaba en Stamford Bridge, donde llevaba más de cuatro años sin ceder una derrota en Premiere. De hecho, el último verdugo liguero precisamente había sido el Arsenal que logró un 1-2 el 21 de febrero de 2004. De los diez últimos enfrentamientos en Stamford Bridge, siete habían sido empates, dos victorias del Chelsea y otra del Arsenal.

Sagna adelantó a los gunners al inicio del segundo tiempo. Paracía que el Arsenal podía romper la imbatibilidad como local del Chelsea pero apareció Drogba que con dos tantos propició la remontada blue. Tres puntos importantes para el Chelsea de Avram Graham que asciende al segundo puesto y se sitúa a cinco puntos del líder pero tiene un as bajo la manga, el enfrentamiento ante el Manchester United en Stamford Bridge en el último fin de semana de abril, a falta de tres partidos para la conclusión del campeonato.

Rescaca europea
A mediados de febrero, antes de que se disputasen los partidos de ida de la Liga de Campeones, Inter de Milán y Real Madrid no sólo eran los favoritos a ganar su respectivos campeonatos domésticos, sino que además eran los únicos candidatos. Los interistas adelantaban en 11 puntos a la Roma, mientras que los madridistas mantenían cinco puntos de ventaja sobre el FC Barcelona. Renta que una semana después iba a ampliar hasta los ocho.

Tras la disputa de las eliminatorias de octavos de final, en la que tanto el Inter como el Real Madrid fueron apeados de la máxima competición continental de clubes, neroazurros y blancos han entrado en barrena en su campeonato local. La resaca europea se extiende a la liga. En la Seria A, el Inter, que no había perdido ningún partido durante la temporada, ha sido derrotado en dos ocasiones y además tan sólo ha ganado dos de los últimos siete encuentros. Por su parte, la Roma, que desperdició una gran ocasión de acercarse al Inter en su duelo directo en San Siro, también está afectada por la resaca europea. Pero en este caso, la afección es positiva. Ha ganado cinco de los últimos siete partidos, ha perdido uno [el derbi romano] y ha cedido otro empate. Tras ganar al Siena gracias a un gol de Panucci y la derrota del Inter en San Siro ante la Juve, los de Spalletti se han situado a cuatro puntos del Inter.

Restan ocho jornadas para la finalización del Scudetto. El Inter tiene un calendario más complicado que la Roma. Deberá jugar ante los dos equipos que pugnan por la cuarta plaza del campeonato: Fiorentina y Milan. Por su parte la Roma no va a tener que enfrentarse a ninguno de los seis primeros clasificados. Tendrá que verse las caras con Udinese, Sampdoria y Génova que están en plena contienda por un puesto en la Copa de la Uefa. El resto de rivales serán de la zona media y baja de la tabla: Cagliari, Livorno, Torino, Atalanta y Catania.

El Inter ya sabe lo que es perder una Liga que tenía prácticamente ganada. Fue en la y temporada 2001-2002. El conjunto que por entonces entrenaba Héctor Cúper era el gran favorito al título pero no pudo resolver su victoria antes de la última jornada de campeonato. Tras sus pasos estaban la Juventus y la Roma que también llegaron con opciones a la última jornada. El Inter visitaba el Olímpico de Roma para medirse al Lazio que se jugaba entrar en la Uefa. Se adelantó en el marcador y cuando todo pintaba a su favor, llegó la reacción del Lazio y el hundimiento interista. Al final, 4-2 y título para la Juventus. De hecho, la derrota ante el Lazio también impidó que los neroazurri quedasen segundos ya que la Roma ganó su partido y obtuvo el subcampeonato.

Nueve derrotas
La última jornada de 2007 dejó al Real Madrid con siete puntos de ventaja sobre el FC Barcelona. El conjunto que dirige Bernd Schuster había ganado por 0-1 en el Camp Nou gracias a un gol de Batista y a un gran rendimiento colectivo y defensivo del once madridista. Una victoria importante a efectos clasificatorios y psicológicos. Tras el segundo partido de la segunda vuelta, el Real Madrid ampliaba su renta a nueve puntos gracias a su triunfo sobre el Villarreal y al empate del Barça en San Mamés. La Liga estaba sentenciada, o eso se pensaba, y el Real Madrid comenzaba a pensar en su asalto a la Liga de Campeones, en el trébol, etc… Pero lo cierto es que tras perder nueve de los 15 encuentros disputados por el Real Madrid en 2008, la Liga se ha vuelto a abrir.

Las derrotas ante el Betis y el Getafe acercaron al Barça a dos puntos del liderato. Pero los culés pincharon en su desplazamiento al Vicente Calderón y en el Camp Nou ante el Villarreal. Pinchazos que estuvieron acompañados por triunfos madridistas en Huelva y en el Santiago Bernabéu ante el Español. La renta se expandía de nuevo hasta los ocho puntos. Todo parecía decidido pero el Real Madrid se ha empeñado en dar vida a sus perseguidores cayendo en La Coruña y perdiendo en el último minuto ante el peor Valencia CF de la última década. Ahora, cuatro son los puntos de ventaja sobre el FC Barcelona y seis sobre el Villarreal. La ventaja para el Real Madrid es que no tendrá que alternar la liga con la exigencia de la Liga de Campeones, en la que sí está el Barça, y que a falta de tres jornadas para la conclusión recibe en el Santiago Bernabéu al conjunto de Rijkaard. Todo parece indicar que la Liga se decidirá en ese partido, aunque la irregularidad que están mostrando los dos grandes del fútbol español hace difícil pronóstico. Pero ninguno de los dos debe descuidarse si no quieren lamentar que el tercero en discordia, el Villarreal, se lleve el título a Castellón.

Duelo generacional

marzo 3, 2008

Imagen del partido de ida de los octavos de la final de la Liga de Campeones entre el Arsenal FC y el AC Milan.

Aproximadamente a las 22.40 de la noche del martes 4 de marzo conoceremos el nombre de los primeros cuatro equipos que se despiden de la presente edición de la Liga de Campeones en los octavos de final. El FC Barcelona tiene pie y medio en cuartos de final ya que recibe al Celtic desde la cómoda posición que le da el 2-3 logrado en Glasgow; el Manchester United también cosechó un buen resultado en tierras francesas (1-1) pero deberá evitar que el Olympique de Lyon dé la sorpresa en Old Tratford; mientras que el Sevilla tiene que remontar el 3-2 adverso cosechado en el feudo del Fenerbahçe. Tres eliminatorias que parecen que tienen un favorito claro, otra cosa es que se cumplan los pronósticos, y otra que está abierta: Milan-Arsenal. Los gunners no pudieron en Londres con el actual Campeón de Europa y ahora no pueden perder en San Siro para seguir en la lucha por la corona continental que se le escapó en el 2006. El Guiseppe Meazza lombardo será el escenario donde se represente el segundo y último acto de este duelo generacional que enfrenta a un AC Milan veterano y experimentado en esta suertes europeas ante el bisoño proyecto del Arsenal de Arsène Wenger.

DIFERENCIA JERÁRGICA. El AC Milan de Carlo Ancelotti nunca ha sido un equipo que haya brillado en la liga italiana. Ni mucho menos. De hecho ésta es su séptima campaña en el banquillo rossonero y tan sólo ha ganado un Scudetto (2003-04). Pero, por el contrario, su competición ha sido la Liga de Campeones. El AC Milan, al igual que otros grandes de Europa como Real Madrid, Liverpool o Bayern de Múnich, sufre una fascinación con la máxima competición continental de clubes. Siete Copas de Europa, dos de ellas con Carlo Ancelotti en el banquillo (2002-03 y 2006-07), son el bagaje histórico del club lombardo. Pero a estos siete entorchados hay que sumarle cuatro finales perdidas (1958, 1993, 1995 y 2005). Ancelotti tan sólo ha probado una vez el sinsabor de la derrota en la final de finales. Fue hace casi tres años en Estambul, pero en el curso pasado se tomó venganza deportiva ante el mismo rival –Liverpool- y en el mismo marco –final de la Liga de Campeones-.

Desde que el de Reggiolo se hiciese cargo del equipo milanista los números son bastante elocuentes. En sus cinco participaciones en Liga de Campeones ha alcanzado las semifinales en todas a excepción de en la temporada 2003-04 en la que cayó en cuartos de final ante el Deportivo de la Coruña. Tres finales, con dos títulos, y una semifinal, en la que cayó con polémica en el partido de vuelta ante el a la postre campeón: el Barça. No es difícil de entender. Un plantel veterano que muestra su competitividad y experiencia en los torneos que requieren esfuerzos a corto plazo. Y más si es la última posibilidad de salvar la temporada, como ocurrió en el curso pasado y como está ocurriendo en el presente. La última jornada de la Seria A no fue propicia para el Milan. Un empate a 1-1 en casa ante el Lazio combinado con el triunfo de la Fiorentina ante la Juventus han hecho que el cuadro viola coja cuatro puntos de ventaja sobre los rossoneri en la lucha por el cuarto puesto. Distancia recuperable para los de Ancelotti pero el mensaje del técnico ante el Lazio fue claro. Descanso para su guardia pretoriana. A excepción de Seedorf, que además se lesionó en el transcurso del partido, Gattuso y Pato, el resto eran suplentes habituales. El 0-0 siempre es un resultado peligroso para el encuentro de vuelta en casa y Ancelotti lo sabe, como todo buen conocedor de las competiciones europeas de clubes, por ello quiso dar descanso a sus pilares. 

La diferencia jerárquica en Europa entre AC Milan y Arsenal FC es notable. Mientras lo rossoneri han ganado todas las competiciones internacionales de clubes, los gunners tan sólo pueden sacar pecho con la Recopa de 1994 y, siendo benévolos, con la Copa de Ferias de 1970. Su historial europeo es muy pobre. Y además de pobre de mal recuerdo para los aficionados del Arsenal que han visto como su equipo en poco más de una década ha perdido tres finales: la Recopa de 1995, la Copa de la Uefa de 2000 y la Liga de Campeones de 2006. Europa es la asignatura pendiente tanto del Arsenal como del propio Arsène Wenger. Asignatura pendiente más acusable si hablamos de Copa de Europa o Liga de Campeones. La entidad londinense disputó en dos ocasiones la vieja Copa de Europa. Pudo hacerlo una tercera pero su título liguero de 1989 coincidió con la vigencia de la sanción a los equipos ingleses. En su primera incursión fue apeado en cuartos de final por un Ajax de Ámsterdam que iba lanzado hacia su segundo título consecutivo. En la segunda, primera en la que hubo una fase de grupos después de dos rondas previas aunque a la competición no se la conocía como Liga de Campeones, fue en la temporada 1991-92. En segunda ronda fue eliminado por el Benfica.

Ya con Arsène Wenger en el banquillo y dentro del marco de la Liga de Campeones el Arsenal tampoco ha brillado. No ha sido un habitual de las últimas rondas. Excepto en el 2006, año en el que perdió la final ante el FC Barcelona, las decepciones europeas han sido tónica habitual en Highbury. Tan sólo en dos ocasiones ha alcanzado los cuartos de final. En 2001 perdió ante el Valencia y en 2004 ante el Chelsea. Además en cuatro de nueve participaciones no consiguió pasar de la fase de grupos.

NUEVOS AIRES. Esta falta de brillo en los torneos continentales y, sobre todo, las derrotas en las finales europeas han creado una cierta aura de perdedor o eterno aspirante alrededor del Arsenal. Prácticamente es el único de los grandes de Inglaterra que no ha vivido sus días de vino y rosas en Europa. Liverpool, Manchester United, Aston Villa,Tottenham Hotspur, Everton e incluso equipos más modestos como el Nottingham Forest o el propio Chelsea han sumado títulos continentales y, sobre todo, han protagonizado grandes gestas europeas. El Arsenal se aferra con vigor a esa Recopa ganada al Parma gracias a un solitario gol de Alan Smith.

Esa fama de eterno aspirante que tienen los gunners también ha sido ganada a pulso a nivel doméstico. Es difícil encontrar un equipo con tantos segundos puestos. Ocho en Liga -cinco de ellos en la etapa Wenger– siete en FA Cup y Charity Shield, cuatro en Copa de la Liga, dos en Recopa, uno en Liga de Campeones y otro en la Supercopa de Europa. Esta Supercopa de Europa de la temporada 1994-95 es el único enfrentamiento a ida y vuelta que han tenido Arsenal y AC Milan. En aquella ocasión, como en ésta, los italianos contaban con el factor campo a su favor, por entonces por ser el vigente Campeón de Europa. Al igual que hace dos semanas, los rossoneri arrancaron un 0-0 en la ida. En la vuelta ganaron por 2-0.

Si la diferencia en términos de jerarquía europea es notable a favor de los rossoneros. Si dejamos la historia a un lado y nos centramos en el presente de las plantillas, otra diferencia salta a la vista. La edad media de ambos equipos. El AC Milan presenta una media de edad de 30 años mientras que el Arsenal tiene una de 24. Mirando los onces iniciales de la ida, el Arsenal tan sólo alineó a dos mayores de 30 años -Lehmann y Gallas- mientras que el Milan a siete. Tras la final derrota ante el FC Barcelona, el Arsenal apostó por la reconstrucción total. Ya venía anunciándolo pero tras la final de París fue una realidad. Cole, Pirés, Ljumberg, Henry, Cambell y Bergkamp habían cumplido su ciclo. Los Hbleb, Fábregas, Eboué, Senderos y Van Persie pedían su hueco. Antecediendo a otros habituales de Wenger en este curso como Adebayor, Bacary, Bendtner, Walcott, Diaby o Song. Por su parte, los de Milanello a penas han renovado el bloque ni tampoco han apostado por rejuvenecerlo durante toda la etapa de Ancelotti. Salvo la llegada de Kaká, Gilardino y la más reciente de Pato, el resto de fichajes han sido de jugadores consolidados y veteranos. Nesta, Seedorf, Favalli, Cafú, Emerson, Inzaghi y Ronaldo son buen reflejo de esta política de fichajes. La jerarquía y la veteranía del AC Milan de Carlo Ancelotti convierte al cuadro rossonero en uno de los rivales a evitar en Liga de Campeones.

PRECEDENTES. Como ya hemos dicho, el único enfrentamiento en competiciones europeas entre Arsenal y AC Milan es el de la Supercopa de 1994. Boban y Massaro hicieron los goles que dieron el título al Milan en el partido de vuelta disputado en San Siro el 8 de febrero de 1995. En lo que se refiere a enfrentamientos del Arsenal con equipos italianos y del Milan con ingleses, los londinenses presentan mejores números. Las cinco veces que se ha medido a escuadras transalpinas en eliminatorias a ida y vuelta ha pasado. Su balance en Europa ante los italianos es de diez victorias, ocho empates y cinco derrotas. Nunca ha ido a Italia con un 0-0 en la ida, excepto en el enfrentamiento con el Milan en la Supercopa de Europa. La única vez que llevó un empate (1-1) fue ante la Juventus, a quién derrotó en Turín por 0-1 en la Recopa de 1980. La única visita del Arsenal de Wenger al Guiseppe Meazza en Liga de Campeones se saldó con un rotundo 1-5 que sirvió para clasificar a los gunners a octavos de final a costa del Inter.

La estadística del AC Milan ante conjuntos ingleses es favorable a los italianos en lo que se refiere a eliminatorias a ida y vuelta. Ha pasado en seis ocasiones y ha caído en tres. A lo que hay que sumar una Recopa ganada en 1973 al Leeds United. Nueve victorias, ocho empates y nueve derrotas. Tan sólo una vez regresó de las islas con un 0-0. Fue en la primera ronda de la Copa de la Uefa de la temporada 1974-75 y su rival, el Everton. El cuadro rossonero se impuso en la vuelta por 1-0 y se clasificó para la siguiente ronda.

Teorías jerárquicas y cuentas de la vieja a parte, esta noche –20.45 horas/Canal + Deportes- sobre el césped de San Siro se planteará todo un duelo generacional. La vieja guardia de Europa, encarnada por el AC Milan y en su eterno capitán Paolo Maldini, mide fuerzas con el nuevo y joven Arsenal. ¿Jóvenes y sobradamente preparados? La respuesta, esta noche.

Datos del artículo: 
Autor: Carlos A.S.
Fecha de publicación: 03 de marzo de 2008. 
Fuentes: Uefa, RSSSF, Goal.com, BBC, Soccer Base, Pasión Rossonera, AC Milan y Arsenal.
Fotografía: Uefa
 
Hilo musical: The Black Crowes: Warpaint [Silver Arrow, 2008] y The Southern Harmony and Musical Companion [Def American, 1992]; The Faces: Long Player [Warner Bross, 1971].

El coleccionista de títulos

febrero 16, 2008

Hace quince días asistimos al debut de Fabio Capelllo en el banquillo de la selección inglesa. La FA ha contratado al Centurión, como le apoda la prensa británica, para reflotar la nave de los pross y poder estar en el próximo Mundial de Sudáfrica. El ejemplo ha cundido en las islas. Una semana después, la Federación Irlandesa anunciaba la contratación de otro ilustre italiano. Uno de los currículums más laureados de Europa, el de Giovanni Trapattoni. A nivel de clubes lo ha ganado todo, especialmente con la Juventus de Turín, pero su paso por la Nazionale no estuvo a la altura del brillante palmarés que atesora. Ahora tiene el reto de aplicar su férreo sistema defensivo para hacer competitiva al combinado irlandés y lograr su clasificación para la Copa del Mundo de 2010.

Giovanni Trapattoni.

 A LA VERA DE NEREO ROCCO. Ortega y Gasset popularizó una frase, “yo soy yo y mi circunstancia”, con la que señalaba la importancia que tiene el entorno sobre el individuo y sobre sus decisiones. Por ello, no se puede analizar la carrera como técnico de Giovanni Trapattoni sin remontarse a su etapa como central del Milan en la década de los 60 y 70. En la entidad rossonera tuvo como entrenador a Nereo Rocco,  quien se supone que fue el inventor del popular catenaccio. Rocco dio un giro de tuerca al planteamiento que décadas atrás llevó al éxito a la selección transalpina en los mundiales de 1934 y 1938. Por entonces, la Nazionale contaba con Vittorio Pozio en el banquillo. Figura de vital importancia en lo que se refiere a asentar las bases del tradicional pragmatismo que emplean tanto los clubes como la propia selección italiana. Lo cierto es que los resultados del Milan en la década de los 60 dieron la razón a la táctica conservadora de Nereo Rocco. Dos Copas de Europa (1963 y 1969), dos Scudettos (1962 y 1968), una Recopa (1968), una Intercontinental (1969) y una Copa de Italia (1967) fue el balance de las dos etapas en las que dirigió al Milan. Aquel Milan que contó con el genio inspirador de Gianni Rivera pero también con Maldini, Lodetti, Pivattini, Sani, Altafini, Mora y el propio Trapattoni. El único título que se escapó a este gran Milan fue la primera Intercontinental, de 1963, que perdió ante el Santos de Pelé.

Giovanni Trapattoni debutó con el Milan a comienzos de 1960. Era un prometedor central de la cantera que contaba con 18 años de edad. A pesar de su juventud, se ganó la confianza de Rocco y de los técnicos que pasaron por el banquillo rojinegro entre las dos etapas en las que Rocco dirigió al Milan. Trapattoni disputó un total de 284 partidos en las 14 temporadas que estuvo en la entidad de Milanello. 14 temporadas que le sirvieron para conocer a la perfección el catenaccio. Un sistema defensivo, donde se fomentaban los marcajes al hombre de los centrales y además se jugaba con un líbero.

“UN ATAQUE IMPACABLE Y UNA DEFENSA DE HIERRO”.   Esta frase resume el pensamiento de Giovanni Trapattoni y sirve para definir a la Juventus de Turín que dirigió. Sus primeros pasos en los banquillos los dio en el seno de su club matriz. Trapattoni fue ayudante de los diversos entrenadores del Milan, dirigió al primer equipo, pero, sobre todo, su leyenda comenzó en Turín.  La llegada de Trapattoni al banquillo del Comunale fue decisiva para la gran Juventus. El club bianconero había perdido la final de la Copa de Europa de 1973 y, a pesar de los Scudettos logrados ese mismo año y en 1975, la dirección de la Vecchia Signora se decantó por mover el banquillo y firmar a Trapattoni. El primer año de ‘Trap’ en el banquillo no pudo ser mejor. Scudetto y Copa de la Uefa. En Turín se estaba formando buena parte de la base de la selección transalpina que finalizaría en cuarta posición en el Mundial de Argentina (1978) y que acabaría ganado el de España (1982). A los Dino Zoff, que había recalado en la Juve en la campaña 72-73, Fabio Capello, Claudio Gentille, Gaetano Scirea, ‘Il Barone’ Franco Causio, Guiseppe Furino, Antonello Cuccureddu, Marco Tardelli, Roberto Bettega se les unieron durante la etapa Trapattoni  Antonio Cabrini, Roberto Boninsegna, Liam Brady, Paolo Rossi, Domenico Marocchino, Massimo Bonini, Michael Platini, Zbigniew Boniek o Michael Laudrup 

Todos ellos, apoyados en el férreo sistema de contención de ‘Trap’ y gracias al talento de sus puntas, llevaron a la Juventus a firmar el mejor periodo de su historia. Seis Scudettos (1977, 1978, 1981, 1982, 1984 y 1986) y dos Copas (1979 y 1983) fueron el balance doméstico. Pero la mayor contribución a la gloria del club que realizó el equipo de Trapattoni fue a través de sus resultados europeos. La deseada Copa de Europa, aunque con sabor amargo debido a la tragedia que sucedió en Heysel en 1985, una Recopa (1984), una Uefa (1977), una Supercopa de Europa (1985) y una Intercontinental (1985). Trapattoni y la Juve lograron todos los títulos posibles que se pueden alcanzar en el panorama internacional. Trap convirtió a la Juve en un grande de Europa, algo que los bianconeri siempre envidaban de Milan e Inter.  

ETAPA NEOAZURRA. Después de pasar por AC Milan y Juventus, a Trapattoni tan sólo le faltaba probar el banquillo del tercer grande de Italia. El cuadro neoazurri había perdido la senda del triunfo del gran Inter. Un Scudetto en 15 años era un pobre bagaje para una entidad tan acostumbrada al éxito como la neoazurra. Por ello, el Inter. apostó por la contratación de un técnico que llevaba aparejado el éxito a su trabajo: Giovanni Trapattoni. Recurría al entrenador que había hecho grande en Europa a la Juve. El trabajo de ‘Trap’ en el Inter. volvió a ser bueno. Apoyado en la columna vertebral que formaban los alemanes Matthaus, Kilinsmann y Brehme. El Scudetto de 1988-89 puso fin a nueve años de sequía y, además, también estableció un nuevo récord de puntos (58) para un equipo campeón.  Su estancia se culminó con la Copa de la Uefa de 1991

SEGUNDAS PARTES… Se dice que nunca fueron buenas las segundas partes. Con Trapattoni también se cumple esta máxima popular. Su regreso en 1991 al banquillo de la Vecchia Signora tenía como objetivo reconquistar el Scudetto. La Juve llevaba sin ganar el campeonato de la regularidad desde la última campaña en la que ‘Trap’ se sentó en el banquillo blanquinegro (1986). Las tres temporadas en las que permaneció en su segunda etapa en el banquillo turinés no fueron tan prolíficas como las diez primeras. De hecho, el balance de su segunda estancia en Turín es muy pobre. La Uefa de 1993 ganada al Borussia Dortmund, después de eliminar a Paris Saint Germain, Benfica, Sigma Olomuc, Panathinaikos y Anorthosis.  

CARRERA INTERNACIONAL. Después de pasar por los banquillos de los tres grandes de Italia, el Calcio tenía pocos retos para Giovanni Trapattoni. Fue el inicio de su carrera internacional. Una carrera internacional en la que siguió coleccionando títulos por todas aquellas ligas por las que pasó. Primero estuvo hasta en dos ocasiones en el Bayern de Munich. La temporada 1994-95 en la capital bávara no fue fructífera y terminó siendo despedido. A pesar de ello, Trapattoni dejó un buen recuerdo en la hinchada del Bayern, lo que le permitió regresar en el curso 1996-97. En Munich ganó una Liga (1997) y una Copa (1998).  

Tras su paso por el Bayern, regresó a Italia para hacerse cargo del ambicioso proyecto de la Fiorentina. Conjunto que estaba liderado por ese gran goleador de la década de los 90 que fue Gabriel Omar Batistuta y, por detrás de él, un habilidoso portugués que respondía al nombre de Rui Costa. La Fiorentina no fue un equipo espectacular, ningún conjunto dirigido por ‘Trap’ lo ha sido, pero sí que fue eficaz y supo exprimir el talento de Batistuta y Rui Costa. Logró clasificar a la Fiorentina para la Liga de Campeones del año 2000, pero dejó el banquillo viola para dirigir a la Nazionale. A Trapattoni le llegaba la oportunidad de su vida. Clasificar y formar a la selección que iba a disputar el Mundial de Japón y Corea (2002), en el que cayó eliminada por Corea en un polémico encuentro de octavos de final. La temprana e inesperada eliminación mundialista, unido a la polémica que hubo alrededor de la no citación de Roberto Baggio –con quien había coincidido en su segunda etapa en Turín- jugaron en contra de Trapattoni que se vio obligado a dejar el cargo. 

Tras abandonar la selección, Trapattoni aceptó el reto de dirigir al siempre complicado Benfica. La entidad portuguesa parece sumida en una grave crisis desde los tiempos de Eusebio y las urgencias históricas rodean al cuadro del águila. A pesar de las presiones, Trapattoni logró la Liga para el Benfica, que llevaba 11 años sin conquistar el torneo de la regularidad. Ahora, tras pasar por los banquillos del Stuttgart y del Salzburgo, Trapattoni tiene una nueva oportunidad de hacer algo en el fútbol de selecciones. No será con su querida Italia pero, seguramente, con Irlanda no se sentirá tan presionado como con la escuadra azurra.